LA SENTENCIA: (2) Los móviles de ETA.

Sigue de: LA SENTENCIA:  (1) La agenda de Carmen Toro.

(Artículo colectivo)

El Presupuesto Fáctico número 2 de la Sentencia de la juez Lledó dice textualmente:

2) Que por los TEDAX se elaboran y remiten al Órgano instructor dos informes de fechas 10 de Abril y 9 de Mayo de 2006 , relativos a la investigación que se llevaba a cabo sobre la posible relación de ETA con el 11-M, y en los que se concluye que “NO hay relación en el modus operandi entre la utilización de los móviles por ETA y el modus operandi del 11-M”, sin hacer la más minima reseña o mención del antecedente del Comando “Txirritia” desarticulado en Madrid y al que se incauto material informativo sobre telefono móvil diseñado como iniciador o temporizador del artefacto explosivo.

Y ello como resulta del informe de fecha 9 de Marzo de 2009 obrante en estos autos y remitido por la Dirección General de la Policia y la Guardia Civil que dice ” con ocasión de la desarticulación del citado comando ETA en Madrid el 14.05.02, por parte de este Grupo de Información se instruyeron diligencias de las que entendió el Juzgado Central de Instrucción n° 1 de la Audiencia Nacional Diligencias Previas n° 179/02 en las que constan como efectos intervenidos, unas notas manuscritas en euskera referidas a los detalles de un dibujo manuscrito de un teléfono móvil manipulado para ser utilizado como sistema de iniciación de artefactos explosivos, significando que la autoría, tanto de las anotaciones como del dibujo, fueron atribuidos, mediante estudio realizado por el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, al miembro de ese comando de ETA Balbino Sáenz Olarra.

En este hilo seguiremos las andanzas de “El Mundo” mediante un criterio cronológico, pero no según la publicación de los artículos, sino la sucesión de los hechos.

En primer lugar, no será ocioso recordar que en Enero de 2002 se detuvo, a instancias del juez Garzón, a dos islamistas que llevaban huyendo unos cuantos meses del dinámico juez. Eran otros tiempos en España, el islamismo radical no preocupaba tanto como lo hizo después, y “El Mundo” publicaba esta reseña en páginas interiores.

Al día siguiente nos enteraba de que se estaba analizando la información obtenida, pero sólo hablaba de documentación y material informático.

En cambio, poco después de los atentados, en un “El Mundo” que  no había descubierto aún los placeres del conspiracionismo, tanto el periódico como sus “expertos” creían firmemente en la culpabilidad del islámico radical, y nos informaban de lo peligrosos que eran ya en 2002…

21 de Abril de 2004: Islamistas detenidos en España diseñaron bombas como las del 11-M

Los expertos en explosivos y sistemas consultados por EL MUNDO coinciden, sin ningún género de dudas, en que los croquis y guías dibujados y desarrollados por Chaib estaban realizados para ser aplicados utilizando teléfonos móviles que después serían introducidos en bolsas o mochilas con el correspondiente explosivo (ver gráfico en la página siguiente). Es decir, que Najib Chaib, uno de los hombres de Abu Dahdah en España, ya había diseñado con más de dos años de antelación los sistemas técnicos necesarios para llevar a cabo un atentado de grandes proporciones.

Curioso que “El Mundo” no pusiera el grito en el cielo por la negligencia de quien, en 2002, no hizo nada ante la evidencia de que unos terroristas conocían la forma de fabricar detonadores y sistemas necesarios para, con la ayuda de móviles, cometer atentados de grandes proporciones. Incluso se hablaba de bolsas y mochilas…

¡Ah, callen! Es que, en lugar de colaborar en la averiguación de la Verdad y la detección de las deficiencias que permitieron que ocurrieran los atentados, “El Mundo” se ha dedicado a cazar gamusinos y a entorpecer la investigación, a acusar a la Policía sin pruebas y a intentar exculpar a los culpables.

Sigamos. El 14 de Mayo de 2002 es desarticulado el “nuevo comando Madrid”. “El Mundoda cuenta de ello al día siguiente, y pese a que da una relación de objetos encontrados, no cita que se hayan encontrado teléfonos móviles (es lógico no nombrar teléfonos que se encuentren en un registro, pero ya no es tan lógico hablar de detonadores y no citar que también se encontraron móviles con cables sueltos, si los hubiera)

En esta vivienda, situada a escasos 300 metros de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo y relativamente cerca también del Ministerio del Interior, los integrantes del comando Madrid disponían de 180 kilos de explosivos (90 de dinamita y 90 de cloratita), otros 20 de azufre, un subfusil, multitud de detonadores y abundante documentación que está siendo analizada. Incluye una lista de objetivos en la que había jueces y magistrados del Supremo y de la Audiencia Nacional y mandos militares del Cuartel General del Ejército.

Quizás no es tan extraño. El relato que la Guardia Civil hizo de la detención de los dos etarras, con fecha de 14 de Mayo de 2002: Detenidos dos miembros liberados del “Comando Madrid de ETA” tampoco hablaba de móviles:

..Los terroristas planeaba cometer atentados con teléfonos móviles, una modalidad que ya ha utilizado la banda al menos en tres ocasiones. Pues, entre material hallado en el piso de la calle de Piamonte, se encontró un escrito en eusquera con instrucciones para elaborar este tipo de artefacto.

Y esto es más raro, pues la información de la Guardia Civil cuenta que los etarras pretendían fabricar bombas con móviles, cita en su apoyo las notas en euskera que contienen las instrucciones para elaborarlos… y no cita haber hallado móviles. Es como si se olvida de lo más importante, del arroz en la paella.

A ver si va a ser que no había móviles.

Pasó el tiempo, y el 26 de Junio de 2006El Mundo” -empeñado en demostrar que se habían ocultado datos al juez del Olmo- se acordó de aquella información. Como había cumplido dos años, estaba crecidita, y había engordado: El último ‘comando Madrid’ de ETA tenía un móvil preparado como los del 11-M

En el registro que realizó la Guardia Civil en el piso alquilado por la banda en la calle de Piamonte, 27, de Madrid (muy cerca de la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo), se localizaron (además de 96 kilos de clorato sódico y 14 kilos de azufre para fabricar cloratita; 88 kilos de dinamita Titadyn; 10 metros de cordón detonante; una bomba lapa; un subfusil; dos pistolas; 64 detonadores y numerosos temporizadores), tres móviles marca Alcatel modelo One Touch.

Los objetos han aumentado. De repente, “El Mundo” ha recordado que se encontraron “numerosos” temporizadores y tres móviles, uno de ellos manipulado.

Uno de ellos estaba manipulado. Los etarras habían agujereado la carcasa de plástico, utilizando para ello un soldador. Además, en su interior, habían practicado dos soldaduras en el altavoz del aparato, lugar desde donde debían salir los dos cables que conectarían el teléfono con el detonador (el móvil que aparece en las fotografías es el que ya habían manipulado los terroristas para utilizarlo como temporizador y fue localizado por la Guardia Civil en el piso que había alquilado la banda en Madrid).

La documentación en euskera también ha evolucionado y, en lugar de instrucciones para fabricar bombas con móviles, ahora “describe las pruebas que hicieron los terroristas para usar los móviles como temporizadores”.

ETA ya había utilizado anteriormente teléfonos móviles para realizar atentados, pero los había usado como radiomandos. Sin embargo, los miembros del Grupo Especial de Desactivación de Explosivos (Gedex) de la Guardia Civil localizaron en el piso de la calle Piamonte unas notas manuscritas en euskara en las que se describían las pruebas realizadas por el comando Txirrita para usar los móviles como temporizadores, tal y como hicieron los terroristas en el atentado del 11-M.

Mentira. Recuerden que en la nota original de la Guardia Civil se hablaba de “teléfonos móviles…”que ya ha utilizado la banda al menos en tres ocasiones” y  se encontró un “escrito en eusquera con instrucciones para elaborar este tipo de artefacto.” Nada hace pensar que estas instrucciones sean para elaborar temporizadores, como dice “El Mundo”, pues ETA nunca había usado esta modalidad. Por el contrario, si a la Guardia Civil no le sorprende es porque son instrucciones para manipular móviles para fabricar iniciadores mediante llamada.

Además hay foto de los móviles ¡ah, la foto! No se olviden de la foto, que tiene su curiosidad y volveremos a ella. Pero, por lo pronto ¡qué redacción tan rara ¿no? Está hablando de un móvil que se encuentra en un piso y dice, entre paréntesis: “el móvil que aparece… es el que… y fue localizado… en el piso que había alquilado la banda en Madrid”. Vamos, exactamente igual que si se tratara de otro móvil hallado en otro piso. Por cierto, con unas fotografías como las de “El Mundo”, o incluso aunque se vea claramente un móvil con dos cables colgando ¿ustedes serían capaces de distinguir si va a ser usado como iniciador mediante llamada, como siempre ha hecho ETA, o con temporizador?

También el mismo día 26, “El Mundo” editorializaba así: UNA NUEVA COINCIDENCIA QUE PUDO HABER CAMBIADO EL 13-M

No tiene desperdicio, pero de momento quedémonos con la frase que sigue para comprobar que el periódico avanza otro pasito en la mentira: ahora ya no está haciendo pruebas; ya ha “desarrollado la tecnología

La información que hoy publicamos pone de relieve que ETA había conseguido desarrollar la tecnología usada en, al menos, dos de las bombas del 11-M: la hallada en la mochila de Vallecas y la que las Fuerzas de Seguridad hicieron estallar en la estación de El Pozo.

Para terminar con el día 26, un “divertido” (por la cantidad de patrañas que incluye, casi todas desmontadas en su tiempo en nuestro foro) artículo de recopilación llamado: “Veinticinco conexiones entre ETA y los islamistas

25.- La Guardia Civil encontró unas notas manuscritas al comando Txirrita en las que se explica como utilizar los móviles como temporizadores (EL MUNDO, 26 de junio de 2006).

Consecuentemente, las notas en euskera también han mejorado su “status” y pasan a ser, de probatinas, a instrucciones para usar algo que ya se supone bien construido, a un Manual.

Bueno, dirán nuestros amigos conspiracionistas: pero hasta ahora no ha demostrado usted que “El Mundo” mienta; no ha probado que ETA no tuviera la tecnología para fabricar móviles como los del 11-M.

El día 12 de Diciembre de 2005, Casimiro García Abadillo informa que ETA desarrolló en 2003 un sistema de bombas con móviles como el del 11-M

En junio de ese año, el actual jefe del aparato logístico de ETA, Tomás Elgorriaga Kunze, se lo mostró a un confidente de la policía francesa, experto en electrónica, conducido con los ojos vendados a su taller – Le explicó que se trataba de usar el móvil no sólo como iniciador de una explosión, sino también como temporizador, y le enseñó un Alcatel, modelo ‘One Touch Easy’, con dos cables soldados a la alarma del despertador – El confidente comprobó la eficacia del sistema y Elgorriaga le encargó que preparara dos móviles iguales para alguien que se iba de viaje. Toda esta información fue comunicada antes del 11-M a las Fuerzas de Seguridad españolas.

¡Alto! Pero ¿no lo había desarrollado ya en 2002? Pues tal vez no, porque no aprende uno en 2003 algo que ya sabe hacer. Observen también, que ahora el Prometeo de los etarras es el ingeniero Tomás Elorriaga, igual que antes lo fue el  ingeniero (¿cuánto estudian estos tipos?) Balbino Sáenz.

Bueno, tal vez en 2002 no sabían fabricar móviles como temporizadores, pero en 2003 sí ¿verdad?

Pues… no exactamente. El artículo me inspira varias preguntas:

Dando la información sobre el confidente que publica “El Mundo” por buena, lo primero que se le ocurre a uno es ¿quién había manipulado el móvil que le enseñó Elgorriaga Kunze? Desde luego, si (condicional) se trataba de un móvil diseñado para funcionar como temporizador, no el propio Elgorriaga, puesto que de ser así ¿para qué quería al confidente? Por otro lado, el propio etarra confiesa su debilidad en cuanto a telefonía móvil. Todo hace pensar que alguien había hecho llegar a ETA un móvil manipulado (por la información, un móvil “con dos cables soldados a la alarma del despertador”, ni siquiera podemos estar seguros que se usase como iniciador de una bomba) y Elgorriaga estaba intentando aprender, por encargo de la banda terrorista, su propia fabricación. El confidente no pudo “comprobar la eficacia del diseño” haciendo explotar una bomba, por razones evidentes; simplemente, examinó el diseño y le pareció bien, o quizás comprobó que pasaba corriente por los cables.

Pero de ahí a construir una bomba y que funcione, hay mucha diferencia, y que se sepa, ETA no lo consiguió. Si lo hubieran logrado, sin duda hubieran utilizado la nueva tecnología en algún atentado de 2003 hasta ahora, y no lo han hecho. Ni siquiera hay constancia de que el confidente francés les fabricase los dos móviles que anhelaban, y lo más seguro es que lo hubiéramos conocido, pues “El Mundo” no se iba a callar tal noticia.  También es interesante que, en realidad, el móvil usado no coincide con los hallados en el 11-M, aunque ciertamente no es definitivo.

Según el testimonio del confidente, Elgorriaga le mostró un teléfono que había dentro de una bolsa. Se trataba de un Alcatel modelo One Touch Easy que había sido modificado. De su parte inferior salían dos cables…

Efectivamente, los cables que vio el confidente el día en el que fue invitado a ver la comprobación estaban soldados al zumbador del móvil que se activa al sonar el despertador.

Decía yo que tenía otro “meseocurrismo” y es que, en realidad, aun dando por bueno el relato de “El Mundo”, no sabemos lo que vio el confidente. Verán. Sabemos que Elgorriaga no sabía montar móviles para temporizador, ni él ni nadie de la banda -porque entonces no necesitarían un soplón- lo que nos deja la única posibilidad de que fuera un móvil que le hubiera prestado otra banda terrorista… o que no fuera un móvil-temporizador en absoluto. Veamos. “El Mundo” dice que Elgorriaga le dijo al confidente que quería que le hiciese dos móviles temporizadores y le enseñó un diseño suyo, que el colaborador dio por bueno, pero… ¿qué le enseñó?

¿Cómo diferenciar si un móvil con dos cables sueltos servirá para temporizar o para iniciar al llamar? ¿Cómo distinguir si unos cables están soldados al zumbador del despertador o al zumbador de la vibración que puedes programar para que suene al llamar? ¡Vaya, vaya, pero si sólo hay UN zumbador en los móviles! ¡Si es el mismo!

Por cierto, si Elgorriaga tenía un móvil temporizador (aunque se lo hubiese dejado alguien) ¿para qué quería imponer su propio diseño? ¿Por los derechos de autor?

En un editorial OTRO MOTIVO MAS PARA INVESTIGAR LO QUE NADIE QUIERE INVESTIGAR, “El Mundo” modificaba ligeramente la información a favor de su tesis:

Casimiro García-Abadillo revela hoy que el actual jefe del aparato logístico de ETA, Tomás Elgorriaga Kunze, desarrolló a mediados de 2003 un sistema de activación de bombas con móviles, prácticamente idéntico al que se utilizó el 11-M.

Mmm… no exactamente. El confidente vio un móvil con dos cables que salían, y sabemos que Elgorriaga le enseñó un diseño (que no conocemos) que le pareció eficaz. Es muy osado asegurar que el diseño era “idéntico” al del 11-M. Para entendernos, si montar un diseño de una bomba fuera tan sencillo, todo el mundo podría hacerlo, y maldita la falta que le haría a Elgorriaga pedírselo a un colaborador que es tan poco de fiar que resulta un confidente de la policía francesa.

Menos mal que reconocía…

Es evidente que esta información, -de la que el Gobierno, por cierto, no ha dicho hasta ahora nada y que debe ser puesta de inmediato a diposición del juez- no prueba en sí misma nada.

Eso sí, como siempre, aprovechaba para quejarse de que nadie investigaba a ETA, pese a los cientos de horas que dedicó la Policía a establecer si existía relación entre ambos terrorismos… para concluir que no.

Bueno; es el momento de hacer un parón, el recreo, y preguntarnos: ¿qué hemos aprendido hasta ahora? Pues, fundamentalmente que, en 2002, se aprehendió a Balbino Sáenz un dibujo de un móvil manipulado cono iniciador (lo más seguro, mediante llamada) y que no le debió servir de nada pues, en 2003, los etarras no eran capaces de montar dispositivos iniciadores de bombas con móviles funcionando como temporizador, porque el que más sabía del tema de todos ellos, que en telefonía móvil estaba pez, iba contactando con técnicos externos a ETA, confidentes de la policía francesa, para que le fabricaran algunos.

¡Ah! Y que Los de “El Mundo” son tan inútiles, o se lían tanto con sus mentiras, que no saben si los que montan las bombas se llaman Balbino o Tomás.

Así las cosas, en 2006, últimas etapas de la instrucción del proceso principal por los atentados del 11-M, el Juez del Olmo pidió un informe para conocer las similitudes y diferencias entre los móviles que hubiera podido usar ETA y el móvil de la mochila de Vallecas, único que había podido ser estudiado de los utilizados en el 11-M.

No disponemos del original de dicha petición, pero podemos saber, por “El Mundo”, en qué términos estaba redactada la petición:

… los atentados en los que ETA utilizó un teléfono móvil para activar bombas y comparaba el sistema empleado por la banda con el del artefacto de la mochila de Vallecas.

Pregunta, como vemos, concisa y precisa. Los peritos hicieron dos informes, uno el 10 de Abril de 2006 y otro, corrección tras serles devuelto el primero, el 9 de Mayo de 2006. La respuesta -aún teniendo como material de consulta sólo la información publicada por “El Mundo” en fechas anteriores- no podía ser otra:

…en los tres atentados en los que ETA utilizó móviles -uno contra el cuartel de la Guardia Civil de Intxaurrondo; otro contra la cúpula del PP en el cementerio de Zarauz y el último contra una garita del puerto de Pasajes-, lo hizo de manera distinta a los terroristas del 11-M: «Los teléfonos fueron utilizados como sistema de activación a distancia de forma controlada mediante una llamada»

…«por el contrario, el teléfono móvil que contenía el artefacto explosivo desactivado en el parque de Azorín de Vallecas en la madrugada del día 12 de marzo de 2004 cumplía con las funciones de temporizador a través de su ALARMA RECORDATORIO DIARIO», destacando en letras mayúsculas el elemento que constituía la principal diferencia entre el sistema de ETA y el del 11-M.

Tal vez observen, aquellos que no estén familiarizados con este caso, que he cortado de los párrafos de “El Mundo” su conocido juego “Manzano dice, Manzano hace”, que consiste en culpabilizar a Jesús Sánchez Manzano de todo error, real o inventado, toda negligencia, verdadera o imaginada, y toda catástrofe natural, ocurrida en un radio de diez kilómetros en torno a Sánchez Manzano, en los últimos seis años.

Pero no es por maldad mía. En realidad, lo que escondo es otra tremebunda falsificación de “El Mundo”, que achaca al Jefe de los TEDAX la autoría de un informe que no hizo él; simplemente, se limitó a dar el Visto Bueno, certificando que cumplía los requisitos de forma necesarios, pero sin entrar en su contenido.

Si a alguien hubiera que achacar un error u omisión en el informe es a los agentes TEDAX que lo hicieron, los nº 58655 y 80212, que declararon en el juicio del 11-M, ante el Fiscal y Acusaciones Particulares, y ante la Defensas

Según su testimonio, atendiendo a la pregunta del juez instructor -tal y como fue formulada- habían encontrado más diferencias entre los tres atentados que había cometido ETA con móviles y el móvil rescatado de la mochila de Vallecas:

Perito 58655: Hay, digamos, dos fundamentales: una de ellas es que la banda terrorista ETA siempre intercala, entre el elemento que controla el momento de la detonación y lo que es el detonador (la carga explosiva en sí), un elemento de seguridad, en forma de temporizador mecánico o electrónico como viene utilizando últimamente; y otra es que nunca activa…eh … La energetización del detonador nunca viene directamente de ese elemento de control, sino que pone un circuito paralelo, para así asegurar con una fuente de alimentación propia y así asegurar lo que es la energetización del detonador.

Ministerio Fiscal: Y en cuanto al sistema de activación ¿había diferencias?

Perito 58655: Y el sistema de activación, ETA, eh…lo que hemos observado de estas tres incidencias, es que lo utiliza como un control a distancia, y en el caso del 12-M, es un simple temporizador, como un simple sistema de temporización.

Pero –dirá el sufrido lector que ha llegado hasta aquí- ya había pasado un año desde los artículos de “El Mundo” denunciando que Sánchez Manzano había ocultado pruebas. Alguien de la Defensa, o de las Acusaciones Particulares les preguntaría por qué no incluyeron en su informe lo del comando Txirrita, o lo de Tomás Elgorriaga… ¡alguien tuvo que preguntar algo!

Psssííii. Alguien preguntó algo; el inefable De Pablo preguntó si les constaba que se había encontrado, en el domicilio del Egipcio, un Alcatel One Touch manipulado, pero ni siquiera pudo presentar el folio donde figuraba tal dato, así que Gómez Bermúdez anuló la pregunta.

Así que nadie de los se hacían eco de las acusaciones de “El Mundo” contra Sánchez Manzano les preguntó, a los verdaderos firmantes del informe, por qué lo habían hecho así.

Sin embargo, y aunque nadie lo inquiriese, sí respondieron, indirectamente, a la pregunta no formulada:

Ministerio Fiscal: Dígame una cosa, en primer término ¿el motivo de seleccionar estos tres aparatos utilizados en estos tres atentados de la banda terrorista ETA, es un motivo en especial o cual es?

Perito 58655: Bien, nosotros, específicamente, referimos estas tres incidencias porque fue así como nos lo requirió el JCI nº 6. Previamente, se había emitido un informe en la que se referían estos tres casos y por el formato, que no era el debido, bueno, pues, se devolvió y fue la consecuencia de que el Juzgado nº 6 nos requiriera este informe. Pero bueno, soy consciente de que las referencias se hicieron debido a que son los tres casos en los que se tiene conocimiento de que ETA utilizó en sus atentados tres teléfonos móviles.

En plata: son los tres atentados en los que ETA había usado móviles, y al juez hay que darle lo que pide, y responder a lo que pregunta. Ya les había tirado abajo un informe por defecto de forma; como para contarle melonadas de dibujos de etarras sin ninguna relación con el caso.

Efectivamente, Del Olmo se dio por satisfecho con los informes, y ni entonces, ni posteriormente, adoptó ninguna medida que nos haga pensar que se sintió “engañado”.

Es más:  las notas manuscritas de Balbino Sáenz y demás pruebas de la detención del comando “Txirrita” fueron incautadas por los GEDEX y el CNI, y (“según algunas fuentes”, expresión harto sospechosa cuando la encontramos en “El Mundo”) puestos a disposición del instructor Guillermo Ruiz de Polanco, como consta en la información del propio diario “El Mundo:

Una vez localizado el piso donde la banda tenía su arsenal, acudieron al mismo, los Gedex y miembros del CNI y de los Grupos Especiales de la Guardia Civil (expertos en lucha antiterrorista que actúan en Francia), que fueron los que se hicieron cargo de las citadas notas manuscritas.

Según algunas fuentes, el juez instructor del caso, Guillermo Ruiz Polanco, hizo constar la existencia de las notas en el auto que incorporó al sumario abierto tras la detención de los otros dos miembros del comando Txirrita: Miguel Guillermo San Argimiro y Manuel Miner Villanueva.

Por lo tanto, resulta improbable que los agentes encargados, a petición del juez del Olmo, de realizar el informe sobre los “atentados cometidos por ETA con móviles” fueran informados de la existencia de esas notas manuscritas. Ni por esas aparece el dolo que quiere ver “El Mundo

Conclusiones:

A) Sánchez Manzano no redactó el informe

B) El informe no contiene ni mentiras ni ocultación de datos. Responde de manera absolutamente fiel a lo que pregunta el juez Del Olmo.

C) Durante la vista del 11-M, nadie preguntó por ninguna de esas “irregularidades a los verdaderos autores del informe.

Hemos visto, pues, que no existió ningún tipo de “anomalía” en la conducta de los TEDAX que redactaron el tantas veces nombrado informe, ni en la de su superior Sánchez Manzano, encargado de firmarlo como responsable de la Unidad. Por lo tanto, como muy bien explicó Rasmo, en la cadena de deducciónes de la juez Lledó:

Hechos —>Anomalías y disfunciones—>Hipótesis y conjeturas—>Amparo por la Ley de Libertad de Expresión

…falla un eslabón. No hay anomalías por ningún lado. Tendremos ocasión de volver a tirar de esta cadena en otras entradas de la serie

Fue, por el contrario, “El Mundo”, quien mintió, se contradijo y falsificó datos, desinformando a los lectores en aras a intereses personales y no muy confesables.

No contento con eso, eligiendo al Comisario Sánchez Manzano como chivo expiatorio, le acusó de ocultar pruebas a la Justicia; y no, como dice la juez Lledó “con carácter de hipótesis”, sino de forma bien asertiva. Por ejemplo:

26-06-2006 El juez recibe un informe incompleto sobre el uso de móviles por ETA

La Policía ocultó a Del Olmo que la banda terrorista ya había logrado en 2003 preparar un teléfono con el mismo sistema empleado en el 11-M

26-06-2006 El último ‘comando Madrid’ de ETA tenía un móvil preparado como los del 11-M

El responsable de los TEDAX omitió en su escrito al juez que ETA hizo pruebas para usarlos como temporizadores…

Es sorprendente que ni el responsable de los TEDAX ni el ministro informasen al juez de que ETA no sólo sabía que los móviles podían emplearse como temporizadores, sino que, de hecho, había realizado pruebas para usarlos en sus acciones terroristas en Madrid.

2-01- 2007 Ante el juicio del 11-M .- Radiografía del mayor atentado de la Historia de España

A pesar de que EL MUNDO publicó que ETA ya sabía utilizar los móviles como temporizadores (el último comando de ETA desarticulado en Madrid estaba en disposición de hacerlo, después de que el ingeniero jefe de la banda, Elgorriaga Kunze, hubiera desarrollado diversos prototipos), la Comisaría General de Información elaboró un informe el 10 de abril de 2006 en el que rechaza de plano esa posibilidad porque, según recoge el escrito de acusación de la fiscal, «en las tres ocasiones que ETA ha utilizado móviles lo ha hecho como sistema de activación a distancia». Pues bien, el autor de dicho informe, firmado en solitario, no es otro que Juan Jesús Sánchez Manzano.

Y he dejado para el final la última manipulación de “El Mundo”, la más sangrante para la juez Lledó, puesto que se ha producido bajo su toga y, al parecer, Su Señoría no se ha querido dar por enterada.

En Diciembre de 2008 la juez Lledó solicitó a la Guardia Civil “relación de atestados y efectos intervenidos en la desarticulación en Madrid del comando Txirrita en donde constan unas notas manuscritas en Euskera, efectuadas por ingenieros informáticos, que analizaban y diseñaban sistemas de detonación iguales a los utilizados con los teléfonos móviles del 11-M“.

Mala cosa esta petición, en la que se usaba el término “iguales a los utilizados en el 11-M”, porque indica que la juez cree, o la han convencido, de lo que dice una de las partes, contra lo que afirma la otra. Mala cosa para su credibilidad expresarse así.

Pero es que la respuesta de la Guardia Civil, que pueden leer en este documento, dice:

En las citadas diligencias constan como efectos intervenidos unas notas manuscritas en euskera referidas a los detalles de un dibujo manuscrito de un teléfono móvil manipulado para ser utilizado como sistema de iniciación de artefactos explosivos… Por otra parte, se participa que en esta Unidad no se dispone de datos relativos a los SISTEMAS DE DETONACIÓN UTILIZADOS CON LOS TELÉFONOS MÓVILES DEL 11-M

De la contestación se deducen varias cosas; en primer lugar que no se incautó ningún teléfono móvil manipulado en ese piso, como hemos visto que afirmaba “El Mundo” (El último ‘comando Madrid’ de ETA tenía un móvil preparado como los del 11-M); en segundo lugar, el dibujo representaba un esquema de un teléfono manipulado para servir de iniciador, pero no nos informa si el esquema es o no es para servir de temporizador, que es lo que afirmaba “El Mundo”; y, en tercer lugar, la Guardia Civil no puede afirmar si son iguales o no (que es lo que dice el periódico, ah sí, y también la juez Lledó) porque carece de información suficiente sobre los sistemas de iniciación de los móviles del 11-M.

Pero da igual; nada es capaz de frenar la marea de falsedades del diario que dirige Pedro J. Ramírez: La Guardia Civil avala que ETA montó móviles como los del 11-M.

Para terminar, una curiosidad… ¿recuerdan que les dije que no perdieran las fotografías aquellas, publicadas por “El Mundo” ,del móvil incautado en la detención del comando “Txirrita”?

Pues es para que no les ocurriera como al periódico, que las debieron extraviar, porque para este artículo las tuvieron que sustituir por un dibujito.

Qué cosas les pasan ¿no?

(Continuará en LA SENTENCIA:(3) Una mochila en la cocina.)

Comments

5 Responses to “LA SENTENCIA: (2) Los móviles de ETA.”

  1. Baaden dice:

    Moreno, en el “dibujito” hace referencia a que “si hace falta más voltaje se “añade” una pila de nueve voltios”.

    Es el tipo de cosa que uno sin P.I. colocaría ahí cuando se da cuenta que alomejó con 3v no llega. Y la cuestión no es baladí. Posiblemente, al “añadir” los 9v, y sin desconectar el altavoz se cierre el circuito y haga PUM.

    Para “añadir” -añándanse 3 gotas de eleboro a la poción, Panoramix dixit-, los 9v sería necesario “añadir” otro circuito, y así a la voz de pronto semeocurre que debería llevar un relé en su versión más cavernícola.

    Saludos.

  2. Baaden dice:

    Prosigo, porque ya me he relajado y he dejado de revolcarme por el piso.

    Si “añades” en serie hace PUM porque el altavoz cierra el circuito. Si “añades” en paralelo, puede no hacer pum si funde antes el altavoz, pero luego hace PUM.

    Más cosas:

    a) Las redes de Kirchhoff se enseñaban antes en el bachillerato.
    b) No es cuestión de voltaje en sí. Es cuestión de intensidad (amperios) para que se caliente la resistencia del detonador. (“añádanse 3 gotas de pila de 9v a la perola y revuélvase lentamente”). Y sino, que se lo pregunten a quien inadvertidamente tocó el cable de un pastor eléctrico.

Leave a Reply