Metralla

La bomba encontrada en la comisaría de Vallecas es una de las pruebas del sumario del 11-M más cuestionada por aquellos que vienen sosteniendo que la investigación está basada en premisas falsas y no persigue a los verdaderos autores de la masacre.

El hecho de que no fuera detectada en la misma estación de El Pozo del tío Raimundo, a pesar del supuesto rastreo realizado por los Tedax, ha dado pábulo a todo tipo de conjeturas y teorías encaminadas a demostrar que dicho artefacto fue “plantado”, bien en los pabellones de IFEMA adonde los objetos personales recogidos en la estación fueron llevados temporalmente, bien en la misma comisaría de Vallecas.

Dos de las razones de los conspiracionistas para argumentar la falsedad de esta prueba es la supuesta ausencia de metralla en los lugares de las explosiones y en los cuerpos de los fallecidos aquella aciaga mañana de Marzo. Si no apareció metralla, arguyen, es porque las bombas que explotaron en los trenes no la llevaban, a diferencia de la de Vallecas que contenía 640 gramos de clavos y tornillos, ergo esta bomba es de distinta manufactura que las restantes.

Hay que aclarar que el hecho de que unas bombas llevaran metralla y otras no, incluso si sólo la bomba de Vallecas la contuviera no la inhabilita como prueba de cargo por más que el Sr. Del Pino quiera falazmente hacernos creer lo contrario.

¿Había o no había metralla en las bombas que estallaron en los trenes?

Como no dispongo de las autopsias no puedo sino especular sobre las razones de dicha supuesta ausencia. De lo que sí dispongo es de la información recogida en el Auto de Procesamiento del juez Del Olmo. En base a ella se demuestran fácilmente dos cosas:

1)Todos los artefactos explosivos contenían metralla.
2)La metralla contenida en la mochila número 13 era igual a la contenida en las otras 12.

Tiempo le faltó al Sr. Del Pino para tirar a la basura la “Mochila de Vallecas” al día siguiente de la publicación del Auto:

“las declaraciones de los Tedax que participaron en el operativo del 11-M (página 50 y siguientes del auto) muestran que en los trenes no se encontró metralla de origen terrorista, lo que viene a echar por tierra de forma prácticamente definitiva la mochila de Vallecas como prueba de cargo.”

Si el Sr. Del Pino hubiera seguido leyendo hasta la página 120 del Auto hubiera encontrado el “INFORME PERICIAL SOBRE MATERIAL SUSCEPTIBLE DE SER EMPLEADO COMO METRALLA, EN LOS ATENTADOS DEL 11 DE MARZO DE 2004, realizado por la UNIDAD CENTRAL DE DESACTIVACIÓN DE EXPLOSIVOS Y NRBQ, fechado el 7 de diciembre de 2005” que rebate su apresurada e interesada versión.

En dicho informe aparecen clasificados hasta 14 elementos distintos entre ”clavos y tornillos de diferentes tipos y tamaños, que formaban parte de los artefactos con la función de metralla”, “recuperados en las proximidades de los puntos donde se produjeron las explosiones”.

A continuación (pag. 122) hay una “descripción de los restos recuperados en cada uno de los focos”. En ella podemos observar la presencia de metralla en todos ellos y lo que es más importante, que los distintos elementos que la componen también aparecen en la mochila número 13.

Es decir, este informe establece la presencia de metralla en todos los focos y además relaciona de manera directa la bomba encontrada en la comisaría de Vallecas con las otras 12 a través de los clavos y tornillos que todas ellas contenían.

A la vista de estos datos claros y contundentes se me plantean dos cuestiones:

¿Por qué no reconoce el Sr. Del Pino la evidencia de que los distintos artefactos contenían metralla y trata en cambio de dar por muerta esta importante prueba de cargo al día siguiente de la publicación del Auto de Procesamiento?

¿Por qué no consta en las autopsias la presencia de metralla en los cuerpos, caso de que estén en lo cierto quienes así lo afirman?

Unos días después de la publicación del Auto, el Sr. Del Pino publicó un artículo en El Mundo, “El declive de la Versión Oficial del 11-M”, en el que acepta a regañadientes la presencia de metralla el los distintos focos pero introduce una falacia para mantenella y no enmendalla:

“La versión oficial afirmaba que las bombas de los trenes incluían metralla equivalente al medio kilo de clavos y tornillos que tenía la bomba encontrada en una comisaría de Vallecas. Sin embargo, los informes policiales incluidos en el auto afirman que entre todos los trenes sólo se encontraron 18 clavos o tornillos que pudieran haber sido usados como metralla (aunque podrían tener cualquier otra procedencia), así como posibles restos de otros 43, lo que significa que, aun cuando todos esos restos fueran metralla terrorista (que no tienen por qué serlo), tocarían a cinco clavos o tornillos por artefacto.”

Como no puede negar la evidencia recurre a la socorrida “Versión Oficial” según la cual todas las mochilas tenían que contener medio kilo de metralla. ¿A qué “Versión Oficial” se refiere?, ni idea, al Auto no, desde luego. Este tipo de “argumentos” son los que me hacen dudar de las intenciones del Sr. Del Pino.

Destruir la mochila de Vallecas como prueba de cargo es destruir el sumario tal como lo conocemos. Sin mochila no hay dinamita ni teléfono ni, lo más importante, tarjeta SIM que puso a la Policía sobre la pista islamista y la llevó hasta el locutorio de Jamal Zougham a quien el Sr. Del Pino ha tratado siempre de exonerar y al que dedicó su Enigma 7 “ Jamal Zougham, la cabeza de turco”.

Intentar hacerlo argumentando que las bombas que explotaron no contenían metralla, a diferencia de la mochila número 13, es un esfuerzo inútil. Como digo arriba, aunque quedara meridianamente demostrado que sólo dicha bomba contenía metralla –algo de lo que estamos lejos, bien al contrario, las evidencias de las que disponemos apuntan en la dirección contraria–, este hecho no inhabilitaría en ningún caso dicho artefacto y sus componentes como prueba de cargo.

A la segunda pregunta, y a la vista del informe arriba mencionado, sólo podemos contestar lo evidente: en las autopsia realizadas en el pabellón de IFEMA no se buscó metralla. Es la única respuesta lógica posible.

Insisto en que la única manera de salir de dudas es tener acceso a las autopsias o preguntar a los médicos forenses que las realizaron. Como esto no es posible déjenme hacer dos conjeturas que apoyan esta posibilidad:

-El interés primero y principal del equipo forense fue la identificación de los cadáveres. Así lo afirmó la directora del Instituto Anatómico forense de Madrid, Sra. Baladía Olmedo , ante la Comisión del 11-M. Diario de Sesiones del Congreso. Comparecencia del día 6 de julio de 2004. Página 26 y siguientes:

“Digo esto porque, una vez que los médicos forenses sabíamos el lugar y contamos con todos los medios para realizar nuestro trabajo, para el médico-forense el objetivo primordial, irrenunciable, es la identificación de los cadáveres. Los médicos-forenses sabemos que si se falla en ese proceso, las consecuencias van a ser casi irreparables.”

“A mí me preocupaba muchísimo la identificación. Vuelvo a repetir que para todos los forenses la identificación de los cadáveres es algo fundamental.”

Este lógico y natural interés estaba aún más justificado por la cercanía en el tiempo de un suceso relacionado de gran trascendencia: la errónea identificación de 30 cadáveres del accidente del Yakolev.

-El tiempo empleado en realizar todas las autopsias fue de sólo 12 horas. Éstas finalizaron sobre las 01:30 horas de la madrugada del martes 12.

“Las autopsias se comienzan a las trece horas y veinte minutos del día 11 de marzo, alrededor de la una de la tarde del 11 de marzo, y se terminan a la una y veinte minutos de la madrugada del día 12.”

La causa de la muerte era conocida en todos los casos ¿Qué interés podía tener en aquellas circunstancias estudiar cada herida sobre los cuerpos? Lo primordial e irrenunciable, como dice la Sra. Baladía, era la identificación, para las familias y la opinión pública, y para los políticos determinar si había o no suicidas entre los fallecidos.

En definitiva,

  • Los informes policiales presentes en el Auto de Procesamiento del juez Del Olmo echan por tierra la afirmación del Sr. Del Pino de que las bombas de los trenes no contenían metralla.
  • La ausencia de metralla en los cadáveres del 11-M es una información sin contrastar tan sólo avalada por un artículo aparecido en LD en noviembre del año pasado. Ni siquiera sabemos si los forenses estudiaron la presencia de metralla terrorista en los cuerpos. Mientras no tengamos forma de confirmar estos extremos mantendremos la lógica reserva.
  • Insistir una vez más en que la presencia o no de metralla en las bombas es indiferente en cuanto a la consistencia de la mochila de Vallecas como prueba de cargo.

366 Responses to “Metralla”

  1. Hei! luogo che interessante avete fatto, ben cotto!

  2. Pepito dice:

    Yo lo que no entiendo es cómo una amplia mayoría de los imputados (por no decir casi todos), eran confidentes de la policia o estaban siendo vigilados por ella, luego….¿?

  3. jn dice:

    Vuelva a contar.

  4. jn dice:

    Disculpe si desconfío de encontrar la verdad en vídeos de google. He ojeado el segundo: «derribaron las dos torres y no sabemos cómo lo hicieron».

    Avanzo la hipótesis tentativa de que los dos aviones que vimos chocar contra ellas tuvieron algo que ver.

  5. lejianeutra dice:

    Yo lo que no entiendo es cómo una amplia mayoría de los imputados (por no decir casi todos), eran confidentes de la policia o estaban siendo vigilados por ella, luego….¿?

    Chaval, da igual, aunque te lo expliquen no lo vas a entender.

    No cumples los requisitos mínimos para este juego. Actualiza la gráfica y cambia la placa base, a ver si así.

  6. jorge dice:

    Comienzo del discurso de Javier Gismero:

    «Mi nombre es Javier Gismero y soy una de las más de las 1500 victimas
    que resultaron heridas en los atentados del 11 de Marzo de 2004.
    El atentado, además de un 80% de sordera y de haber sembrado todo mi
    cuerpo con pedazos de metralla, además de truncar mi carrera profesional
    como militar, además de todo eso, me ha dejado otras cicatrices…»

    http://www.avt.org/eventos/10j/discurso_javiergismero.pdf

  7. zas dice:

    jarl, no lo entiendo. ¿Por qué ninguna de las defensas se puso en contacto con la señora esa para que demostrara que en los cuerpos no había metralla? Eso hubiera supuesto que la mochila nº 13, la desactivada en el parque Azorín y que sí tenía metralla, era diferente de las otras y, por lo tanto, tenía otro origen distinto.

    ¿Por qué (repito) ninguna parte presentó a esta señora como testigo? ¿Quizá, porque (como en el caso Diaz de Mera) esta señora dice una cosa en la radio o tele y luego otra distinta en el juicio? ¿Quizá porque miente? No lo sabremos porque, eso seguro, Luis del Pino no se atreve a denunciar ante un juzgado, presentado como pruebas todas esas «pruebas irrefutables».

    Pero no os preocupéis. Ahora, con la querella y la denuncia, tiene la ocasión de presentar todas esas pruebas como exceptio veritatis. Veamos qué opina el juez de todo ello. Se admiten apuestas.

  8. Jarl! dice:

    zas:

    No creas que soy un conspiracionista, todo lo contrario. De hecho el PP ha perdido mi voto por dar pábulo a tanta estupidez. Ahora bien, estas declaraciones de Carmen Baladía me dejan muy descolocado. Asegurar con esa firmeza que no había metralla en los cadáveres contradice muchas cosas que se han dicho y casa mal con otros datos que se tienen. Argumentar que miente es legítimo, pero me recuerda a las argumentaciones de otros (=»mienten, mienten hasta cuando hacen pis»). ¿Por qué va a mentir esta señora? ¿Qué gana con ello, especialmente ahora que la teoría conspiracionista está completamente derrotada?

    Sólo trato de encontrar una explicación seria, no conspirativa.

  9. zas dice:

    Perdona por mi brusquedad, jarl. Quiza te sirva de aclaración las declaraciones de esta señora durante el juicio:

    «[…]pero lo que si que le puedo decir es que como antes explicaba a preguntas de la señora del Ministerio Fiscal el doctor Monge, en una explosión, en las lesiones, o en los fallecimientos de una explosión, hay una serie de, de lesiones que se conocen con el nombre de lesiones primarias, que son aquellas que efectivamente están eh, producidas por esa onda expansiva, que son las lesiones que se llaman por soplo, el blast injury. Y en esa onda expansiva, como muy bien ha explicado el doctor Monge, hay primera una, una onda de presión positiva, fortísima, que lo que hace es desplazar una gran cantidad de aire y de gases, de tal manera que eh, esa masa eh, actúa como un verdadero objeto contundente, eh produciendo unas lesiones gravísimas. Y a continuación eh, hay esa onda de presión negativa, que produce un desplazamiento en sentido contrario, es decir, que aunque es de menor intensidad es más larga en el tiempo y produce una succión, de manera que nuestros 191 muertos no encontramos eh, ningún objeto en el interior de esos cadáveres que pudiera corresponder al contenido o al continente de un objeto explosivo

    http://www.peones-negros.com/docs/Juicio/TranscripcionesVistaOral/PF_Carmen_Baladia_y_otros.pdf

  10. lejianeutra dice:

    ¡¿CÓMO?!

    ¡¿Que en los cadáveres tampoco había metralla de origen no terrorista!?

    ¿Y que pasó con ella, Don Luis?

  11. zas dice:

    Por cierto, jarl, lee la sentencia a partir de la página 389 (Grupos de Lesión 4).

    Por poner unos ejemplos,

    ALONSO MUÑOZ, JUAN JOSE
    Ha requerido para su curación o estabilización 125 días. Días de hospitalización: 5 días. Días impeditivos totales:
    120 días. Días impeditivos parciales: 0 días. Alcanzando la sanidad o estabilización con las siguientes secuelas:
    Hipoacusia. Material de osteosíntesis. Restos de metralla.

    RODRIGUEZ SOENGAS, PABLO
    Ha requerido para su curación o estabilización 140 días. Días de hospitalización: 3 días. Días impeditivos totales:
    137 días. Días impeditivos parciales: 0 días. Alcanzando la sanidad o estabilización con las siguientes secuelas:
    Hipoacusia. Restos de metralla. Perjuicio estético.

    SZULC, MARIUSZ
    Ha requerido para su curación o estabilización 28 días. Días de hospitalización: 7 días. Días impeditivos totales:
    21 días. Días impeditivos parciales: 0 días. Alcanzando la sanidad o estabilización con las siguientes secuelas:
    Hipoacusia. Fragmento de metralla en hombro derecho.

  12. Jarl! dice:

    Gracias, zas, por la información. Parece clarísmo que se halló metralla «de origen terrorista» en heridos y en los trenes, lo que trato precisamente es de encajar esos hechos con que no hubiera metralla de ningún tipo en los cadáveres. Sólo caben dos explicaciones, a mi juicio:

    1. Que sí la hubiese y que esta señora se esté columpiando.

    2. Que no la hubiese, en cuyo caso sería interesante saber por qué. ¿Tal vez la presión negativa de la explosión sea la explicación? En fin, de eso se trata, no es que lo considere vital, pero, aunque Luis del Pino le dé (como es habitual) una importancia desproporcionada, seguro que hay una explicación lógica y razonable de la ausencia de metralla en los cuerpos (y doy por hecho que, efectivamente, se da esta ausencia).

  13. […] encontrarse más datos la FALSEDAD de las manifestaciones de Luis Del Pino en este artículo, donde observaremos la deriva de sus afirmaciones: primero no había metralla, luego no había […]

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