SÁNCHEZ MANZANO: UN DÍA EN SU VIDA (III)

Sánchez Manzano: un día en su vida (III)

En la entrada anterior, habíamos hecho una pausa en el momento en que los mandos más importantes de la seguridad nacional, convocados por el Secretario de Estado para la Seguridad, Ignacio Astarloa, celebran una reunión en la que se pone en común los hechos que se conocen y se toman acuerdos y medidas para hacer frente a la crisis.

Durante la reunión se produce el famoso equívoco del Titadyn con cordón detonante;  Pedro Díaz Pintado, Subdirector General Operativo, llama al Comisario de Seguridad Ciudadana, Santiago Cuadro Jaén, pidiéndole información sobre el explosivo utilizado. Según Santiago Cuadro, la respuesta fue: «Dinamita, posiblemente con cordón detonante«. Pedro Díaz Pintado, en cambio, declara haber oído al otro lado del hilo: «Titadyn, posiblemente con cordón detonante«.

Uno de los dos, quizás ambos, están equivocados, pero lo que sí está claro es que Jesús Sánchez Manzano no tuvo nada que ver en esta confusión, tal vez la más importante de aquel fin de semana. 

Durante todo el tiempo que duró la reunión, y por tanto cuando se produjo la llamada, el Comisario Jefe de los TEDAX permaneció en la Sede de la Unidad Central de los TEDAX, en el Complejo de Canillas, realizando actividades de coordinación, como explicó ante la Comisión de Investigación por el 11-M:

Sobre las 12:30, entre 12:15 y 12:30 empiezan a llegar al laboratorio de la unidad central los primeros restos recogidos en los lugares de las explosiones. Se empiezan a realizar los análisis correspondientes, que duran una hora y pico, que es lo que vienen a durar ese tipo de análisis. Yo llegué a la unidad a las 12:15 con los restos de Atocha, que ya se incorporaron al laboratorio para análisis, y estando allí me comunican que había aparecido una furgoneta en Alcalá de Henares.

Me pongo en contacto con el comisario jefe y me dice que van los perros y que estamos a la espera de ver qué resultado dan. Sobre las 14:00 horas es cuando se obtienen los primeros datos fiables sobre los restos que se han hallado en el lugar de las explosiones.

El Comisario Jefe de Alcalá de Henares, D. Eduardo Blanco González, había contactado a la Sala del 091 solicitando Técnicos en Desactivación de Explosivos:

Sobre el tema de los TEDAX, llamamos a la sala de Madrid del 091 y pedimos TEDAX. Ellos están en contacto y lo que se suele hacer es que primero llegan guías caninos. Dijeron: Enviamos a guías caninos y si efectivamente se detecta algún explosivo automáticamente van los equipos de desactivación, TEDAX.

Del relato de Sánchez Manzano parece deducirse que, posteriormente, el Jefe de los TEDAX llamó -o mandó llamar- a la Comisaría de Alcalá de Henares para informarse sobre el estado de la investigación que se realizaba sobre la furgoneta Renault Kangoo. No debemos entender literalmente que el Comisario Sánchez Manzano hablase con el Comisario Blanco González, pero sí que se hicieron gestiones en este sentido, que alguien de los TEDAX (en representación de su superior) habló con alguien de la Comisaría de Alcalá, y que se trabajaba con normalidad -dentro de lo posible- en la Sede Central de los TEDAX. Se recibieron muchos avisos durante aquel día, la mayoría de ellos correspondientes a falsas alarmas, y correspondía al Comisario Sánchez Manzano organizar grupos de trabajo, enviarlos a los puntos de atención y asegurarse que se disponía del material necesario en el lugar oportuno. El Comisario Blanco González lo confirma también:

Si nosotros hubiéramos detectado cualquier tipo de explosivo, automáticamente lo hubiéramos comunicado a TEDAX, que además tenían un equipo pendiente por si los guías caninos detectaban algo, para trasladarse a la Comisaría de Alcalá de Henares y hacer ese tipo de inspección.

Obsérvese, en conclusión, que las decisiones tomadas por el Comisario Sánchez Manzano no parecen sospechosas a las personas que trabajan con él; cuestión muy interesante, porque los conspiracionistas analizan todas y cada una de las decisiones que se tomaron aquel día en clave de traición, los funcionarios que compartieron investigación con el Jefe de los TEDAX -personas todas de probada lealtad, inteligencia y perspicacia- no vieron un solo movimiento que les pareciera sospechoso.

Los primeros análisis de los restos de las explosiones se conocieron sobre las 14 H. de aquel día:

Sobre las 14:00 horas es cuando se obtienen los primeros datos fiables sobre los restos que se han hallado en el lugar de las explosiones. El primer resultado fiable que da es que es dinamita.

Recordemos que, para entonces, se ha producido ya la conversación antes citada entre Santiago Cuadro Jaén y Pedro Díaz Pintado, y por lo tanto la confusión en cuanto al explosivo empleado. Sánchez Manzano es firme en cuanto a su completa desvinculación del error cometido:

Ni yo ni mi especialidad ni ningún miembro de mi especialidad dijo la palabra Titadyne; se dijo que era dinamita en torno a las 14:00 horas de acuerdo con los resultados del laboratorio, y se le comunica personalmente al Comisario de Seguridad Ciudadana, que, en la cadena de mando y en mi caso es mi superior inmediato, y además delante de la inspectora responsable del laboratorio.

La Licenciada en Química subinspectora nº 17632 confirma que informó a «sus superiores« -sin citarles expresamente- los resultados de los análisis. En cambio, Santiago Cuadro Jaén corrobora completamente el testimonio de Sánchez Manzano:

…el resultado de ese análisis lo tendremos más tarde, en torno a las 14:30, 14:40, cuando la responsable del laboratorio del TEDAX, en presencia del jefe de la Unidad Central de Desactivación de Explosivos, y estando yo en el mismo TEDAX, me dice que los restos analizados de la muestra de El Pozo apuntan a que hay restos de componente de dinamita.

Esa información yo se la transmito al subdirector operativo sobre esa hora aproximadamente, él lo recibe y no me hace ningún comentario al respecto.

Poco más adelante, y refiriéndose a esa supuesta afirmación suya de que la dinamita utilizada era Titadyn, Santiago Cuadro hace una interesante reflexión que también se puede aplicar a la insistencia de los conspiracionistas en que la información viciada partió de Sánchez Manzano:

De acuerdo con la orden que recibí, yo solamente podría hablar de indicios, es lo único de lo que yo podría hablar, y si hubiese hecho una afirmación tajante, mi interlocutor sabe que eso no sería fiable, porque todos los profesionales sabemos que para hacer una afirmación de esta naturaleza se requiere un proceso analítico previo, y sin medios analíticos hubiese tenido que generar en él alguna duda.

Además, ningún responsable policial daría ni aceptaría una información de esta naturaleza que no viniese avalada en cuanto al fondo, por pruebas analíticas correspondientes y, en cuanto a la forma, por la cadena de mando, y en este caso a mí no me lo estaba transmitiendo el responsable del servicio y en la forma que es pertinente en estos casos, sino que respondía a meras observaciones de naturaleza empírica que estaban haciendo los TEDAX en aquellos momentos.

Es decir, y trasladando el caso al Comisario Jefe de los TEDAX; en el hipotético caso de que éste hubiera sido la fuente de la afirmación de que el explosivo utilizado había sido Titadyn, el Subdirector General Operativo hubiera desconfiado de la información, en primer lugar por no haberse seguido la cadena de mando reglamentaria -punto que confirmó también el propio Díaz Pintado, cuando en su intervención ante la Comisión de Investigación aseguró que la información debe seguir siempre la cadena de mando (pg 54)- y en segundo lugar por no venir avalada por las pruebas analíticas correspondientes; y aún en el supuesto de dar crédito a la noticia, la singularidad del proceso hubiera hecho, sin duda, recordar para el futuro la procedencia de dicha información, con lo que la impunidad hubiera resultado imposible.

Poco después, Sánchez Manzano, que como hemos visto estaba también pendiente del traslado de la furgoneta Renault Kangoo, recibe la noticia de que va a llegar a Canillas, donde entra sobre las 15’30 horas, y nada más comenzar la exploración, es informado del hallazgo de una bolsa con detonadores:

En torno a las 15:00 horas me comunican de Policía Científica que la furgoneta que se ha encontrado en Alcalá de Henares se traslada a Madrid y que llegará a Canillas, a la sede de mi unidad, para hacer la inspección.

Nada más encontrarlo, el TEDAX, que hace la primera inspección, me lo comunica —en esos momentos daba la coincidencia de que estaba con el comisario general de información y con otros dos comisarios de la Comisaría General— y nos trasladamos —estábamos al lado, tratando de reponer fuerzas porque no habíamos comido todavía— inmediatamente hacia allí a ver qué era exactamente lo que se había encontrado.

Durante el juicio, el relato de la llegada de la furgoneta a Canillas no cambia gran cosa, aunque sí se cita algún testigo presencial más.

…Poco después nos vamos a la cafetería a tomar algo y estamos ahí los jefes de sección y […]me llamaron cuando llevaba media hora en la cafetería o un poco antes, me llaman de Policía Científica que ha llegado una furgoneta a las instalaciones de la Unidad, porque tenían que hacer una inspección. Estando en la cafetería a un inspector jefe le llama de Policía Científica y le dicen: «Oye, vente para acá» , y se fue a la Unidad donde estaba la furgoneta y al llegar allí vio que había  unos detonadores y un resto de explosivo en una bolsa de plástico azul y me llamó inmediatamente. Entonces, cuando me llamó yo estaba con el Comisario General de Información, en este caso de Información, y dos comisarios, el jefe de la Unidad Central de Información Interior y un jefe de Brigada. Estamos ahí en la cafetería y al comunicarme eso yo se lo digo a él, le informo, y nos fuimos todos, todos, hacia la sede de la Unidad donde estaba la furgoneta. Como estaba la cafetería bastante cerca pues tardamos muy poco.

El Comisario General de Información, Jesús de la Morena Bustillo, no cita concretamente la presencia de Sánchez Manzano, pero sí corrobora el relato de los hechos y, lo que es más importante, la hora de llegada sobre las 15H 30′.

Sobre el tema de la furgoneta, de lo que he visto escritas muchas cosas, a mí me llama a las 15:30, porque estoy tomando algo en la cafetería de Canillas con otro compañero, el subdirector operativo para decirme que están inspeccionando una furgoneta robada que han recogido en el lugar de los hechos y que han aparecido unos detonadores. Lo cierto es que está muy cerca de donde están los TEDAX y los servicios de Policía científica y en 15 ó 20 minutos estoy allí.

El Jefe de la Unidad Central de Información Interior, Lorenzo Hernandez Gutierrez, no fue llamado a declarar ante la Comisión de Investigación ni, posteriormente, prestó declaración ante el Tribunal de la Audiencia Nacional. Su brigada (la UCII) apenas participó en la investigación tras confirmarse las pistas que apuntaban a la autoría islamista. En todo caso, su fugaz intervención dio de sí lo suficiente como para que pudiéramos apreciar la celebrada coherencia de los conspiracionistas, que consideraron sospechoso que sus hombres no interviniesen apenas en el caso, y también que interviniesen en el caso (viaje a Asturias, detención de islamistas en Albolote).

Lo cierto es que, aunque De la Morena y Hernández no confirmen expresamente la presencia de Sánchez Manzano en la cafetería de Canillas entre 15H 00′ y 15H 30′, parece muy improbable que el Comisario Jefe de los TEDAX haya mentido en este detalle, irrelevante y muy fácil de desmentir; sobre todo por Jesús de la Morena, que habló ante la Comisión el mismo día que Sánchez Manzano, pero con posterioridad a él.

Por otro lado, los detalles referidos por ambos mandos policiales son singularmente interesantes en cuanto a la hora de llegada de la furgoneta, que -según ambos declaran- ocurrió sobre las 15H 30′.

La relevancia de la hora de llegada la furgoneta a Canillas estriba en que, en una nota informativa de los TEDAX con registro de salida del 16 de Marzo de 2004, aparece las 14H 30′ como hora aproximada  de la inspección efectuada sobre la furgoneta Kangoo. A los conspiracionistas, por supuesto, se les hizo la boca agua al poner de manifiesto la discrepancia con la hora que marcaban los registros oficiales (sin citar las decenas de testimonios que, como veremos, apoyaban la hora oficial) y, finalmente, terminaron por concluir que el viaje de la furgoneta entre Alcalá y Canillas sólo había durado 15 minutos, para una hora «correcta» de entrada a las 14H 30‘.

Obsérvese, sin embargo, que la nota informativa de TEDAX no está firmada por los funcionarios TEDAX que acudieron a hacerse cargo de los detonadores, sino que es una especie de recopilación hecha por el Comisario Jefe Sánchez Manzano, y no habla de la hora de entrada, sino de la de inspección. Pero es más: quienes estaban realizando la inspección eran los funcionarios de la Policía Científica, aunque las instalaciones fueran las de los TEDAX, como puso de manifiesto Sánchez Manzano en el juicio:

AVT: ¿O sea que su unidad no fue requerida para realizar el registro?

SÁNCHEZ MANZANO: No, era un registro de Policía Científica. A nosotros solo nos solicitaron las instalaciones.

¿Qué hay de cierto en todo ésto? La hora que recogen los informes oficiales sobre la entrada en el Complejo de Canillas, es 15H 30′, coincidiendo en ello con las declaraciones de otros funcionarios policiales como el Jefe de la Comisaría de Alcalá, Blanco González, el Jefe de la policía Científica de Madrid, Miguel Ángel Santano, el Subdirector General Operativo, Díaz Pintado Moraleda, el Jefe de la Policía Científica de Alcalá, Martín Gómez, los funcionarios que recibieron la furgoneta y encontraron los detonadores, con número de carnet 75036 , 19245 17597 y 59151 (que no declararon en el juicio, pero cuya declaración, como la de sus compañeros, vienen reflejadas en el informe 57-IT-04, en el folio 5986 y ss del tomo 22 del Sumario, y en el Auto de Procesamiento, pg 148 y ss.). el funcionario del Cuerpo Nacional de Policía 80447 y el 82709, que fueron comisionados para custodiar la Kangoo en su traslado a Canillas, amén de decenas de personas -entre ellos, al menos siete policías que son citados también en el Auto de Procesamiento– que vieron la salida de la grúa desde la Calle Infantado de Alcalá, arrastrando la furgoneta, sobre las 14H 15′.

Existiendo una discrepancia entre ambos registros, puede suponerse razonablemente que existe un error o una falsificación; pero, habiendo varias docenas de testigos que registran la entrada a las 15H 30′, y la inspección pocos minutos después, frente a un único documento (que habla de oídas) que la adelanta hasta las 14H 30′,  no cabe duda de que el error está en el documento de los TEDAX. Y error debe ser pues ¿qué sentido tendría falsificar la hora de esta manera? Y ¿qué interés puede tener Sánchez Manzano -Gran Traidor para los conspiracionistas- en poner las 14 H 30′ como hora de entrada, echando a perder la coartada que sus propios esbirros necesitaban para rellenar la fiurgoneta de pruebas? 

Abundando en el error, el propio Comisario Sánchez Manzano, durante el juicio, dio una hora diferente de llegada:

SÁNCHEZ MANZANO: Con exactitud no lo sé, yo estaba en la cafetería con el Comisario General de información y con el jefe de sección, con el jefe de sección de mi unidad y luego llegó el Comisario General de Información. Sí le puedo decir que me llamaron en torno a las 15 horas… llegó antes, llegaría antes de las 15 horas.

Ignoramos si la discrepancia se debe a que, tres años después, los recuerdos de Sánchez Manzano eran un poco confusos, o incluso que, para refrescar su memoria, había releído su propia nota informativa, en la que daba las 14 H 30′ como hora de llegada. En todo caso, Sánchez Manzano advierte, antes de dar la hora, que no la sabe con exactitud, y ciertamente parece más fiable lo declarado en la comisión, mucho más cercano en el tiempo a los sucesos relatados.

Luis del Pino se inventó toda una fábula de conductores ansiosos por llegar a Alcalá antes de las 15 H 00 para adornar la historia de la llegada de la furgoneta a Canillas. Llegó a decir a su círculo de seguidores que había entrevistado a dicho chófer y que disponía de un recibo de entrega de la grúa, de vuelta a Alcalá, antes de dicha hora. Como ya sabrán ustedes, no han visto la luz ni la entrevista al conductor ni el albarán de entrega, y eso que hubo todo un juicio televisado, y que los conspiracionistas mantienen varias emisoras de radio y televisión, y el propio Del Pino conduce un programa de radio seguido con moderado entusiasmo.

Continuando con el relato de lo sucedido al Comisario Jefe de los TEDAX, nada más llegar la furgoneta a Canillas se avisó a los investigadores de la Policía Científica, que en una primera inspección visual se dieron cuenta de que asomaba, por debajo del asiento, una bolsa de plástico:

Defensa de Zougham: ¿Fue usted quién descubrió la bolsa que estaba debajo el asiento, no?

Policía Científica nº 75036: Tanto yo como el resto de actuantes en la primera visual, como se hace en cualquier inspección, se detecta que hay un plástico, que asoma algo azul por debajo del asiento del copiloto. No soy yo físicamente el que ya una vez que se ha realizado la primera, el primer reportaje gráfico ya procede a ver realmente y a reseñar y a constatar todos los efectos…

Tras darse cuenta de que se tratan de unos detonadores, se avisa inmediatamente a los TEDAX

…debajo del asiento del conductor había una bolsa de basura que que es la que vamos, no se veía el contenido y al abrirlo lo que se vió es que había unos detonadores con lo cual inmediatamente lo que hice fue mandar salir a toda la gente que estábamos allí, porque pensé: si hay detonadores puede haber explosivo, a lo mejor no está mirada, no sabíamos nada y como estábamos en los garajes de Tedax, que es donde normalmente hacíamos las inspecciones de vehículos, que está bajo en cerrado y podíamos protegernos de la lluvia o teníamos medios para para mirar mejor esos vehículos, lo que hice inmediatamente fue avisar a los Tedax que estaban pues ahí, al lado y decirle eso, que había los detonadores y que nos íbamos hasta que la mirasen, por si había más … algo más.

Como hemos visto, los TEDAX informaron inmediatamente a sus superiores del hallazgo de los detonadores.

Una vez los mandos policiales en el lugar de la inspeción..

…nosotros requerimos la presencia de expertos de la empresa cuyo logotipo tenían los detonadores; los detonadores llevan una banderola, un logotipo, y nos dimos cuenta de qué empresa podían haber salido.

Requerimos inmediatamente la presencia de representantes de esa empresa. A las 3:30 ó 3:35 horas es cuando encontramos los detonadores y a las 5:00 esos expertos que se han requerido están confirmando que los detonadores han sido fabricados por su empresa y el resto del cartucho también, es decir, el continente de la dinamita fabricada por ellos. Nada más verlo nos dimos cuenta de lo que era, porque coincide con la dinamita que utilizamos para las prácticas. Nos resultó fácil.

Sorprendentemente, el rápido enlace entre el hallazgo de los detonadores y resto de explosivo con su fabricante -Unión Española de Explosivos, posteriormente MAXAM- despertó las suspicaces alarmas de los conspiracionistas, que llegan a decir, por boca del Subdirector de «El Mundo«, Casimiro García Abadillo, lo siguiente:

Parece evidente que Sánchez Manzano, mucho antes de que se localizara la mochila de Vallecas, ya parecía tener decidido que el explosivo utilizado por los terroristas era Goma 2 ECO y no Titadyn, y por ello remitió al laboratorio de la Policía Científica una muestra de aquel explosivo para el cotejo por parte de sus facultativos. […]

Él, sin ninguna razón aparente, remitió al laboratorio de la Policía Científica una muestra patrón de Goma 2 ECO para cotejo con la muestra hallada en la Renault Kangoo. ¿Era acaso adivino? ¿Cómo podía saber con tanta seguridad que se trataba de Goma 2 ECO Y no de otro tipo de dinamita, por ejemplo Titadyn? […] Sin embargo, el jefe de los Tedax […] actuó como si el explosivo fuera Goma 2 ECO cuando remitió las muestras al laboratorio de la Policía Científica a las cinco de la tarde. («Titadyn». Prólogo)

De sorprendente calificaba yo la suspicacia, pero  a lo mejor un logotipo de la UEE como una casa no le parece a Don Casimiro ninguna razón aparente para sospechar que los detonadores los había fabricado la UEE. Tal vez le quede más claro leer la descripción de lo hallado en el Auto de Procesamiento, pg 150 y ss.

Y, de la misma forma, tal vez la experiencia de los TEDAX, acostumbrados a trabajar todos los días con GOMA 2 ECO, y que reconocieron inmediatamente el resto de cartucho hallado, no le parezca tampoco razón aparente para remitir una muestra de ese explosivo a la Policía Científica.

Veamos cómo lo relata Sánchez Manzano en el juicio, tanto en el interrogatorio del Ministerio Fiscal

…estuvimos observando lo que se había encontrado, y eran siete detonadores, unos restos de rabiza y un trozo de cartucho de GOMA 2. Un extremo. Ahí estuvo preguntando el Comisario General de Información que si se podían identificar. Bueno, allí los TEDAX dijeron que el resto del cartucho de GOMA 2 correspondía con GOMA 2 ECO, porque es el que
utilizamos nosotros en la práctica. Y los detonadores, según las etiquetas que tenían eran de fabricación nacional.

…como a preguntas de la Defensa de Zougham:

…la GOMA 2 ECO se utiliza en la unidad para prácticas e inmediatamente la identifican los TEDAX. Pero estando allí el Comisario de Información y los otros dos Comisarios de información, la jefe de laboratorio fue a buscar un cartucho para compararlo y se comparó en ese mismo momento; por eso se llega a la conclusión de que es GOMA 2, una conclusión provisional evidentemente. Y en ese momento es cuando ya se empiezan… me parece que se recogen las muestras del resto y del cartucho para llevarlas a Policía Científica.

La consulta a Unión Española de Explosivos termina con el reconocimiento de que el material encontrado procede de su industria:

 AVT: ¿Por qué llamaron a Unión Española de Explosivos?

SÁNCHEZ MANZANO: Porque había etiquetas en el material que se había encontrado con las iniciales de U.E.E.

AVT: Pero… ¿en los detonadores o en el resto de cartucho?

SÁNCHEZ MANZANO: En los detonadores, en el cartucho no.

AVT: ¿Y se recibieron alguna información de los especialistas cuando llegan a Canillas sobre el cartucho?

SÁNCHEZ MANZANO: Confirmaron que era de su producción y que era GOMA2 ECO.

Es muy importante que el lector se dé cuenta de que, nuevamente, Sánchez Manzano cita testigos muy relevantes, como el Comisario General de Información (De la Morena), que es, de hecho, quien formula a los TEDAX la pregunta sobre la identificación del explosivo; la jefa de laboratorio -que es quien va a buscar un cartucho para el cotejo, y otros dos comisarios (presumiblemente, los de Información Interior e Información Exterior), amén de varios TEDAX que, al parecer, escucharon la conversación y dieron su opinión.

Muchos de estos funcionarios habían declarado o iban a declarar en la Comisión de Investigación o el juicio, por lo que  parece completamente inverosímil que Sánchez Manzano mintiese sobre lo que estaba declarando, involucrando en patrañas a personas intachables.

Aconsejo, a quien quiera completar información sobre este punto, leer los excelentes artículos de Rasmo, Isócrates y Manel Gozalbo. No lo lamentarán.

Bien, la extensión necesaria para explicar el hallazgo del material de la Furgoneta Kangoo hace aconsejable hacer otro- espero que último- descanso antes de pasar al hallazgo de la mochila «de Vallecas«, que -aunque se produjo técnicamente al día siguiente- he considerado procedente incluir en la actividad de Sánchez Manzano durante el día de los atentados.

 (Continuará)

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One Response to “SÁNCHEZ MANZANO: UN DÍA EN SU VIDA (III)”

  1. […] la entrada anterior de esta serie, habíamos dejado el relato de Sánchez Manzano en el hallazgo de los detonadores, […]

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