Los supuestos paralelismos entre el 11-M y 30-D

Continuamos con la publicación de colaboraciones. Es difícil ya decir que son externas, porque ambos autores pertenecen decididamente a la comunidad de conocimiento que se ha creado alrededor de Desiertos Lejanos, y han hecho contribuciones valiosísimas a la misma. En todo caso, damos la bienvenida a este nuevo artículo de Tuppence y Lior.

A raíz de la explosión el 30 de diciembre en Barajas de la bomba con la que ETA ponía fin a la tregua, Luis del Pino y otros conspiracionistas han explotado los supuestos paralelismos entre ambos atentados, concentrándose en particular en el hallazgo de RDX en Barajas y reviviendo la vieja –viejísima—afirmación conspiracionista de que también en el 11-M se utilizó RDX.

Recomendamos antes de leer lo que a continuación sigue repasar los siguientes artículos:

1. Conspiracionismo – Un análisis metodológico. Luis Fernando Areán, en el que se enuncian los principios conspiracionistas a los que nos referiremos

2. A vueltas con la metenamina. Tuppence, en el que se desmontan las afirmaciones conspiracionistas sobre la presencia de metenamina en algunas muestras, y al que también nos referiremos.

3. La metenamina. El Koko., en el mismo sentido que el anterior.

4. ¿Y ahora, qué vais a hacer? Luis del Pino, el artículo que criticamos.

Sin más preámbulo, veamos que dice Luis del Pino en ¿Y ahora, qué vais a hacer?,

Porque, sobre todo, ¿qué vais a hacer ahora que acabamos de conocer que en la Terminal T4 de Barajas ETA utilizó una mezcla de explosivos entre los cuales estaba el hexógeno, es decir, el RDX, uno de los explosivos militares similares al C4 (del cual es componente) que podrían explicar, según el jefe provincial de los TEDAX de Madrid, esos agujeros redondos que en los trenes dejaron las bombas del 11-M?

Éste es el último párrafo del primer artículo publicado por Luís del Pino tras conocerse parte de la composición del artefacto explosivo que ETA hizo explosionar el 30 de diciembre de 2006.

En su brevedad, es un compendio de la metodología conspiracionista, de la cual Del Pino se ha convertido en auténtico maestro. Para eso, y poco más, le han servido estos tres años de arduas “investigaciones”.

Para comprender este párrafo en su contexto es de justicia decir que todo el artículo es un cúmulo de insinuaciones en forma de pregunta compleja falacia lógica que consiste en la conversión de hipótesis y premisas en hechos probados (lo cual es en sí otra falacia lógica), mediante el expediente de incluir en la pregunta la afirmación no probada. El ejemplo clásico es ¿Sigue usted pegando a su mujer? , pregunta que evidentemente supone que el interrogado tenía por costumbre hacerlo. En efecto, vemos que a esta pregunta no le antecede ni precede ninguna argumentación lógica (ni nada que se le asemeje), que justifique la insinuación.

¿Por qué nos centramos en este párrafo? Como antes se ha dicho, porque es un compendio de la metodología conspiracionista –“y nunca está de más demostrarle a un fatuo que lo es”– y porque es el único en el que Luis del Pino, en este artículo, se refiere al 11-M. También es justo indicar que este artículo es breve en su extensión y un grano de arena en el desierto conspiracionista, además de estar publicado en un weblog, por lo que es fruto, más probablemente, de la inmediatez de la relación directa con la troupé conspiracionista y es en este contexto en el que han de tenerse en cuenta, en relación con los demás “artículos de investigación” (en forma de artículos periodísticos, libros o entradas en su weblog) que Luis Del Pino ha ido publicando a lo largo de casi ya tres años.

La utilización de un lenguaje emotivo, cargado de parcialidad, dirigido y lleno de juicios de intenciones (octavo principio conspiracionista) que notamos en la pregunta anterior no será óbice para no señalar además y hacer patente la cobardía intelectual que demuestra Del Pino al escudarse en unas supuestas declaraciones del Jefe Provincial de los TEDAX de Madrid. Y decimos supuestas no porque estas declaraciones no existan, que existen, sino porque están completamente tergiversadas y sacadas de contexto para adecuarse convenientemente a las premisas conspiracionistas. Esto se demuestra fácilmente, leyendo las únicas declaraciones oficiales –hechas ante el juez– del agente del C.N.P. 28296 Jefe Inspector de los TEDAX de Madrid. Estas declaraciones versan sobre las primeras impresiones que tuvo este agente aquella misma mañana del 11-M, en el lugar de los hechos (siendo además un tipo de atentado poco familiar para los Tedax, que no habrán previamente visto muchos vagones de tren explosionados), y de por qué se tomó la decisión de tratar de desactivar uno de los artefactos sin explosionar hallados esa mañana con medios reservados a la desactivación de explosivo de tipo militar (como el c3 o el c4), página 53 del Auto de Procesamiento:

“Que el declarante vía teléfono tomó la decisión de que se revisaran todos los trenes desde la cabecera a la cola de cada uno de ellos y que se deberían hacer por dos veces, ya que él había visto la mochila en el vagón primero del tren de Atocha que fue explosionada controladamente y observó que podía tratarse de un alto explosivo, que tenían claro que no era Tytadine, porque este tipo de explosivo muerde, es decir, que no tiene corte limpio, en cambio un alto explosivo corta totalmente y una vez vistos los resultados de las explosiones podía tratarse de un c3 o un c4, que es un alto explosivo que procede a cortar limpiamente”.

“Que cuando estaban en el vagón nº 1 del Tren de Atocha intentaron desactivarla y al considerar que podía tratarse de un alto explosivo, utilizaron la técnica correspondiente; resultando finalmente que no se trataba de ese tipo de explosivo, originando la explosión del artefacto”.

Flagrante manipulación, no sólo porque Del Pino intenta hacer pasar una primera impresión –que además tiene mucho que ver con la toma de ciertas precauciones– como si fuera una conclusión sopesada después de un análisis, sino como veremos, por consideraciones que señalaremos más adelante.

Pero atendamos nuevamente al método y al contenido del texto de Del Pino. Aceptamos pulpo como animal de compañía y nos adentramos en la oscuridad del pensamiento conspiracionista para desvelar así algunas de sus trampas.

La valoración diferencial de indicios según su adecuación a la idea preconcebida (segundo principio conspiracionista) vive en este párrafo de dos modos distintos (¡y además por la compra de dos se lleva uno de regalo!, ¡señoraaaa!).

El primer modo de existencia de este principio consiste en aceptar como válidos los resultados que han hecho públicos las FyCSE relativos a los análisis efectuados a los restos que dejó el atentado de Barajas el 30 de diciembre de 2006 y no aceptar como válidos los resultados que hicieron públicos esas mismas FyCSE relativos a los análisis efectuados a los restos que dejó el atentado de 11 de Marzo de 2004, sin haber prueba ni evidencia que justifique tal cambio de pareceres.

Por arte de birlibirloque Luis del Pino relaciona el atentado del 11-M con el del 30-D usando como único nexo indiciario las antedichas declaraciones (interpretadas a su antojo) del Inspector Jefe del TEDAX de Madrid. No menciona ya para nada la metenamina. Sustancia esta que, según Del Pino, es componente utilizado en ciertos explosivos de tipo militar y que, según Múgica, vendría a demostrar que los restos de explosivos hallados en la Kangoo no coincidirían con los de la mochila de Vallecas ni con los que se hallaron en la vía del AVE el 2 de abril de 2004 lo que indicaría que este tipo de explosivos provenía de la misma fuente, apuntando de este modo sucinto –y cobarde– a una involucración de las FyCSE en manipulación de pruebas, ya que en la muestra patrón que éstos habían dado a los laboratorios también apareció dicha sustancia.

Tal punto, la aparición de dicha sustancia, ha sido convenientemente aclarado por los químicos de la Guardia Civil y desarrollado en sendos artículos de ElKoko (Peón Gris) y Tuppence (Desiertos Lejanos). Hecha esta puntualización en la que se aprecia que Luis Del Pino ya no habla de la metenamina como prueba indiciaria del uso de RDX en alguno de los escenarios del 11-M, pasamos al segundo modo de existir del segundo principio conspiracionista. Sólo señalamos ahora que nosotros no nos olvidamos de la metenamina, y volveremos sobre ella.

El segundo modo de existencia de la valoración diferencial de indicios se encuentra en la omisión de las declaraciones del resto de agentes del TEDAX sobre sus impresiones aquella misma mañana y a los que debemos presuponer, en principio y hasta que alguien demuestre lo contrario, la misma profesionalidad que al agente mentado por Del Pino. Página 51 y ss. del auto de procesamiento,

Sub-Inspector del C.N.P. con carné 27.600,

“Que el boquete que hizo la explosión del artefacto era grande y muy similar al que habían producido las otras tres explosiones ocurridas en el tren de Atocha”

Miembro del C.N.P. con carné 66.478 (encargado de la desactivación del artefacto de Atocha)

“Que por lo que apreció del artefacto y sus conocimientos podía intuir que se trataba de explosivo industrial (dinamita, y los del Ejercito, tipo plástico) utilizado en la Industria y que era de media-alta potencia.”

Queda así evidenciado el segundo modo de existencia del segundo principio conspiracionista, valoración diferencial de indicios según su adecuación a la idea preconcebida.

¡Ah! Casi se nos olvida. El regalo. Tan obcecado esta Del Pino en demostrar los indicios que apuntan definitivamente a la existencia real de su verdad dogmática (“sabemos que nos mienten y que nos han mentido”) que no se da cuenta que los propios indicios –por llamarlos de algún modo– que presenta para sostener sus tesis, le contradicen. Así el Inspector Jefe de los TEDAX de Madrid dice:

“[…] resultando finalmente que no se trataba de ese tipo de explosivo…” (se refiere al artefacto explosivo que se trató de desactivar en Atocha)

Ésta es, por supuesto, la otra parte de la flagrante manipulación que denunciábamos.

El hexógeno, el atentado del 30-D de ETA en Barajas y los atentados del 11-M en los trenes de cercanías

Es hora de volver, como hemos prometido, a la metenamina que Del Pino ya no menciona. Esto es importante porque, a pesar de que Del Pino lo haya olvidado, no quedemos dejar sin refutar el otro argumento que se ha esgrimido constantemente con el fin de señalar la presencia de hexógeno en los atentados del 11-M

Volvamos a lo que dice Del Pino:

La metenamina es un componente utilizado en ciertos explosivos de tipo militar

Como dijimos, tal afirmación es, como mínimo, incorrecta. Antes de entrar en materia unas breves explicaciones para que no quepa el error. La ciclotrimetilenotrinitramina es un compuesto químico al que se designa con diversos nombres, aparte del ya mencionado. Estos son: ciclonita, hexógeno, RDX, T-4. La metenamina también es conocida como hexamina. Pero hexamina y hexógeno no son lo mismo.

La metenamina es uno de los reactivos que se emplea en uno (son dos) de los procesos de síntesis de la ciclotrimetilenotrinitramina (el conocido como método estándar que se hace mezclando la metenamina con ácido nítrico dando como resultado el hexógeno tipo I – Grados A y B).

La sustancia resultante de dicha síntesis –tanto del método estándar como del otro– es la ciclotrimetilenotrinitramina que es el componente principal de explosivos militares como los de la clase C (cuya nomenclatura –C1, C2, C3, C4- difiere dependiendo del porcentaje de hexógeno que contengan en su composición, siendo en el caso del C4 de más del 90% de la mezcla) y forma también parte, el RDX, en menor proporción, de otros explosivos (como el SEMTEX, aunque no en todas sus variantes, cuyo principal componente es la pentrita).

La diferencia entre “componente” y “reactivo” es fundamental. Al cabo de la reacción química de síntesis los reactivos se han transformado en otra sustancia, la resultante. La metenamina que queda es la que no ha reaccionado. En cambio, en una mezcla con varios componentes que no reaccionan entre sí todos éstos conservan su naturaleza química, siendo identificables y separables. En el caso que nos ocupa cabe esperar que sólo queden trazas de metenamina en el resultado final.

Aclarado este punto, y como nos hemos comprometido a penetrar en el oscuro pensamiento conspiracionista es necesario plantear y resolver otra cuestión:

¿Puede aparecer metenamina al analizar hexógeno?

Es posible, pero muy poco probable. Los procesos industriales de síntesis se estudian y se optimizan para que las cantidades de reactivo que queden sin reaccionar sean las menos posibles.

En los casos que estamos tratando (11-M y 30-D) hablamos, además, de sustancias que han sufrido reacción explosiva. Las explosiones son fundamentalmente reacciones de oxidación, que consumen oxígeno, generando gases (los gases tienen mayor volumen que los sólidos, por eso la “explosión”) y liberando mucha cantidad de calor. Las altas temperaturas que se registran en los focos de una explosión producen a su vez pirólisis. Cuanto más potente sea el explosivo (y el hexógeno es muy potente) más gases generará, más rápido y con mayor aumento de temperatura, es por eso que todos los compuestos (no sólo los del explosivo, también los que se encuentren mas cercanos al foco de explosión) sufrirán muchas reacciones de descomposición (combustión y pirólisis), habiendo menor número de probabilidades de encontrarlos para reconocerlos en un análisis químico y señalarlos indubitadamente como sustancias pertenecientes al compuesto explosivo.

¿Qué consecuencia tiene esto? Pues que es muy poco probable que la metenamina hallada en dos muestras del 11-M (furgoneta Kangoo y muestra patrón obtenida del fabricante) provenga de la presencia de hexógeno, toda vez que éste ni siquiera fue detectado.

Detectar hexógeno tras una explosión

Lo que viene a continuación es una reconstrucción de los posibles análisis efectuados a los restos del atentado de Barajas, basada en las normas empleadas por el L.Q.C.A. (Laboratorio Químico Central de Armamento) de La Marañosa, laboratorio perteneciente a la Dirección General de Armamento y Material, del Ministerio de Defensa, acreditado por ENAC y con categoría C.A.T. (Centro de Actividades Técnicas), una de cuyas funciones es actuar como oficina segunda de normalización del Ministerio de Defensa Español.

Del lugar de los hechos se recogieron unas doscientas muestras. Las primeras informaciones no oficiales apuntaron a un explosivo de tipo inorgánico, amonal o cloratita, para después concretarse oficialmente que lo utilizado por ETA fue un explosivo tipo amonal o amosal (nitrato de amonio y polvo de aluminio) potenciado por hexógeno.

Tras realizar los exámenes organolépticos correspondientes, así como la observación de las muestras por microscopía, y la preparación de las muestras para su análisis, se habrá procedido al análisis en si. Nos centraremos en el hexógeno, por ser la metenamina uno de sus precursores y por ser el indicio que hasta hace poco usaban los autores conspiracionistas para elucubrar algunas de sus asombrosas teorías.

La primera prueba que probablemente se efectuara a las muestras del atentado de Barajas habrá sido una TLC. Esta técnica analítica, que permite además determinar diferentes tipos de explosivos en una sola prueba, se emplea para establecer las posteriores condiciones posibles de análisis. En la capa fina el hexógeno aparece como una mancha que prácticamente no se ha movido del punto de inicio, Rf= 0,07 y que al revelarla con difenilamina da un color gris azulado bajo luz UV a 365nm. Después, probablemente, se haya tratado de detectar el hexógeno con una HPLC, para lo cual se necesitaría una concentración mínima de 4 mg/L.

C4 o SEMTEX – Seguimos sin conocer la marca comercial del explosivo

Los explosivos de tipo C (C1, C2, C3, C4) varían en la proporción de hexógeno. En este sentido es imposible determinar que clase es ya que, al haber sufrido reacción explosiva, no tienes el peso inicial de la muestra. Además los explosivos clase C tienen en su composición otras sustancias (plastificantes y trazadores) que tampoco deben de haberse detectado como para poder afirmar indubitadamente que éste era el explosivo.

El SEMTEX tiene además como componente principal la pentrita que debería aparecer en las mismas condiciones en la capa fina que el hexógeno, un poco más arriba de la mitad del cromatograma, Rf= 0.58, de color gris verdoso. El problema que se les debe haber presentado a los químicos es que se habrá usado poco hexógeno en relación a la cantidad de nitrato de amonio y no querrán estos, suponemos, arriesgarse a afirmar que NO es SEMTEX lo que se ha encontrado, por si acaso.

Y recordemos. Se recogieron más de 200 muestras de un escenario dantesco en el que había más de 40.000 toneladas de escombros, con la prioridad de encontrar los cadáveres de las víctimas y en el que se tardó varios días hasta llegar a los restos que estuvieron más cercanos al foco de explosión.

Concluyendo.

Luís del Pino pretende relacionar estos dos atentados terroristas por arte de magia (convencimiento previo de una verdad dogmática: que ETA está vinculada de algún modo – de cualquier modo – al 11-M) y vuelve a encontrarse nuevamente con la cruda realidad, como acaba pasándole a todo conspiracionista. La realidad es tozuda y no espera por nadie, ni atiende quejas. Ya puede rompernos los tímpanos la trompetería mediática de la orquesta conspiracionista que ni así harán que la realidad se modifique a su gusto.

Tanto las declaraciones de los TEDAX como la demostración científica de la aparición de metenamina por parte de la Guardia Civil niegan en este punto los postulados conspiracionistas. Y el que haya hexógeno en Barajas sólo demuestra una cosa: Que hay hexógeno en Barajas.

Comments

322 Responses to “Los supuestos paralelismos entre el 11-M y 30-D”

  1. Hecha la aclaración y aceptada por Lalo, pido que cese este intercambio. Yo no voy a continuarlo. Y de verdad, voy a empezar a borrar comentarios si esto sigue por ese derrotero.

  2. lalo dice:

    Lior el tema ha quedado ya claro. Los que insultan a la asociación de Manjón son unos indeseables, al igual que los que insultan a las víctimas que son peones negros.

    [Proselitismo editado]

  3. Lior dice:

    Por mi parte ceso también.

    Esta cabra no da más leche (como dicen por mi tierra)

  4. Cero07 dice:

    Parece que le hemos sacado todo el jugo al tema de los explosivos. Al menos hasta que se conozcan los resultados de los nuevos análisis.

  5. Eso parece. Pero hay aquí material para FAQs… :D

  6. Cero007 dice:

    Ciertamente de todo esto pueden salir unas FAQs monstruoooooooosas :D

  7. Sheridan dice:

    simplemente increible. no termino de entenderlo

  8. Tribal dice:

    Es un tema bastante complicado para tratar y mas si no estas enterado de algunas cosas. Estoy de acuerdo con lo de las FAQs

  9. Juan dice:

    …al 11-M) y vuelve a encontrarse nuevamente con la cruda realidad, como acaba pasándole a todo conspiracionista.

    Esto no es verdad. Pues hay veces en que los conspiracionistas aciertan.

    Por ejemplo, las Madres de la Plaza de Mayo. O cuando empezaron en la Segunda Guerra Mundial los rumores sobre el Holocausto.

  10. Mangeclous dice:

    Los rumores empezaron años antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando todavía no tenían fundamento. ;)

  11. Juan dice:

    Algunos rumores no tienen fundamento. Pero de ahí no se puede deducir que ningún rumor tiene fundamento.

  12. Mangeclous dice:

    Quien afirma debe probar. Quienes propalan los rumores son quienes deben aportar ese fundamento.

    Saludos.

  13. Juan dice:

    Para empezar a investigar no hace falta pruebas completas.

    Deben ser suficientes los indicios.

  14. Carlos dice:

    Guía práctica para ser un buen lameculos

    Mucha gente tiene la necesidad psicológica de tener una adhesión servil a los gobiernos. Ya sé que esto es un poco contradictorio, porque los gobiernos de distintos países suelen criticarse mucho entre ellos. Pero si deja a un lado la preocupación por ser coherente y no le importa incurrir en contradicciones, usted podrá ser un buen lameculos y un incondicional de la versión oficial.

    Tener una personalidad paranoide ayuda mucho, obviamente. En caso de no poseerla, pilas y pilas de libros sobre teorías que refuerzan o apoyan la versión oficial podrán ayudarlo y si tiene las guardias bajas o la atención dispersa, seguramente terminará con ese tipo de personalidad.

    Lo bueno es que si usted ya logró creer en alguna versión oficial, es muchísimo más proclive a creer en las demás. Así que haga un esfuerzo al principio, luego será un buen lameculos profesional.

    Otra cosa que suma mucho es poseer un doble rasero a la hora de analizar datos: todos aquellos que apoyen la versión oficial y su punto serán considerados válidos, mientras que descartará automáticamente cualquier evidencia que apunte en su contra.

    No se deje engañar, nada es lo que parece y todo tiene una obscura explicación.

    Siéntase con suerte, usted cuenta con una ventaja por sobre los maléficos científicos que discrepan de la versión oficial: los medios se interesan más en usted y sus delirios teorías que en las teorías científicas que no apoyan la versión oficial. Seguramente podrá terminar como panelista de algún programa televisivo, o si se lo propone, podrá escribir algún libro con el cual vivirá a costa del resto de los lameculos.

    Para armar una buena teoría de apoyo a la versión oficial, usted debe buscar varios hechos, por más alocados e inconexos que parezcan. Luego, de la misma alocada manera, trate de unirlos.

    Si no encuentra forma o datos para unirlos, no se desespere. Usted cuenta con un as en la manga: ¡Invente datos o hechos! ¡O acepte los datos inventados por el Gobierno! No importa mucho, ningún lameculos tiene la rigurosidad tal para desacreditar una buena versión oficial porque sus datos no sean ciertos.

    La otra gran ventaja con que cuenta es que mientras el mundo le presente toneladas de evidencia en su contra, siempre podrá argumentar que dicha evidencia es inventada o manipulada o “plantada” por los conspiranoicos. Sólo sus pruebas cuentan.

    Si alguien se le acerca a discutir sobre el tema, no se gaste en explicarle cómo son en realidad las cosas: seguramente será alguien pagado por los conspiranoicos (que hacen un gran negocio vendiendo camisetas) o una persona que forma parte de una mega-epidemia de locura.

    Trate de rodearse de lameculos. El hecho de hablar con gente brillante como usted, refuerza sus creencias en las teorías.

    No haga caso a quienes lo tildan de lameculos: seguramente son enajenados mentales, o son parte del resto de la humanidad sin sus brillantes capacidades deductivas, personas bajo el dominio del poder de los codiciosos vendedores de camisetas.

    Bajo ninguna circunstancia piense que todas estas conexiones que usted ve tan claramente son el resultado de su desesperada necesidad psicológica por tapar los huecos o incógnitas ante sucesos de difícil explicación o de su desesperada necesidad de lamerle el culo al poder.

  15. Mangeclous dice:

    Juan: claro, claro; pues a ver esos indicios.

  16. Mangeclous dice:

    Mira, Carlos, yo también tengo información para ti -de la Wikipedia-, pero en este caso la información puede serte útil si llevas a cabo el correspondiente examen introspectivo con la honestidad que ahora te falta:

    De acuerdo a algunos psicólogos, una persona que cree en una teoría conspirativa tiende a creer en otras; una persona que no cree en una teoría conspirativa tiende a no creer en otra. Esto puede deberse a diferencias en la información en que se basan las partes para formular sus conclusiones.

    Psicólogos creen que la búsqueda de significado es común en el conspiracismo y en el desarrollo de teorías conspirativas, y que puede ser suficientemente fuerte como para llevar ella sola a la primera formulación de la idea. Una vez concebida, el sesgo de confirmación y la evación de disonancia cognitiva pueden reforzar la creencia. En un contexto donde una teoría conspirativa se ha vuelto popular dentro de un grupo social, el reforzamiento comunal puede igualmente jugar un papel.

    Investigaciones llevadas a cabo en la Universidad de Kent, Reino Unido sugieren que las personas pueden ser influenciadas por teorías conspirativas sin ser conscientes de que sus actitudes han cambiado. Luego de leer teorías conspirativas populares sobre la muerte de Diana, Princesa de Gales, participantes en este estudio estimaron correctamente qué tanto las actitudes de sus pares habían cambiado, pero subestimaron significativamente qué tanto sus propias actitudes habían cambiado para volverse más a favor de las teorías conspirativas. Los autores concluyen que las teorías conspirativas pueden por tanto tener un ‘poder escondido’ para influenciar las creencias de las personas.

    En el pensamiento mágico, se toman como postulados válidos ciertas creencias fuertemente arraigadas en el grupo, y sobre éstas se construye un mundo “racional”, siguiendo unas pautas lógicas y pseudocientíficas. De este modo, a una persona que no haya tamizado previamente dicha ramificación de ideas o pensamientos, hasta encontrar sus bases más fundamentales, le puede parecer a simple vista que dichos pensamientos tienen un orden científico con fundamento y hasta cierto punto con consistencia formal.

    Ejemplos de esto pueden ser las ciencias adivinatorias, la astrología, el psicoanálisis y otra serie de pseudociencias que han aceptado, unos postulados mágicos de sentido histórico y cultural, que les hacen dar conclusiones y razonamientos mucho más llenos y, aparentemente, con más sentido y significado para el hombre creyente, que la propia ciencia. Se utiliza el llamado método científico para remarcar lo endeble y arbitrario de las convicciones basadas en lo sobrenatural.

    Saludos.

  17. nituniyo dice:

    Parece que ha triunfado eso de coger los rasgos que definen al conspiracionsimo y darles la vuelta para arrojarlos contra DL. Nunca llegará a ser una actividad plenamente reconfortante para el que la utiliza, porque siempre queda ese pozo de rencor que produce el saberse, aunque no reconocerse, un fanático. Obviamente, hay que proyectar ese rencor hacia el adversario.

    Carlos, si no está usted simplemente vacilando o provocando, ¿de verdad es usted tan subnormal para hablar de “teorías científicas que no apoyan la versión oficial”? ¿Donde? ¿Cuando? ¿Es un pájaro? ¿Es un avión? ¿Es un subnormal volador? ¿Es el informe Iglesias?

    Busque, busque científicos. Defienda ante ellos la conspiranoia, o el informe Iglesias, si es a él al que se refiere. Sólo sintiendo la sana verguenza que produce el que un experto te destroce dialécticamente, podrá salir usted de ese pozo.

    Y por último, mis mejores deseos para usted, y ojalá su lengua no se halle entre las que pulen y dan esplendor al culo (y al bolsillo) de Pedro Jota.

  18. nituniyo dice:

    el primer “pozo” es “poso”

  19. Carlos dice:

    Carlos, si no está usted simplemente vacilando o provocando, ¿de verdad es usted tan subnormal para hablar de “teorías científicas que no apoyan la versión oficial”?

    Las teorías científicas que no apoyan la versión oficial son las del 11-S.
    Aquí:

    http://www3.ae911truth.org/

    Más de 600 arquitectos e ingenieros contradicen la versión oficial.

  20. Lior dice:

    Nituniyo,

    Que Carlos estaba hablando del 11-S desde el principio, hombre… que no tas coscau
    :D

    Siempre es pertinente traer una famosa anécdota protagonizada por Einstein que hasta una babosa incapaz de pensar por sí mismo como Carlos (así lo demuestra al copiar y pegar un texto que no es suyo) puede llegar a comprender (con bastante esfuerzo).

    Cuenta esta que aquel al ser preguntado en una entrevista por la consideración que le merecía un libro publicado por el régimen nazi intitulado “100 científicos contra Einstein”, respondió: “Si tuvieran razón con uno solo bastaría”.

    Y esta razón última es la que no acaban de entender las, como Carlos, babosas que arrastran su desvergüenza por estos lares.

    Lo único que importa es La Razón, porque la Verdad es la Verdad la diga Agamenón o su porquero.

    Pero claro, piensan estas pobres bestiecillas que saber leer o escribir o copipegar un texto es usar “la Razón”. Y nada más alejado.

    Pobres…

  21. Ronindo dice:

    Es como lo del “informe” de 500 páginas. Si tanta razón tuviera el perito imparcial, le hubiera bastado con una.

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