Titadyn, el eterno retorno (VIa) por Rasmo

Continuamos publicando la serie de Rasmo sobre el libro «Titadyn» y la metodología conspiracionista. Aquí tenemos un enlace a Titadyn, el eterno retorno (V). La sexta entrada, debido a su extensión, se ha dividido en dos por necesidades de la edición.

Las “dudas” surgidas a raíz de los informes sobre los explosivos

En un primer momento, la cuestión peliaguda respecto a los explosivos se centró en un elemento muy concreto. En el informe 173-Q1-04 se enuncian los componentes de las muestras M2 (Kangoo) y M3 (muestra patrón de Goma 2 ECO) y, entre ellos, aparece la metenamina, que no forma parte de la Goma 2 ECO. El informe 173-Q2-04 (bolsa de Vallecas), concluye que la muestra analizada (M4) “es de las mismas características que las números 2 y 3 del Informe Pericial 173-Q1-04, excepto a lo concerniente a la METENAMINA, que fueron identificadas [sic] en las muestras 2 y 3 del mencionado Informe, mientras que no ha sido identificada en el presente Informe Pericial”.

Hasta donde yo sé, esta cuestión de la metenamina se pone de relieve por primera vez en sendos artículos, muy cercanos en el tiempo, de Luis del Pino (cuarta entrega de sus enigmas, 10.8.05) y de F. Múgicalas mentiras de la metenamina«, EM, 12.8.05). Tres son los puntos básicos de discusión que se suscitan. Empezaremos por uno que, aun siendo obvio a estas alturas, parece necesario comentar, dada la costumbre conspiracionista de embrollar hasta el más nimio detalle.

1) Así, Luis del Pino, en su referido “enigma” nº 4, afirmaba:

[la metenamina] es un componente utilizado en ciertos explosivos de tipo militar, como por ejemplo el T-4 (ciclonita)

Por su parte, Fernando Múgica señalaba que:

[la] metenamina [es] un producto que se utiliza para fabricar bombas de alta potencia […]. Se trata de un producto altamente tóxico que se emplea en la fabricación de cyclonita. […] La metenamina se utiliza también para la fabricación del HMX, High Melting Explosive, uno de los explosivos militares más potentes.

Y un suelto editorial del mismo día (EM, 12.8.05), añadía que la “metenamina [es] un material que aumenta la potencia de las bombas”.
Estas referencias, más imprecisa la de Múgica, más concreta la de Luis del Pino, sirvieron en su momento para insinuar que en el atentado se había utilizado explosivo de tipo militar (ya fuera Semtex, C-4, etc… explosivos a base de hexamina, también conocida como ciclonita o RDX). Si a esto se le une que, en alguna ocasión, se le había incautado a ETA cierta cantidad de Semtex… El resultado es una noticia como la publicada por Libertad Digital a finales de marzo de 2006 bajo el excitante titular “Un mes después del 11-M, se incautaron a ETA 100 kilos de explosivo militar como el que pudo usarse en los trenes”:

El 4 de abril de 2004, al día siguiente de la explosión del piso de Leganés, la Guardia Civil y la Policía francesa, en una operación conjunta, descubrían en la localidad francesa de Saint-Michel, a 10 km de la frontera española, una fábrica y almacén de armas y explosivos de ETA. […] En el arsenal, además de los explosivos habituales de la banda (dinamita, cloratita y amonal) había 100 kilos de SEMTEX, la versión checa del explosivo militar C4, precisamente el que, según el Jefe Provincial de los TEDAX, se habría usado en los trenes de Madrid. […] Según informó en su momento Libertad Digital, el jefe provincial de los TEDAX encargados de las tareas de desactivación el 11 de marzo declaró ante el juez Del Olmo que los destrozos de los trenes indicaban que se había utilizado algún explosivo militar «tipo C3 o C4». En su declaración, al menos, no albergaba dudas: “Teníamos claro que no era dinamita”. El dato de la incautación del SEMTEX pasó prácticamente desapercibido para la opinión pública, que en aquel momento no conocía esos informes de los TEDAX.

En fin, los mismos que ahora se apuntan al Titadyn y se aferran a las palabras de Garzón en la Comisión de Investigación del 11-M (“[un Tedax] me dijo que podía ser Titadyne; sesión de 15 de julio de 2004, p. 4) y a las del subdirector general operativo Pedro Díaz Pintado (“es Titadyne con cordón detonante”; sesión de 8 de julio de 2004, p. 44), no dudaban entonces en invocar otras manifestaciones, incompatibles, de otro mando policial que negaba la presencia de dinamita (como el titadyn) y se inclinaba por el explosivo militar. Eso sí que es investigar sin prejuicios, sin criterio preconcebido… sin criterio, vaya.

En cualquier caso, aunque los periodistas de que se trata suelen omitir tal información, lo cierto es que la metenamina no es realmente un componente de ningún explosivo. Se trata, en cambio, de una sustancia que se utiliza como precursor en la síntesis del hexógeno (también escrito ‘exógeno’), que es el componente principal de ciertos tipos de explosivo militar. Esto lo aclaró, por ejemplo, la perito de los TEDAX durante la vista (sesión de 28.5.07):

Acusación particular: Vamos a ver, ya por terminar, vamos a ver, es una pregunta que le quiero hacer en relación a la metenamina, bueno, son dos preguntas. ¿La metenamina no es más un compuesto o un iniciador de explosivos militares?

Perito TEDAX: La metenamina, no.

Acusación particular: ¿No? ¿No forma parte de los iniciadores o de la propia composición del C3 y del C4? […] Sí, de los explosivos militares tipo C3 y C4, tanto iniciador o como uno de sus componentes.

Perito TEDAX: Vamos a ver, los explosivos C3 y C4 son explosivos pudiéramos decir plásticos a base de hexógeno, y la metenamina o hexamina, como se le conoce en las fábricas, es el precursor del hexógeno.

Acusación particular: Es un precursor, o sea que, puede aparecer donde aparezcan C3 y C4.

Perito TEDAX: Yo he tenido análisis, con técnicas avanzadas, sobre explosivos plásticos a base de hexógeno, y nunca se me ha dado como presencia la metenamina, es lo único que le puedo decir.

Y en otro momento de la misma sesión, ante la confusión demostrada por el letrado de una acusación particular:

Acusación particular: La metenamina es la ciclonita, lo que llaman vulgar… vulgarmente ciclonita.

Perito TEDAX: No, la ciclonita es el hexógeno, que es el explosivo. La metenamina es su predecesor, digamos, su precursor. Su materia prima, por decirlo de alguna manera.

Acusación particular: De la ciclonita.

Perito TEDAX: Sí.

Acusación particular: ¿La ciclonita es un antiséptico urinario normal?

Perito TEDAX: La ciclonita es el hexógeno, que es explosivo. Es la metenamina la que es un desinfectante de las vías urinarias.

El propio Antonio Iglesias recoge esta información sobre el uso de la metenamina como precursor del hexógeno en su libro [sección «Antecedentes«]. Ahora bien, entre las posibilidades que “objetivamente y en buena lógica”, según este perito, planteaba la presencia de metenamina en las muestras M-2 y M-3, ahora nos interesa la primera de las que él señala: “Que en el lugar de almacenamiento de estas muestras había exógeno”.

Creo que no tengo nada que añadir a la magnífica respuesta de Isócrates, de modo que la acojo en su integridad:

El argumento básico es que la detección de metenamina demuestra que la dinamita había sido contaminada por otro explosivo: el exógeno. La metenamina es un precursor del exógeno, lo que significa que poniendo juntas metenamina con otras substancias en ciertas condiciones, reaccionan entre sí y se combinan produciendo exógeno. El propio Sr. Iglesias señala en su informe que según el método empleado pueden quedar desde simples trazas de metenamina hasta casi un 6%, junto con una gran cantidad de exógeno y otras substancias intermedias. Lo que no explica el Sr. Iglesias es cómo y por qué la dinamita no se contaminó de exógeno ni de ninguna de las substancias intermedias. Si la dinamita hubiera estado almacenada con exógeno, la contaminación de la dinamita contendría exógeno, no metenamina. La “conclusión del exógeno” no es “objetiva y en buena lógica”, sino producto de una afirmación preconcebida y sin sustento alguno.

De hecho, siguiendo esta línea, podemos afinar más y ver hasta dónde llega la pulcritud científica de este supuesto informe reconvertido en libro, en esta cuestión de la metenamina y el explosivo militar.

Según recoge el escrito de conclusiones definitivas del Ministerio Fiscal (páginas 175 y ss.), la Guardia Civil realizó un informe nº 1526/Q/04 y otro informe ampliatorio de éste, con fecha 4 de agosto de 2004 (folios 515 a 524 del Tomo II de las diligencias previas nº 100/04 del Juzgado Central n° 3; peritos nº Z-43731-T y F-37053-V del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil), en el que se analizaban muestras del explosivo hallado en la vía del AVE Madrid-Sevilla (atentado frustrado, a la altura de Mocejón). En este último informe ampliatorio:

[se] concluyó que los únicos componentes explosivos encontrados son los pertenecientes a la composición de la dinamita. También se detectaron metenamina y estearato de metilo, los cuales no fueron incluidos entre los resultados obtenidos por no ser inherentes a la composición Goma 2 ECO, careciendo de carácter explosivo.

El perito Iglesias refiere este informe y recoge literalmente este mismo pasaje en su libro (sección Antecedentes). A este respecto, señala:

Este párrafo suscita por nuestra parte los comentarios siguientes: en primer lugar, la Guardia Civil no ignoraba que la metenamina se utiliza para sintetizar el explosivo militar RDX; además, el también explosivo militar denominado MOX lleva en su composición, además de RDX, estearato cálcico, sustancia muy próxima al estearato de metilo que informan haber detectado; por último, no entendemos que los peritos que lo realizaron (n° Z-43731-T y F-370S3-V) no hicieran referencia a estos compuestos en su informe. Se da la circunstancia de que son los mismos que han intervenido por parte de la Guardia Civil en esta prueba pericial del tribunal, y sostienen la hipótesis de que la metenamina se forma en el cromatógrafo de gases.

Pues bien, aun no siendo químico, me parece obvio que dos sustancias, por muy próximas que sean, o son idénticas o no lo son. Y si no lo son, no da lo mismo encontrar una u otra, igual que no da lo mismo encontrar nitroglicol o nitroglicerina, aunque sean similares. De hecho, me he tomado la molestia de indagar las propiedades físicas y fórmulas moleculares respectivas del estearato cálcico y del estearato de metilo (basta con hacer la correspondiente búsqueda en este enlace) y, si los datos son correctos, como dice la canción, “no es lo mismo”. Algo que hasta un lego como yo puede entender sin problema es que, aparte de sus fórmulas no idénticas, el punto de fusión del primero se sitúa en 179,5 grados, frente a los 39,1 del estearato de metilo. La solubilidad en agua del estearato cálcico es de 2 mg/l, por 1,17E-03 mg/l del segundo. Sin embargo, para el Sr. Iglesias, por alguna razón que tal vez no tenga nada que ver con el deseo de introducir como sea una referencia a un concreto explosivo militar (MOX), parece que encontrar estearato de metilo es equivalente a encontrar estearato cálcico. Según me indica una compañera del foro que sí entiende de química (Gracias, Irene), es como encontrar margarina y decir que es muy próxima al jabón. Bueno, aceptemos pulpo…

Lo principal para mí, sin embargo, no es esta menudencia química, sino un detalle más revelador de la actitud inicua de las “investigaciones” conspiracionistas. Lo importante, en efecto, no es tanto lo que el Sr. Iglesias expone, cuanto lo que omite. Y es que el informe de la Guardia Civil que éste refiere literalmente en cuanto al hallazgo de estearato de metilo y de metenamina, continúa con una serie de conclusiones que el lector de “Titadyn” jamás conocería a través del eminente perito. Son las siguientes:

[…]
B. El estearato de metilo procede de un ácido graso corriente, que puede encontrarse abundantemente en la naturaleza.
C. La hexamina (metenamina) tiene diversas utilidades, destacando como aditivo alimentario, antibiótico, adhesivos, pinturas y resinas sintéticas. También puede utilizarse como precursor en la síntesis de exógeno, el cual no se detecta tras los análisis efectuados por el Laboratorio de la Guardia Civil.
D. Se descarta la posibilidad del contacto físico o mezcla entre la GOMA 2 ECO y el hexógeno al no haber sido detectado tras los análisis efectuados en el referido Laboratorio Químico.

Así pues, lo que el Sr. Iglesias hurta al conocimiento de sus lectores (¿tal vez sin querer?) es precisamente la parte en la que los facultativos de la Guardia Civil razonan por qué se descarta la presencia de explosivo militar. Se trata de la misma observación de Isócrates que he suscrito anteriormente y que parece difícilmente discutible: si el explosivo analizado estuvo en contacto con explosivo militar a base de hexógeno… ¿cómo es posible hallar únicamente el precursor del hexógeno y no el propio hexógeno? El perito Iglesias puede estar o no de acuerdo con el razonamiento expuesto; puede tratar de rebatirlo y ofrecer su propia alternativa. Lo que no resulta muy ecuánime, repito, es negar a sus lectores la posibilidad de conocer que la Guardia Civil tenía ya en agosto de 2004 una respuesta plausible a las elucubraciones que planteaban la presencia de explosivo militar en los atentados del 11-M sobre la única base del hallazgo de la metenamina.

En este mismo orden de consideraciones, estimo imprescindible un pequeño ejercicio de memoria histórica. La querencia del Sr. Iglesias por el detalle y la anécdota es notable cuando se trata de arrojar sombras de duda y sospecha sobre la actuación de los peritos oficiales. Para desprestigiar el trabajo de sus colegas no vacila en comunicar a todo el que se acerque a su libro quién hizo qué y quién dijo esto o lo otro, misteriosos cortes de luz incluidos. Me pregunto, por tanto, qué razón le lleva a ocultar al público interesado el momento del juicio en el que tuvo la ocasión propicia para cumplir con su deber de ilustrar al tribunal sobre las fantásticas deducciones que ahora desvela. En efecto, en la sesión de 29.5.07, tuvo lugar el siguiente intercambio [contrasto la transcripción de los peones negros con el archivo de audio correspondientes, para pequeñas correcciones]:

Letrado AVT: Vamos a ver, ustedes, […] ¿en algún momento utilizan o piden explosivos militares, tipo Semtex, C3 o C4, para hacer esa última comprobación, dado que en su informe, yo por lo menos no lo he entendido, para ver si se puede determinar el uso de un explosivo tipo militar, sobre los que estaban apareciendo, se podrían intuir su aparición?

Perito: Vamos a ver, no se pidió nunca un explosivo militar. De todas las maneras, especialmente en las técnicas de HPLC, siempre se colocó algún patrón que incluía algún explosivo militar. Hablo de hexógeno, octógeno o pentrita. Todos los peritos que estaban en la pericia observaban que cuando se analizaba una muestra intacta se inyectaban, siempre, en la misma secuencia, o en secuencias posteriores, patrones de explosivos que no estamos trabajando en ese momento, como pudiera ser octógeno, que recuerdo, octógeno, hexógeno, pentrita, eh… TNT…

Gómez Bermúdez: En consecuencia ¿todos lo peritos descartan que ese tipo de explosivo estuviera en todas las muestras analizadas?

Varios peritos a la vez: Sí.

Gómez Bermúdez: Descartado. Por todos los peritos. No hay… aquí hay unanimidad. Bien. Otra pregunta.

Tercer Perito: ¿Podría añadir una cosa?

Gómez Bermúdez: Sí, claro.

Tercer Perito: Quiero decir que cuando… la técnica analítica que buscábamos nitratos, por confirmar la presencia de nitrato amónico, yo me empeñé en buscar eh… cloratos, que podrían determinar la presencia de clorato sódico, eh… explosivo mezclado con azufre, llamado cloratita. La cloratita es un explosivo muy utilizado en combinación con Titadyn, en muchísimas ocasiones. Mi empeño era buscar cloratos para poder determinar si existía cloratita. El resultado fue negativo. No apareció ningún rastro de clorato.

Gómez Bermúdez: Por lo tanto, todos los peritos descartan que hubiera pentritas, otros tipos de explosivo con hexógeno, tipo militar, cloratita… Eso está descartado por todos, unánimemente…

Varios peritos [voz débil]: Sí.

Demasiado irrelevante, supongo, como para encontrar cabida en sus cuatrocientas y pico páginas de libro.

Para concluir, pues, afirmar en general que la metenamina es un componente de un explosivo militar es simplemente erróneo. Pero, siguiendo con este asunto de la metenamina y su posible relación con un explosivo de tipo militar, lo que entra de lleno en la mala fe o en la falta de diligencia no menos reprobable, es publicar un titular, como hizo El Mundo el 14.1.07, según el cual “ETA usó en el atentado [de la T-4 de Barajas] un explosivo militar que contenía metenamina”, basándose en que “La Policía Científica considera que la banda terrorista añadió hexógeno a la carga principal. Este material, también conocido como T4, contiene metenamina, hallada en dos análisis del 11-M”. Con tal de que en una misma información aparezcan ETA y el 11-M en una relación hilvanada con pespuntes de lógica tan sugerente como espuria, algunos periodistas parecen gozar de carta blanca. Lo que hace más grave la inexactitud de la noticia es que su mismo autor, Manuel Marraco, incluye en el cuerpo del artículo la siguiente referencia: “Según un informe de la Guardia Civil recogido en el sumario [del 11-M], «la hexamina (metenamina) tiene diversas utilidades, destacando como aditivo alimentario, antibiótico, adhesivos, pinturas y resinas sintéticas. También puede utilizarse como precursor en la síntesis de hexógeno»”. Cómo del hallazgo de hexógeno se pasa a la afirmación de que se ha encontrado su precursor es un misterio propio de la alquimia periodística conspirativa que el propio Casimiro García Abadillo ha incorporado al repertorio de trápalas de su prólogo de “Titadyn”:

la metenamina […] forma parte de otro tipo de explosivos. Por ejemplo el utilizado por ETA en el atentado del aparcamiento de la terminal T-4 de Barajas, que supuso el fin de la tregua.

Pero, como el ejemplo cunde, el abogado de la Asociación de Ayuda a las víctimas del 11-M, también autor de relatos de ficción jurídica tan imaginativos como “La cuarta trama” y artífice de la no menos creativa querella contra Sánchez Manzano, incluye asimismo en ésta, dentro de una nutrida serie de “imprecisiones”, la siguiente afirmación estupefaciente (página 12):

…en la investigación sobre el atentado cometido por la banda terrorista ETA contra el aparcamiento de la T-4 del aeropuerto de Barajas, durante las navidades de 2006 […], el laboratorio de la Policía Científica […] pudo […] establecer que en la T-4 había explosionado un artefacto que contenía amonal o amosal y metenamina

Ya.

2) La segunda de las alegaciones fundadas en la metenamina se basa en la circunstancia de que, en un informe de 15 de marzo de 2004 (anteriormente mencionado), Sánchez Manzano, tras referir los elementos detectados en el análisis del resto de explosivo hallado en la Kangoo (incluyendo la metenamina), informaba erróneamente (fallo que él atribuyó más tarde a un “error de transcripción”) de que la “sustancia explosiva del artefacto desactivado en la Comisaría del distrito de Puente de Vallecas, ofreció el mismo resultado anterior”.

Mediante la segunda imputación, por tanto, lo que se afirmaba es que el malvado Sánchez Manzano había engañado al Juez del Olmo para ocultar que el explosivo hallado en la Kangoo y el de la mochila de Vallecas no eran iguales, puesto que en esta última, en realidad, no se había encontrado metenamina, a diferencia del resto de explosivo de la furgoneta, donde sí aparecía. Esta cuestión, sin embargo, tuvo un recorrido relativamente menor, aunque ello no fue obstáculo para que el PP se hiciera imprudentemente eco (nunca mejor dicho) de la patraña en una de sus 215 preguntas (presentadas por la entonces diputada Alicia Castro) dirigidas al ministro del interior:

107. ¿Ha logrado el Ministerio saber por qué el jefe de los Tedax, Sánchez Manzano, emitió un informe el 12 de marzo de 2004 en el que aseguraba que los explosivos de la furgoneta Renault Kangoo, y de la mochila de Vallecas, eran idénticos -Goma 2 Eco- y año y medio después se pudo saber que esta información era falsa y que los informes de la Policía Científica habían sido supuestamente manipulados por el propio Sánchez Manzano, puesto que la mochila sólo contenía Goma 2 Eco y en la furgoneta se encontró metenamina, además de los componentes normales de la Goma 2 Eco?

Aquí no nos debe detener demasiado. Me remito en lo fundamental a la exposición que Elkoko hizo en su día al respecto. Señalaré únicamente la inconsistencia (que pondré de manifiesto más adelante) que supone el hecho de que el Informe Iglesias insista ahora porfiadamente en sus sospechas de que, después de todo, el análisis de la muestra de la mochila de Vallecas sí debió encontrar metenamina en el 2004. ¿Acaso Sánchez Manzano estaba diciendo la verdad al fin y al cabo?

3) En cambio, un tercer aspecto de la metenamina, ya perfilado de manera imprecisa por Luis del Pino en su referido cuarto enigma, y formulado explícitamente por F. Múgica en abril de 2006 (EM, 25.4.06), cobró especial relevancia a partir de julio de ese mismo año, cuando se unió a todo el revuelo periodístico surgido en torno a la nitroglicerina (que expondré más adelante), y es el que ha perdurado hasta hoy, con el libro “Titadyn”.

En efecto, lo importante es que la aparición de metenamina en las muestras M-2 y M-3 permitía aducir una nueva trampa del réprobo Sánchez Manzano: si el cartucho de la Kangoo y la muestra patrón entregada por los TEDAX tenían ambas metenamina, elemento ajeno a la composición de la GOMA 2 ECO, era porque, en realidad, las dos procedían del mismo sitio, a saber, el laboratorio de los TEDAX, o incluso del mismo cartucho:

la presencia de METENAMINA en el fragmento que los Tedax entregaron como «muestra patrón» de Goma-2 ECO apunta a la posibilidad de que lo que fuera entregado para el análisis fueran dos fragmentos del mismo explosivo encontrado en la furgoneta, y no una verdadera muestra patrón (LdP, 10.8.05).

Sólo puede tener una explicación. La dinamita de la Kangoo y la muestra certificada como tal tenían la misma composición, incluido el mismo tipo de contaminación con metenamina y en la misma proporción, porque eran dos trozos de la misma dinamita.Todo indica que procedían del mismo lugar (F. Múgica, EM, 25.4.06).

En la misma linea, el director de El Mundo:

Que nadie se me pierda porque lo de la metenamina es capital para demostrar el dolo, la intencionalidad aviesa con que, a juzgar por todos los indicios, el jefe de los Tedax trató de predeterminar el resultado de los análisis de los explosivos. No siendo tampoco un componente de la Goma 2 ECO, su detección tanto en los restos de papel parafinado, supuestamente encontrados en la Kangoo, como en la muestra patrón significativamente enviada para su cotejo al laboratorio, sólo se explica si ambas habían salido del mismo tarro (Pedro J. Ramírez, EM, 23.7.06).

Y el vicedirector del mismo periódico y coautor de “Titadyn”, CGA (EM, 20.7.06):

Lo más probable […] es que Sánchez Manzano -que, como se ha visto, tenía mucho interés en demostrar que el explosivo utilizado era Goma 2 ECO y no ningún otro- enviara al laboratorio de la Policía Científica una muestra patrón contaminada efectivamente con metenamina, y que la muestra remitida para el cotejo no fuera la que se obtuvo en la Renault Kangoo, sino una parte de la misma muestra que se mandó como indubitada.

Esto merece una discusión incidental un tanto prolija, que nos distraerá del hilo principal, pero que considero conveniente introducir aquí.

Lo veremos en la siguiente entrada: Titadyn, el eterno retorno (VIb) por Rasmo

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4 Responses to “Titadyn, el eterno retorno (VIa) por Rasmo”

  1. […] Hechas las anteriores consideraciones preliminares sobre la autoría de determinados informes, podemos proseguir el hilo principal de la argumentación, en la próxima entrada: Titadyn, el eterno retorno (VIa). […]

  2. […] (Continúa de Titadyn, el eterno retorno (VIa) por Rasmo) […]

  3. […] en una anterior entrega las tres principales alegaciones que los autores conspiracionistas han basado en la detección de […]

  4. […] aludí brevemente a este punto en la entrega VIa y se trató con más detalle en otro artículo de Desiertos Lejanos. Aquí resumiré los hechos […]

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