FAQ – Preguntas Frecuentes – El Suicidio de Leganés (III)

Preguntas Frecuentes sobre el Suicidio de Leganés, Parte III.
Asuntos varios.

¿Qué relevancia tiene el hecho de haber encontrado un cadáver con el pantalón al revés?
¿Hubo llamadas inmediatamente antes de la explosión, como afirma Fernando Múgica en Los Agujeros Negros del 11-M?
¿Es verdad que hay llamadas a Marruecos no identificadas?
¿Por qué no se encontraron zapatos ni comida en el desescombro?
¿Qué cantidad de explosivo se estima estalló dentro del piso?
¿Es factible que 30 kg. de dinamita provoquen tantos daños, comparados con los daños de los trenes, o bien, como afirma Del Pino, hay que concluir que la cantidad en Leganés fue mayor o que las bombas del 11-M estaban fabricadas de modo que la onda expansiva quedase confinada y reventara los trenes lateralmente
¿Cuántas explosiones hubo?
¿Cuántos focos de explosión hubo?
¿Es verdad, como afirma el Partido Popular en una de sus preguntas al ministro Pérez Rubalcaba, que el hecho de no hallar iniciadores en los explosivos que se encontraron adosados a dos de los terroristas pone en duda el carácter suicida de la totalidad de ellos?
¿Es cierto que los Tedax recogieron evidencias de entre los escombros sin que la autoridad judicial tuviera conocimiento de ello?
¿Se llevaron los Tedax objetos que no les correspondían, como afirma Luis del Pino?
¿Es real la clasificación que da Del Pino de las evidencias, diciendo que hay algunas que están 100% seguras (las que constan en la relación de la Inspección Ocular, otras que los Tedax se llevaron y devolvieron relacionadas, y otras que se llevaron y devolvieron sin relación, en las cuales se rompería la cadena de custodia?
¿Sustrajo alguien pruebas durante las labores de desescombro como afirma Luis del Pino en su Enigma 23 «Brigada de Limpieza”?


¿Qué relevancia tiene el hecho de haber encontrado un cadáver con el pantalón al revés?

Esto tendrían que decirlo las personas que le dan relevancia, como Luis del Pino, que dice que ‘’es lo que más llama la atención’’ en el Enigma 18. Citémosle:

‘’Se le ocurre a alguien algún motivo por el cual un terrorista quisiera pasarse varias horas con los pantalones mal puestos en aquel piso rodeado? Tiene que ser incomodísimo estar levantando persianas, gritando consignas absurdas y disparando ráfagas de ametralladora con los pantalones al revés. ¿No encontró, entre las 14:15 y las 21:03 (seis horas y cuarenta y ocho minutos), ni un sólo instante para ponerse bien los pantalones?’’

Ya hemos dicho que se confunde en la hora de inicio por un par de horas, pero además de ello, hay varios comentarios que hacer al párrafo anterior:

1) Nuevamente, se exige un juicio de intenciones, que como hemos visto una y otra vez es una especulación y por tanto, sin pruebas materiales, carece por completo de validez probatoria.

2) Existen varias hipótesis no probadas que se asumen como hechos. No es posible saber, ni nunca lo será, si el terrorista estuvo todo ese tiempo con los pantalones al revés. Esto es un supuesto de Del Pino, que de forma típica toma como hecho probado lo que no es más que una especulación. Una explicación posible y razonable es que el terrorista se haya quitado los pantalones en un momento dado para ponerse el cinturón de explosivos. Como siempre, una explicación más sencilla y razonable, pero que a Del Pino, inexplicablemente, no se le ocurre formular.

3) Tampoco está claro, a partir del sumario, que los pantalones al revés hayan incomodado al terrorista. Es enteramente posible que dichos pantalones fuesen un chándal, que es posible poner al derecho o al revés sin mayores problemas.

4) Es de hacer notar el lenguaje intencionado, típico de esta serie de artículos, en las que se dramatizan las condiciones del terrorista. ¿Se sabe si este terrorista disparó, o si gritó, o si levantó persianas? Por supuesto que no, pero eso no obsta para que Del Pino, en un arranque de fantasía equiparable a los que él mismo critica en ese mismo artículo, nos lo pinte de esa forma.

Pero lo más importante es que no se entiende tanto énfasis en el pantalón al revés. Es un detalle curioso, sí, pero ¿qué relevancia puede tener? ¿Realmente creen que alguien asesinó a ese terrorista estando el mismo semidesnudo y luego se tomó el trabajo de vestirle al ‘’revés’’? La dificultad de cometer el error de ponerse uno unos pantalones al revés o ponérselos a otro es exactamente la misma.

Esto es otro recurso típico: fijarse en detalles que ‘a priori’ son irrelevantes y tratar de revestirlos de una importancia extraordinaria, pero sin explicarnos nunca, al menos no de forma plausible, por qué son importantes.

¿Hubo llamadas inmediatamente antes de la explosión, como afirma Fernando Múgica en Los Agujeros Negros del 11-M?

 

No hay constancia en el auto de ninguna llamada posterior a las 20:01, con duración de 404 segundos, una hora antes del suicidio. (Página 598).

Titular Origen Destino Titular Fecha Hora Duración
Telef Común Terrorista 628469210 21265956009 Rachid Oubari 03/04/2004 18:57:55 241
Telef. Común 628469210 21671757173 Madre De Serhane 03/04/2004 19:02:57 332
Telef. Común 628469210 653115723 Abdelkader Kounjaa 03/04/2004 19:18:39 66
Telef. Común 628469210 21260830627 Tarjeta Prepago 03/04/2004 19:27:00 63
Telef. Común 628469210 21267906175 Abdelasiz Ouchad 03/04/2004 19:27:46 63
Telef. Común 628469210 21264473161 Fatima Asrih 03/04/2004 19:28:45 63
Telef. Común 628469210 21239969098 Abdennabi Kounjaa Marr) 03/04/2004 19:32:40 186
Telef. Común 628469210 21264473161 Fatima Asrih 03/04/2004 19:38:05 63
Telef. Común 628469210 21264473161 Fatima Asrih 03/04/2004 19:51:14 63
Telef. Común 628469210 21264473161 Fatima Asrih 03/04/2004 19:51:49 135
Telef. Común 628469210 21239967133 Fátima Asrih 03/04/2004 19:57:14 186
Telef. Común 628469210 21264473161 Fatima Asrih 03/04/2004 20:00:27 63
Telef. Común 628469210 21264473161 Fatima Asrih 03/04/2004 20:01:17 404

¿Es verdad que hay llamadas a Marruecos no identificadas?

Hay varias llamadas a Marruecos donde consta el abonado, como puede verse en la relación anterior. Hay una sola llamada a una tarjeta prepago, de la que lógicamente no consta el nombre del abonado, como tampoco constaría en España.

Es falso, como afirma Casimiro García Abadillo, que tales “enigmáticas” –¡qué costumbre de adjetivar interesamente!—llamadas fueron realizadas “segundos antes” de la explosión. Com puede verse en la tabla adjunta, se realizó –fue una—a las 19:27, hora y media antes de la explosión, con una duración máxima de 63 segundos.

Por cierto que en el auto todas las llamadas aparecen duplicadas. Es fácil constatarlo porque siempre hay dos llamadas del mismo teléfono al mismo destino a la misma hora con la misma duración. De ahí la información incorrecta de Abadillo de que se trata de dos llamadas.

¿Por qué no se encontraron zapatos ni comida en el desescombro?

Nuevamente estamos ante un salto a conclusiones. Repitamos: ausencia de evidencia no quiere decir evidencia de ausencia. Esta es una forma de una falacia no formal típica, el argumentum ad ignorantiam. Que algo no quede consignado en el sumario no quiere decir que no exista, por ejemplo. Muchos objetos pueden haber parecido irrelevantes a los investigadores. O, simplemente, puede ser que tales objetos no hayan sobrevivido a la explosión.

Sin embargo, no es del todo exacto. La bolsa de basura que tiró Bouchar contenía restos de comida, y el propio Del Pino, en su Enigma 23, consigna que: «Lo único extraño era el olor especial que tenía la comida que hacían..»

También existe otra posibilidad, no descartable, y es que el piso de la calle Carmen Martín Gaite funcionara como piso franco, con lo que las personas que ahí se encontraran no tendrían gran cantidad de efectos personales.

¿Qué cantidad de explosivo se estima estalló dentro del piso?

“La cantidad de explosivo utilizada para suicidarse los terroristas se estima en unos 30 Kgs de explosivo, posiblemente dinamita Goma 2-ECO”. (Página 193).

Por cierto que Del Pino cita mal la cantidad, hablando de apenas 20 kg, en dos de sus enigmas, el 18 y el 23.

¿Es factible que 30 kg. de dinamita provoquen tantos daños, comparados con los daños de los trenes, o bien, como afirma Del Pino, hay que concluir que la cantidad en Leganés fue mayor o que las bombas del 11-M estaban fabricadas de modo que la onda expansiva quedase confinada y reventara los trenes lateralmente

 
No sabemos por qué son esas las dos alternativas del dilema, pero podemos afirmar que por primera vez Del Pino acierta plenamente. La cantidad de explosivo es 50% mayor que la que él creía.

Suponemos que esta revelación hará que respire más tranquilo y que corrija su Enigma 23 dando por despejada la incógnita, pero si no fuese así, digamos que su análisis de los dos escenarios peca de audacia y superficialidad . El análisis del comportamiento de estructuras ante esfuerzos del estilo que puede producir una explosión es una disciplina enormemente compleja, que no puede despacharse en dos renglones. Veamos por qué citándole paso a paso.

“La cantidad de explosivo utilizada para suicidarse los terroristas se estima en unos 30 Kgs de explosivo, posiblemente dinamita Goma 2-ECO”. (Página 193).

Como hemos dicho, Del Pino cita mal la cantidad, hablando de apenas 20 kg. Ahora bien, ¿es factible que 30 kg. de dinamita provoquen tantos daños, comparados con los daños de los trenes, o bien, como afirma Del Pino, hay que concluir que la cantidad en Leganés fue mayor o que las bombas del 11-M estaban fabricadas de modo que la onda expansiva quedase confinada y reventara los trenes lateralmente?

En primer lugar observemos en que datos se basa para hacer esta afirmación:

«La explosión de Leganés reventó por completo el piso en que se hallaban los presuntos terroristas. El estallido fue tan brutal que quedaron arrasados prácticamente todos los tabiques de las plantas primera, segunda y baja, como puede fácilmente apreciarse en las fotografías difundidas por las televisiones y los periódicos. Pero esas fotografías no hacen justicia a la verdadera dimensión de ese estallido, porque todas las imágenes que se han difundido son imágenes tomadas desde fuera del edificio. En la siguiente fotografía puede apreciarse el estado del edificio desde dentro un mes después de la explosión, cuando ya las tareas de desescombro y apuntalamiento habían hecho seguro el piso para la visita de los vecinos.»

Una de las tareas que se abordan durante el desescombro y apuntalamiento bien puede ser el derribo de las estructuras más inestables. Si el edificio ha de ser seguro para la visita de sus antiguos inquilinos, es bastante razonable que aquellos elementos, como puedan ser forjados y tabiques que hayan quedado muy dañados, sean derribados por razones de seguridad de los visitantes. El resultado de esto es que las fotos en las que se basa para su análisis bien podrían hacer demasiada justicia a la explosión. 
En cualquier caso vamos a detenernos en las objeciones que plantea:

«Además de los daños en el forjado, también el hueco del ascensor resultó literalmente arrasado de arriba a abajo, quedando el ascensor comprimido como un acordeón en el fondo del hueco. Sin embargo, las escaleras donde se encontraban los geos no llegaron a derrumbarse.»

Que el ascensor quedase «comprimido como un acordeón» bien podría deberse a que el ascensor cayó desde la planta en la que estuviese hasta el fondo del hueco del ascensor. Es decir, el hecho de que el hueco del ascensor esté destrozado implica que el ascensor cayese desde cierta altura.

«En segundo lugar, ¿qué carga tan brutal tuvo que estallar en la vivienda para ocasionar semejantes destrozos? Según el informe de 5 de abril de 2004 del jefe del TEDAX, en aquel piso estallaron unos 20kg de dinamita Goma-2 ECO. Pero eso contrasta con la cantidad de explosivo utilizada en los trenes de la muerte el 11-M: según otro informe del jefe del TEDAX de 20 de abril de 2005, en cada una de las bombas de los trenes se utilizaron 10 kg. de Goma-2 ECO. Resulta un tanto chocante: si 20 kg de Goma-2 ocasionaron semejantes destrozos en el piso de Leganés, haciendo volar todos los tabiques de tres pisos y agujereando el forjado de cuatro plantas, con 10 kg de Goma-2 parece que no hubieran debido quedar de los vagones de tren ni las astillas.

Aquí del Pino no sólo se merienda un tercio del explosivo, como ya hemos indicado antes, sino que además emite una opinión sin decirnos en qué estudios se basa y sin citar –para no variar—a ningún experto que avale su opinión. Establecer esa comparación sin ni siquiera mencionar la diferente ductilidad de los materiales implicados, ladrillo y hormigón en el caso del piso, acero en el caso de los trenes, es absurdo. En general, podemos afirmar que los materiales cerámicos como el ladrillo muestran una ductilidad mucho menor que los materiales metálicos, siendo la ductilidad una medida de la capacidad de absorción de energía de un material antes de romperse, con lo cual sería lógico, a reserva de cálculos más precisos, afirmar que con la misma cantidad de explosivo es más fácil romper una pared de ladrillos que una metálica.
Un detalle curioso de la argumentación de Del Pino respecto a este punto es que en el mismo artículo, pocos párrafos arriba, se extraña de que no se escuchara nunca a los habitantes del piso, porque nos dice, “aquellas paredes son de papel”. Poco después, se extraña de que esas paredes “de papel” se volatilicen bajo el efecto de 20 Kg (en realidad 30) de dinamita. No parece muy coherente.

«Visto de otro modo: la explosión de Leganés destrozó todos los tabiques de ese piso de 100 metros cuadrados; sin embargo, algunas de las fotografías de los trenes muestran los asientos del vagón perfectamente enteros justo al lado del agujero dejado por la explosión.»

Sí es un dato curioso; no obstante a la luz del mismo, bien podríamos considerar extraño que en esas explosiones que no destruyeron los vagones del tren, muriese gente relativamente lejos del foco de explosión…

«O en los trenes se utilizó una cantidad de explosivo muy inferior a esos diez kilogramos de dinamita, o en el piso de Leganés estalló una carga muy superior a los 20 kg que nos dicen, o las bombas del 11-M estaban fabricadas de modo que la onda expansiva quedase confinada y reventara los trenes lateralmente.»

Vayamos a la onda expansiva que hizo que los trenes reventasen lateralmente: En primer lugar, del Pino no menciona la forma del tren, que es bastante más largo que ancho. Las onda expansiva de una explosión, es tanto más potente cuanto más cerca nos encontremos del foco de la explosión. Al ser el tren mas largo que ancho, es perfectamente normal que el destrozo sea mayor en las paredes cercanas a la explosión( las laterales ) que en los fondos de los vagones. Pero es que además, el pasaje también se acumula en la dirección longitudinal del tren, apantallando el efecto de la explosión. Así, toda la energía empleada en destrozar los cuerpos de la gente que se encontraba cerca de la bomba no llegó a hacer daño a los siguientes. Nos disculpamos por la crudeza de esta afirmación, pero si hemos de analizar los efectos de la explosión, hay que tener en cuenta todas las variables, por duras de considerar que sean.

En este momento conviene notar que simplemente nos hemos limitado a señalar factores que influyen en los resultados de la explosión. Del Pino los ignora sin siquiera intentar cuantificarlos, sin siquiera citar una opinión experta, y por tanto su eliminación no está en absoluto justificada. Dicha eliminación sin argumentos, como hemos visto, no resiste el menor análisis técnico.  En próximas entregas intentaremos nosotros, ya que Del Pino no lo hace, cuantificar algunos de estos factores.

¿Cuántas explosiones hubo?

Todos los testigos hablan de una sola explosión.

¿Cuántos focos de explosión hubo?

El informe policial sobre los efectos de la explosión sobre los cuerpos de los terroristas afirma que la activación de los explosivos que llevaban adosados al cuerpo Mohamed Oulad Akcha y Allekema Lamari provocó a su vez la explosión del explosivo principal, o bien que fuese la activación de éste la que provocó la explosión de las cargas adosadas a sus cuerpos. (Página 201).

El auto desmiente la afirmación de Luis del Pino en su Enigma 23 “Brigada de Limpieza”, donde afirma que además de en el piso de los presuntos terroristas, estalló otra carga en el sótano del inmueble. En particular, la descripción de daños en el auto es consistente con un solo foco de explosión. En efecto, es esperable que los daños decrezcan en gravedad a medida que uno se aleja del foco de la explosión; precisamente es lo que refleja el auto: los peores daños están en el piso donde ocurrió la explosión, decreciendo hacia abajo y hacia arriba.

¿Es verdad, como afirma el Partido Popular en una de sus preguntas al ministro Pérez Rubalcaba, que el hecho de no hallar iniciadores en los explosivos que se encontraron adosados a dos de los terroristas pone en duda el carácter suicida de la totalidad de ellos?

 

Rotundamente no. Esta pregunta se fija en un hecho y lo magnifica, mientras ignora la montaña de evidencia de que los terroristas se suicidaron. Si bien es verdad que los Tedax no encuentran iniciadores, estamos de nuevo ante un salto a conclusiones basado en la falacia de que ausencia de evidencia quiere decir evidencia de ausencia. Nada impide que los iniciadores existieran y estuviesen bien conectados, pero que la fuerza de la explosión los haya destruido. Recordemos que no fueron chalecos-bomba o cinturones-bomba enteros lo que se encontró. Fueron pequeños fragmentos de dinamita con detonadores dentro, sin que siquiera fuese posible encontrar los mecanismos de sujeción al cuerpo.

Por cierto que esto demuestra lo absurdo de la pregunta. ¿Se va a dudar también de la existencia de esos mecanismos de sujeción? ¿Cómo llevaban entonces la dinamita? ¿Se va a concluir que, dado que no se encontraron los mandos de la cabina de los aviones del 11-S, éstos eran teleguiados?

¿Es cierto que los Tedax recogieron evidencias de entre los escombros sin que la autoridad judicial tuviera conocimiento de ello?

Es prácticamente imposible.

“…en el lugar, previa a la explosión, se encontraba presente la Sra. Secretario Judicial del Juzgado Central de Instrucción Nº 3, de guardia…”.

“La explosión desencadenada por los moradores de la vivienda motivó que se desplazara al lugar la Ilma. Sra. Magistrado-Juez del Juzgado Central de Instrucción Nº 3, constituyéndose la comisión judicial correspondiente, asumiendo las competencias judiciales en el lugar de los hechos, apoyada en todo momento por equipos TEDAX y equipos de bomberos…”. (Página 163).

El auto menciona, aunque no recoge, trece declaraciones individuales en dos ocasiones, para un total de veintiséis, en las que los Tedax explican su metodología y sus hallazgos. En todo momento, salvo cuando había amenazas, estaban acompañados por bomberos y miembros de la Policía Científica, y, dice el auto, bajo supervisión judicial.

Hay que tener en cuenta de que esta declaración ha sido sostenida no sólo por el juez Del Olmo, sino también por la juez instructora del juzgado No.3 de la Audiencia Nacional, Teresa Palacios, y que aún después de publicados los artículos de Del Pino, no han causado ninguna reacción en el ámbito judicial.

Hay que señalar, sin embargo, que el desescombro y recogida de evidencias no concluyó hasta el día 6 de Abril. Es de suponer por tanto que todo lo recogido esos días fue entregado con posterioridad a la inspección ocular realizada en la madrugada del día cuatro por la Sra. Palacios, aunque, nuevamente, ninguno de los dos jueces aprecia nada irregular en el proceder de los Tedax.

Y es natural, porque en toda escena de investigación criminal se pueden llegar a producir hallazgos después de la Inspección Ocular, y con mayor razón si la escena está en el estado que se encontró el piso de la calle Carmen Martín Gaite.

¿Se llevaron los Tedax objetos que no les correspondían, como afirma Luis del Pino?

Esto es una especulación. No hay nada extraordinario en los objetos que los Tedax remitieron al juzgado, con relación o sin ella. Corresponden en líneas generales a objetos similares a los que obran en la relación de la Inspección Ocular. Pero además, Del Pino no tiene forma de saber la razón por la que los Tedax estaban en posesión de esos objetos. Hay razones plausibles por las que esto pudo ocurrir. Por ejemplo, los objetos podrían haber estado en contacto con material del interés de los Tedax, dentro de mochilas o bolsas que a su vez contuvieran detonadores, etc.

Llegados a este punto, los proponentes de la teoría conspirativa exigen que se aclare la pregunta, haciendo pasar a los Tedax por otra ronda de declaraciones. Esto no tiene mucho sentido si no existen elementos materiales que hagan sospechar alguna irregularidad, y tales elementos no existen.

¿Es real la clasificación que da Del Pino de las evidencias, diciendo que hay algunas que están 100% seguras (las que constan en la relación de la Inspección Ocular, otras que los Tedax se llevaron y devolvieron relacionadas, y otras que se llevaron y devolvieron sin relación, en las cuales se rompería la cadena de custodia?

No, no es real. Del Pino afirma, a pesar de confesar su desconocimiento de las leyes, que en los objetos de la tercera clasificación se rompió la cadena de custodia. No hay tal. Del Pino parece olvidar que los Tedax son policías, y que los objetos bajo su custodia están bajo la custodia del Cuerpo Nacional de Policía, de la misma forma que lo están los que cataloga la Policía Científica, los que obran en poder de una Comisaría, o cualquier otra unidad. No hay elemento alguno para afirmar que se rompió la cadena de custodia.

En particular, Del Pino se preocupa mucho por una libreta de la Caixa que no aparece catalogada. Pero, curiosamente, esa libreta aparece dentro de una mochila, un objeto muy razonable para que los Tedax tomaran posesión de él, vistos los antecedentes. De hecho, si repasamos la lista de objetos que se llevan los Tedax, abundan las mochilas. Nada impide que los documentos que le llaman la atención a Del Pino estuvieran dentro de las mochilas. De nuevo, no es que lo afirmemos; nos limitamos a señalar posibilidades que Del Pino omite de forma sistemática porque van en contra de lo que le gustaría probar.

Nuestros adversarios nos obligan a especular en respuesta a sus especulaciones. Dichas contraespeculaciones, sin embargo, se diferencia de las suyas en que simplemente las enunciamos para ilustrar que existen siempre explicaciones alternativas más sencillas (y por tanto, mas probables) que las que plantea la teoría conspirativa.

Es lo que sucede en este caso: estamos ante una explicación sencilla, no conspirativa, razonable, que explica el comportamiento de los Tedax, y que aunque no sabemos si es la verdadera, en ausencia de otra evidencia, hemos de preferir, según el principio de parsimonia o de la navaja de Occam.

¿Sustrajo alguien pruebas durante las labores de desescombro como afirma Luis del Pino en su Enigma 23 «Brigada de Limpieza”?

No existe evidencia alguna de que sucediera tal cosa. Nuevamente, estamos ante una especulación sin fundamento.

Para formularla, Del Pino afirma que tiene “testimonios de personas que participaron en aquellas tareas de desescombro que nos permiten afirmar que en Leganés había un cuarto tipo de objetos: los objetos que fueron retirados de la escena de la explosión sin que quedara constancia de ellos en ninguna de las actas. Estos objetos (que incluían diversa documentación) no han quedado reflejados en el sumario”

Del Pino no ofrece más que su palabra. No cita literalmente a ni un solo testimonio ni identifica a ningún testigo, ni tampoco nos dice en qué consisten exactamente esos documentos; pero sobre todo, no ha presentado denuncia por delitos de destrucción o sustracción de pruebas.

Pero sucede que además sus informantes están seguramente incurriendo en delito:

Artículo 262 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal

Los que por razón de sus cargos, profesiones u oficios tuvieren noticia de algún delito público, estarán obligados a denunciarlo inmediatamente al Ministerio fiscal, al Tribunal competente, al Juez de instrucción y, en su defecto, al municipal o al funcionario de policía más próximo al sitio, si se tratare de un delito flagrante.

Denunciar tiene otra gran ventaja: obliga a un juez a pronunciarse sobre la materia de la denuncia. ¿No es eso lo que quieren los proponentes de la teoría conspirativa, que un juez investigue? Entonces, ¿a qué esperan?

Pero este argumento no agota el punto. Una de las cosas que nunca hacen los proponentes de teorías conspirativas es extraer las conclusiones de sus afirmaciones. Pensemos un momento en lo que Del Pino afirma: tenemos literalmente a decenas de funcionarios policiales participando codo con codo en el desescombro, en un sitio que ha quedado convertido en un tremendo caos debido a una explosión, con posterioridad a la Inspección Ocular… destruyendo evidencia. O bien todos ellos están implicados en la destrucción de pruebas, o los que lo están tienen que trabajar bajo el inmenso riesgo de ser descubiertos. Pero además, en este último caso, ¿qué esperanza pueden tener los presuntos supresores de pruebas de encontrar lo que buscan antes que lo encuentre ninguna otra persona? ¿Cómo pueden saber que la supuesta evidencia incriminatoria no aparecería durante la Inspección Ocular, en presencia de la Comisión Judicial? ¿O es que Del Pino realmente piensa que todos esos funcionarios están implicados? La afirmación es insólita, totalmente absurda si atendemos a sus consecuencias.

Es otra constante conspirativa. Los proponentes de las teorías conspirativas afirman, por ejemplo, que es difícil de creer que un terrorista lleve el pantalón al revés, pero nunca reparan en que sus hipótesis llevan a situaciones muchísimo menos plausibles.

Pero es peor aún. Si hemos de creer el resto de las hipótesis conspirativas, los terroristas no se suicidaron, sino que “les suicidaron”, es decir, el suicidio fue un montaje. Quien lo haya hecho evidentemente tenía acceso suficiente al piso de la Calle Carmen Martín Gaite antes de la explosión para poner las cargas, probablemente asesinar a los terroristas y plantar la evidencia que les incrimina. Permitámonos, por una vez, un juicio de intenciones, nuevamente en el espíritu de oponerlo a los juicios de intenciones que Pero es peor aún. Si hemos de creer el resto de las hipótesis conspirativas, los terroristas no se suicidaron, sino que “les suicidaron”, es decir, el suicidio fue un montaje. Quien lo haya hecho evidentemente tenía acceso suficiente al piso de la Calle Carmen Martín Gaite antes de la explosión para poner las cargas, probablemente asesinar a los terroristas y plantar la evidencia que les incrimina. Permitámonos, por una vez, un juicio de intenciones, nuevamente en el espíritu de oponerlo a los juicios de intenciones que propone Del Pino (a saber, la voluntad de hacer desaparecer evidencia). ¿Cómo es que el asesino esperó hasta después de dicha explosión para eliminar la evidencia problemática, cuando hubiera sido mucho más sencillo hacerlo antes? ¿Por qué se ve obligado a lanzar un complejísimo y extremadamente riesgoso operativo de limpieza en un piso que él controlaba?

No termina ahí la cosa. Del Pino afirma que “la información que tenemos es que entre esa documentación desaparecida había papeles sobre ETA”

Bueno, además de que después del incidente de la tarjeta del “Grupo Mondragón”, sería necesario entender qué considera Del Pino “papeles sobre ETA”, llama la atención la absoluta incongruencia entre esta afirmación y lo mantenido por nuestro autor a lo largo del resto de sus artículos. Si el suicidio de Leganés fue un montaje, si los supuestos suicidas eran cabezas de turco y ya estaban muertos en el momento de la explosión ¿cómo llegaron a ese piso “papeles sobre ETA”? ¿Los tenían los cabezas de turco? Entonces, al parecer, no eran tan inocentes; o, por el contrario, ¿los puso ahí el asesino? Permitámonos otro juicio de intenciones: ¿para qué querría el asesino poner papeles que señalan a “la otra pista” en el lugar del crimen? ¿Para tomarse luego el enorme riesgo de eliminarlos? No tiene sentido.

6 Responses to “FAQ – Preguntas Frecuentes – El Suicidio de Leganés (III)”

  1. PINGUINO dice:

    Muy buen artículo,

    Para los que habiamos leido la teoría de los «suicidados».

    Uno de los mayores problemas para sacar conclusiones de esas teorías es la afirmación de una cosa y su contraria. La primera para reforzar el agujero que estan explorando en ese momento y la segunda para reforzar el siguiente agujero. Pero siempre se olvidan de refutar su primera conclusión o ni siquiera ponerla en duda mientras plantean la siguiente.

    Otro de los metodos de argumentación que poneis en eviencia en esta página y que se utiliza hasta la saciedad es liar los datos y las personas hasta extremos inverosímiles, mezclando unas cosas con otras y sin pasar a sacar conclusiones de algunas de las afirmaciones. Si empezaras a sacar alguna conclusión negro sobre banco, tienes que terminar, para justificarla, imputando hasta al mismisimo Papa de Roma.

    Os seguiré leyendo. Un saludo

  2. delwol dice:

    Algunas dudas más:

    1.Sobre el pantalón al revés.

    Muy interesante el articulo sobre este punto, aunque seria también interesante saber, como bien se apunta, que tipo de pantalón era, no es lo mismo que fuese un chándal o bien unos vaqueros. En todo caso, si bien es cierto que no es una prueba de nada, no es menos cierto que es un dato curioso.

    2.Sobre las llamadas desde Leganes.

    He estado comparando estos puntos junto con el enigma 26 de Luis del Pino, ya que el de Fernando Múgica no lo he encontrado. Me ha llamado la atención varios puntos de este artículo (http://www.libertaddigital.com/opiniones/opi_desa_31743.html), y si me pudieseis dar una explicación lógica, o aclararme lo que fuera os lo agradecería:

    a)Sobre la tabla 7 y 8, y las discordancias entre los distintos informes.

    b)Sobre lo que comenta Luis del Pino y el número 21671757173.

    Y uno más que añado yo, Supongo que será totalmente normal, pero leyéndolo me ha surgido la duda. Normalmente los teléfonos tarifan por fracciones, bien el primer minuto completo, y después por segundos, o bien en fracciones de 30 segundos, pero no entiendo fracciones de 63 segundos, lo lógico seria pensar que si marca 63 segundos es por que se ha llamado justamente eso, y en cuyo caso serian incompatibles varias llamadas.

    Pero es cierto que la repetición de justamente 63, me hace pensar que por alguna razón, la tarifa mínima era de 63 segundos.

    Por ahora nada más, un cordial saludo.

  3. vapo dice:

    Hombre, lo de los 63 segundos tiene pinta de ser un buzon de voz, una tarifa mínima o las dos cosas a la vez, si lo tienes activado al no cogerlo salta el buzon de voz y te cobran la llamada (es el origen de las famosas llamadas de 1, 2 ó 3 segundos de la factura del teléfono).

  4. delwol dice:

    vapo:

    Estoy de acuerdo contigo, y de hecho lo comento en mi mensaje, doy por supuesto que 63 segundos, se debe al tipo de facturación, ya sea por tarifa mínima, por buzón de voz, o por otra causa, y la prueba es que ese 63 se repite, me parece recordar que en cuatro llamadas. Seria realmente increíble que hiciesen 4 llamadas, y que estas durasen justamente 63 segundos.
    Simplemente me preguntaba si alguien me podía explicar por que es 63, cuando por lógica debería ser o bien el tiempo real de la llamada (en el caso de que no hubiese tarifa mínima, y la tarifa fuese por segundos desde el primer segundo), o bien un múltiplo de 30 segundos, pero 63 me resulta raro.
    Un cordial saludo.

  5. Cero007 dice:

    Lo de la duración de las llamadas lo explica el mismo Del Pino aquí:

    http://www.libertaddigital.com/bitacora/enigmas11m/?anyo=2006&mes=5

    Saludos

  6. […] Pero aún suponiendo que dijeran algo, y que ese algo fuese una amenaza como la consignada, entra perfectamente dentro de lo posible que se hagan dichas amenazas. Sabemos perfectamente que afirmaciones similares fueron hechas por teléfono a los parientes de los terroristas, y que los GEOS conocían dichas amenazas de forma previa al asalto. Pero, dejando aparte esa teatralidad, es que tampoco comprendo muy bien el resto de la escena. ¿Qué quiere decir lo de “realizaban ráfagas de disparos hacia el exterior”? ¿Quiere decir que disparaban a la Policía? ¿A los transeúntes? ¿Al aire? […]

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