A Don Casimiro le cogió el toro

Para quien no lo sepa, Don Casimiro García Abadillo es director adjunto de El Mundo, autor de uno de los primeros libros publicados sobre el 11-M titulado “11-M. La venganza”.El Sr. García Abadillo complementa al Sr. Múgica en la incansable búsqueda de la verdad sobre el 11-M, a la que el periódico que dirige se entrega sin descanso, con artículos dedicados a hacerse preguntas y más preguntas después de bucear en las simas insondables del sumario.  

Una pequeña introducción

   
En Abril de 2005, el juez Del Olmo levantó parcialmente el secreto de sumario a los 35 primeros tomos del mismo. El levantamiento parcial quiere decir que está disponible para las partes personadas, acusaciones y defensas, pero no para el resto del público. Sin embargo, como pueden imaginar, poco tiempo pasó antes de que los distintos medios de comunicación lo consiguieran de una u otra forma. Desde entonces, mucha información extraída del mismo ha sido utilizada, nombrada, referida y entrecomillada en artículos conspiracionistas, sin que los simples mortales pudiéramos contrastar lo que nos contaban con las fuentes citadas. Esto se terminó el día 10 de Abril de este año cuando el juez Del Olmo hizo público el Auto de Procesamiento por los atentados del 11-M.

El Auto no es el sumario, que consta de unos 80.000 folios, pero contiene información fundamental que afecta a los temas más sensibles relacionados con el caso y, sobre todo y más importante, es público, cualquiera que esté interesado puede consultarlo en la Red.

La publicación del Auto ha cambiado el modus operandis de los buscadores de la verdad, de los incansables “periodistas de investigación”. Ya no se puede citar el sumario alegremente, ya no se puede entrecomillar dando apariencia de literalidad a lo entrecomillado, sin correr el peligro de ser cogido in fraganti.

A algunos, como al bueno de Don Casimiro, la publicación del Auto les cogió despistados. No midió el tempo y, los tesoros que tan ufano mostraba desde las páginas de El Mundo, recogidos en su última inmersión sumarial en busca de la verdad, quedaron convertidos en falsarias baratijas a la luz del Auto del juez Del Olmo. 

El misterio del reloj del 11-M

Así se titula el artículo que publicó el Sr. García Abadillo el 10 de abril pasado. –Cachis, el mismo día que el Auto de Del Olmo y Cero07 por allí husmeando-. La historia va de unos búlgaros, si bien pudieran ser de la margen izquierda del Nervión, que fueron a comprar unos teléfonos móviles y un reloj a la tienda de Rakesh Kumar. No, en serio, el artículo es el enésimo intento de involucrar a ETA en la trama del 11-M, esta vez a través de un reloj digital comprado en la tienda del indio. Veamos: 

Ni occidental ni blanco 

“Eran dos individuos «de aspecto occidental, piel blanca, que hablaban entre sí un extraño idioma -dijeron hablar en búlgaro-». Así definió Rakesh Kumar, encargado de la tienda de distribución sita en la calle Real de Pinto número 42, a los dos hombres que el 4 de marzo de 2004 le compraron siete teléfonos Trium T-110, entre los que se encontraba el que hacía de temporizador en la bolsa que contenía la bomba desactivada en Vallecas” (El día 8, volvería uno de ellos a comprar otro teléfono, una cinta de video y un reloj digital marca Casio). Nótese el entrecomillado con el que García Abadillo nos da a entender que estas palabras están sacadas literalmente de la declaración del empleado del establecimiento.

Sin embargo, si vamos al auto del juez Del olmo (página 552), podemos leer allí cómo dicho empleado describe realmente a la persona que acudió sola el primer día:

“…era un hombre normal, pelo liso, bien peinado (…) era joven, delgado, sin barba ni bigote, su tez era ni blanco ni demasiado moreno, era moreno pero más blanco que los de raza hindú…”

Acongojante. No sólo no dice en ningún momento que fuera de “aspecto occidental”, sino que además afirma que “era moreno” aunque más blanco que los de raza hindú.

¿De dónde saca el director adjunto de El Mundo su entrecomillado «de aspecto occidental y piel blanca»? Fácil, se lo inventa para poder afirmar que los compradores “nada tenían que ver con los moritos de Lavapiés” e insinuar que, aunque dijeron ser búlgaros, bien podían ser vascos. El entrecomillado «de aspecto occidental y piel blanca», se repite hasta en cuatro ocasiones a lo largo del artículo. 

Una pregunta tonta 

Un poco más abajo nos cuenta García Abadillo que: “…en ningún informe policial se explica por qué adquirieron (los búlgaros), junto a los elementos relacionados con la matanza, un reloj despertador. ¿Acaso es que no tenían con qué despertarse hasta tres días antes de perpetrar el atentado?” Volvamos al auto (página 553) y veamos qué dice al respecto el empleado:

“Compró un reloj Casio de muñeca con cadena metálica, digital”

¡Leñe! ¿de dónde ha sacado el director adjunto de El Mundo el “reloj despertador”. Fácil, de la chistera. ¿Para qué? Para dirigir la opinión del lector, relacionar a los compradores con ETA:

“Los expertos sostienen que el reloj digital marca Casio no era otra cosa que un temporizador. Y, curiosamente, ese reloj, esa misma marca, ha sido el temporizador más utilizado por ETA en sus atentados con bombas”.

y sembrar, una vez más, dudas sobre las FSE:

“¿Por qué ni siquiera se hace mención a ese dato en los informes policiales? Esa información la conocen todos los tedax y, por tanto, lo lógico es que se hubiese apuntado como una posibilidad.”

La respuesta a esta pregunta es fácil. Porque es mentira. 

El fantasma de Kalaji 

Continúa el artículo de Don Casimiro:“Fuentes de la investigación, sin embargo, dan a estos dos individuos y al reloj Casio una importancia que no reflejan los documentos elaborados para el juez que constan en el sumario. No hay ninguna duda de que esos dos individuos «de aspecto occidental y piel blanca», es decir, que nada tenían que ver con los moritos de Lavapiés, fueron los que hicieron el trabajo fino de convertir los teléfonos móviles en temporizadores para hacer saltar por los aires los trenes de cercanías el 11-M”.¿¿Cómo?? ¡¡Quieto parao todo el mundo!!

¡¡Pero no había sido el policía Kalaji quien hizo ese “trabajo fino”!!

Así lo afirmaba El Mundo, el 22 de Agosto del año pasado, en primera página, con gran aspaviento y alharaca:

“La policía sostiene que el agente Kalaji montó las bombas del 11-M”

¿En qué quedamos? ¿Ya no sostiene tal cosa la Policía? ¿El supuesto informe en el que decían basarse para hacer tales afirmaciones era falso? ¿Kalaji ha resultado ser búlgaro?

¿Ven lo que les decía en mi artículo anterior?, “La teoría conspirativa afirma una cosa y su contraria sin rectificar o desechar la anterior”.

Ayer nos contaron que fue Kalaji quien convirtió los móviles en temporizadores, hoy, sin mediar aclaración ni rectificación alguna por parte del prestigioso rotativo, sin nombrar siquiera a Kalaji, nos dicen que fueron los “búlgaros”, y se quedan tan frescos. –¿Quién se va acordar de lo que dijimos en Agosto?–, pensarán.

No está de más recordar que, a pesar de las gravísimas acusaciones formuladas por El Mundo en aquellos días contra el agente Kalaji, éste no ha sido encausado y su presencia en el Auto de Procesamiento del juez Del Olmo es muy poco relevante. Se limita a la constatación de la intensa relación comercial entre Bazar Top, establecimiento que vendió siete de los teléfonos utilizados para montar las bombas, y Test Ayman, la empresa de Kalaji que los había liberado previamente.(Pag. 563 del Auto) 

Final…

Así es como se ha construido el discurso conspiracionista hasta la publicación del Auto de Procesamiento. Al igual que los fósiles de las épocas de grandes cambios ofrecen valiosa información a los palentólogos, el articulo de Don Casimiro es un material inestimable para observar cómo, El Mundo en este caso, ha venido dirigiendo la opinión de los lectores según soplaban los vientos de la conspiranoia. Si el sumario no se adaptaba a la conclusión a la que se quería llegar de antemano, se modificaba y listo. El moreno se convierte en blanco, el reloj de pulsera en reloj despertador, el búlgaro en vasco. Los acusados de ayer caen en el olvido y otros nuevos vienen a asumir sus crímenes.

Suma y sigue. Todo vale en este nuevo estilo de “periodismo de investigación”. 

…y chirigota

¿Euskera? ¿Quién dijo que “los búlgaros” hablaran euskera? El Mundo no, desde luego. El Mundo es un periódico serio. Miren sino el editorial del mismo día:“Nosotros no decimos que lo que hablaban los individuos que compraron los móviles no era búlgaro sino euskera ni que la coincidencia en la marca del reloj demuestre la autoría de ETA”

¿Ven?

El Mundo no lo dice. Hay mucho mal pensado…

Aquí el enlace al articulo de Don Casimiro. Desafortunadamente sólo podréis leerlo si estáis suscritos a El Mundo.

Comments

20 Responses to “A Don Casimiro le cogió el toro”

  1. Llevo en mi muñeca un reloj Casio. En mi mesilla de noche hay un despertador marca… Casio. Debería desahacerme de ellos, si no quiero terminar en Guantánamo. No es broma. Al menos, no se trata de un Casio F91W, el único modelo de Casio con una entrada en la Wikipedia, por ser usado como prueba de cargo.

  2. nojorobes dice:

    Yo creo que aunque el empleado no diga explicitamente que el cliente era de rasgos occidentales, si que lo está dando a entender. El cliente era “un hombre normal”. Eso se lo aplicas a las personas similares a las que ves todos los días por la calle yo en las tiendas o en la tele. “Normal” hace referencia a los rasgos habituales que comtemplas en tu entorno. Tampoco dice que el cliente sea menor de 60 años, pero la palabra “joven” también tiene unas connotaciones utilizadas en una sociedad como la nuestra. Aunque ciertas cosas no se expliciten se están afirmando de modo implícito. Tampoco dice que no sea chino, pero eso lo damos por supuesto al hablar de un hombre “normal”. En China las cosas serían diferentes.

  3. Cero007 dice:

    Nojorobes,

    Lo que el empleado pudiera querer dar a entender es una apreciación subjetiva. Yo diría que solemos utilizar el adjetivo “normal” para referirnos a las personas que son como nosotros y resulta que el empleado es de raza hindú.

    El caso es que García Abadillo entrecomilla sus declaraciones dándonos a entender que son literales y cuando vamos al Auto y leemos lo que realmente dijo resulta que, o no consta –“de aspecto occidental”– o declaró lo contrario –“era moreno pero más blanco que los de raza hindú”–.

    Es evidente que Don Casimiro manipula las declaraciones del empleado para dirigir la opinión del lector hacia conclusiones determinadas de antemano y que sólo hemos podido darnos cuenta de ello ahora que tenemos donde ir a contrastar lo que nos cuentan.

    ¿Cuántas de éstas nos han colado?

  4. nojorobes dice:

    Un saludo.

    Estoy de acuerdo contigo en el detalle de entrecomillar las frases. Eso es cuando menos un ejemplo de “mala prensa”. Eso es verdad. Pero no es cierto que tachemos de normales sólo a las personas similares a nosotros (lo digo por el detalle de que el empleado es de raza hindú).

    Si tu estuvieses en un país de Africa con todas las personas de raza negra, yo entrase en tu tienda y tuvieses que describirme ante la policía, lo primero que dirías es que yo soy de raza blanca. No me tildarías como “una persona normal” aunque tu seas de raza blanca (ves, yo supongo esto aunque tal vez no sea así, pero es que en España el ciudadano “normal” es de raza blanca).

    En cambio si estuviesemos en Italia, el color de mi piel sería algo que no citarías. Sólo hablarías de mis ojos, mi pelo, mi nariz, si voy encorvado, si tengo las manos muy grandes, etc. Cosas que no son tan comunes al estandar (valga la expresión) de la población común en el lugar donde te encuentras.

  5. Hombre, en este caso lo de entrecomillar frase que no vienen de ningún sitio es algo más que “mala prensa”. Gran parte de la base argumental conspiracionista del 11M proviene de los artículos que escribieron estos señores basándose en su acceso “preferente” a documentación que los demás no podíamos contrastar, como dice Cero007. Si ahora resulta que se inventaban cosas, apaga y vámonos. No es “mala prensa”, es una novela de ficción por entregas.

  6. Agnor dice:

    POr cierto, la mayoría de la gente califica a alguien con apariencia “normal” por la indumentaria y el aspecto físico, independientemente del color de la piel, para la gran mayoría alguien normal es alguien con pelo corto, sin tatuajes, sin pendientes en cejas, labios o cualquier sitio que no sean los lobulos de las orejas, con el color del pelo natural, sin tintes raros, bien vestido, es decir, vestido como viste la gran mayoría. No creo que calificar a alguien como normal deba indicar que sea caucasico, y más si eso de normal lo dice alguién de tez oscura, se estaría situando fuera de la normalidad. No creo ni que se refieriese a que era blanco o no blanco. Si el comprador llevase un tatuaje en mitad de la cara el dependiente no habría usado la palabra normal, habría dicho que llevaba un tatuaje en mitad de la cara.

  7. nojorobes dice:

    Claro. La gente no se basa aunque sea parcialmente en el color de la piel o sus rasgos, dices. Pero si considera algo “no normal” el hecho de que lleve un tatuaje. ¿Y eso? Pues por la misma razón que yo citaba. Porque en España la gran mayoría de la población no lleva tatuajes. En caso contrario lo raro sería no llevarlos.

    Y cuando el cliente le dice que es bulgaro el dependiente no tiene una idea de como son los rasgos de la mayoría de los bulgaros,claro. Si a mi me dice que es bulgaro y tiene rasgos asiaticos, lo digo para que el policía pueda filtrar mejor a los posibles sospechosos. Y si me dice que es de Gambia y de rasgos caucásico, de tez muy blanca y con los ojos azules, también lo digo. ¿Tu no?

    Por cierto, no había caído. En el auto pag 551 es extraña la construcción de las frases. No se cita textualmente las declaraciones del dependiente.
    Se afirma: RAKESH KUMAR:Declaración judicial:Que ha entregado…”

    Eso no tiene nada de literalidad. Es la interpretación del interrogante, no lo que dice exactamente el interrogado. Hay mas ejemplo en la misma página. Y también en la 552. Y se mezclan en la 552 expresiones del interrogante con las del interrogado: “Entre el declarante y el cliente hablaron en español, el cliente era extranjero y me dijo…”

    Esa no es la estructura de pregunta/respuesta en que consiste un interrogatorio. De modo que no veo yo tan claro que podamos interpretar lo que se observa en estas páginas como algo LITERAL salido de la boca del declarante.

    PD: esto no os lo digo por “tocar las narices”, sino porque son cosas que me parecen extrañas. Si el juez posee unas cintas con todas estas declaraciones grabadas ( que me imagino que si), y pone una nota indicando que esto es un resumen de la declaración y citando: consultese la prueba nº … ( la cinta, claro), entonces no digo nada, pero yo esto no lo he visto. Si en algún lugar del auto o del sumario consta me lo comentais y ya está. Yo no he leído todo el tocho. Tal vez en el sumario las cosas sean diferentes, no lo sé.

  8. pasaba por aquí dice:

    nojorobes dice:

    (…)Es la interpretación del interrogante, no lo que dice exactamente el interrogado.
    (…) son cosas que me parecen extrañas(…)

    Pues yo lo veo muy normal. que quieres que te diga, cantidad de atestados policiales y declaraciones judiciales tienen ese aspecto. Claro que yo no me dedico a ver fantasmas.
    Por cierto ¿Qué explicación le das tú al hecho de que Abadillo cambiara un reloj de pulsera por un reloj despertador ?
    Porque eso si que tiene importantes implicaciones, como dice Arean

  9. nojorobes dice:

    Un saludo.

    Pues enhorabuena si a ti te parece tan normal. En fin, serán mis fantasmas particulares.

    En cuanto al tema del reloj, cuando pueda analizarlo con un poco de tiempo te cuento.

  10. Agnor dice:

    nojorobes, a eso me referia, hay tantos matices a la hora de definir algo como normal, y tantas formas de ver la normalidad, que hacer interpretaciones de lo que le parecio normal al dependiente para acercar la realidad a la tesis de ETA, que es lo que hace casimiro, es bastante ruin.

  11. nojorobes dice:

    Un saludo

    Una vez leído el artículo de El Mundo, con el pitillo y un cafelito al lado, coincido con vosotros en que no son objetivos en nada los comentarios de Casimiro.

    Quería verificar la expresión de “reloj despertador” a ver si era literal, y eso sólo lo podía hacer con garantias leyendo el artículo en papel. Y una vez leído no me cabe duda. Aunque un reloj de pulsera con alarma puede ser usado como despertador, claro, nada hace pensar eso ni en el Auto ni desde un punto de vista lógico. El hecho de que no cite que el reloj es “de muñeca” dirige la interpretación de modo notable. La hipótesis de Casimiro de que dicho reloj fue utilizado como temporizador en las bombas es la que guía el desarrollo del artículo. Expresiones como “¿Acaso es que no tenían con qué despertarse hasta tres días antes de perpetrar el atentado?” suenan un poco estúpidas en mi opinión, además de algo cínicas (no se si es la palabra adecuada, pero no se me ocurre otra).

    Cuando dice “Fuentes de la investigación, sin embargo, dan a estos dos individuos y al reloj Casio una importancia” de algún modo da a entender que habla de fuentes oficiales y eso no se ve por ningun lado. Imagino que hace referencia al equipo que trabaja con el, pero con esta expresión da a entender que son las fuentes que informan al juez Del Olmo.

    Lo de “Esa tesis se sostiene sobre evidencias incuestionables.” tambien da visos de veracidad a algo que sólo es una opinion de este periodista.

    Y lo de que “curiosamente, ese reloj, esa misma marca, ha sido el temporizador más utilizado por ETA en sus atentados” tal vez sea para mi una de las cosas peores del artículo. Aunque sea así (que no lo se, pues no tengo datos), con esta expresión da a entender de algún modo que esos relojes son utilizados por ETA y sólo por ellos.

    Bueno, hay mas cosas pero tampoco me quiero enrollar. Para terminar,en mi opinión esto no implica la desconfianza total en lo que diga El Mundo, ni suponer que sus artículos son mentira por definición, pero desde luego supone poner una muesca en mi revolver y a partir de estos hechos poner mucha mas atención y revisión crítica en sus artículos de opinión (sobre todo cuando de uno u otro modo se presentan como si tuviesen cierto caracter oficial o “semi-oficial”). Desde luego en los de Casimiro para empezar.

  12. nojorobes dice:

    Perdón pero sigo con el rollo. De todos modos, me hubiese gustado que alguien defendiendo a Casimiro hubiese entrado en la charla para cotejar opiniones mas variadas, pero parece que toda la casi toda la “chicha” está en la sección de Bienvenidos. A ver si alguno mas se apunta en un futuro.

  13. Nojorobes:

    Me parece muy encomiable e intelectualmente honesto tu comentario, y quiero agradecerte por él. Nosotros pensamos que el 99% de lo que se ha publicado al respecto del 11-M en El Mundo y Libertad Digital obedece al mismo patrón que tú has constatado en este artículo. No pedimos que nos creas, sino que mantengas la misma actitud abierta que has demostrado.

    Enhorabuena y un saludo.

  14. Fumanchu dice:

    Dejaos de gilipolleces para definir la normalidad. El Mundo lo que tiene que hacer es poner las cosas tal como son “personal normales” pues personal normales. Y que cada uno saque las conclusiones que le den la gana, pero por favor sin inventarse cosas.

  15. Fumanchu dice:

    Que nadie se sienta ofendido con lo de gilipolleces, que es solo lenguaje coloquial sin querer ofender a nadie.

  16. Flashman dice:

    Nojorobes:

    Después de descubierta la alteración de la realidad perpetrada por Abadillo, dificilmente podrían quedarle a nadie deseos de defenderle, ¿no?

  17. bakaiku dice:

    En principio, la duda que se surge es muy inocente, pero quizá aclararía muchas cosas su explicación.

    Partimos de la base de que el mejor gobierno de la historia de España desde los Reyes Católicos tenía contra las cuerdas a ETA, y ahí me empiezan a surgir las dudas…

    Si ETA estaba contra las cuerdas, y no tenía capacidad logística en Madrid, lo más lógico es pensar que el montaje de las bombas, detonadores, etc. del 11 M se hiciera en Euskadi o en Francia… ¿Cómo es que se decidieron a comprar el equipamiento en Madrid, donde no disponían de infraestructura para la fabricación de las mochilas?

    O disponían de la infraestructura suficiente en Madrid como para montar las bombas y detonadores (otro de los hechos que apuntan en este sentido son las tarjetas de AMENA, que no se venden en Euskadi, donde el nicho de AMENA lo ocupa Euskaltel) o no lo hizo ETA.

    Y hasta ahora, no ha aparecido ni rastro de esa infraestructura de ETA en Madrid. Y una cosa es un piso franco para ocultarse, y otra muy distinta es un lugar donde preparar mochilas bomba, con sus materiales, y sobre todo, la necesidad de disponer de una persona “legal” que realice estas operaciones sin levantar sospechas.

    Me explico. En un caserío aislado del Goiherri se pueden realizar estas operaciones sin levantar sospechas. Y además, el especialista (persona imprescindible en ETA) que hace las bombas puede estar perfectamente integrada en su entorno, y encontrar los materiales necesarios para la fabricación de las bombas (desde las mochilas hasta los materiales para los detonadores) sin despertar sospechas, ya sea por su trabajo, ya sea por otras circunstancias.

    Sin embargo, desplazar a este especialista a Madrid supone un riesgo extraordinario, ya que para la adquisición de los materiales puede levantar sospechas, o para el montaje de las bombas. Además, ese especialista es “imprescindible” para la organización.

    Por tanto, este especialista generalmente no se mueve de su entorno, no se corre riesgo con él.

    En cambio, la sagaz investigación de El Mundo, nos sitúa, por la compra de materiales, a este especialista en un piso franco (aún por encontrar) en Madrid.

    O bien ETA dispone de una capacidad logística muy importante en Madrid… o hay algo que falla… vamos, digo yo…

  18. nojorobes dice:

    Flashman:

    ¿Por que no? A usted a mi nos parece que ha existido manipulación y lo tenemos claro. Pero puede que alguien no lo vea así. Lo de “descubierta la alteración…” puede estar claro para nosotros, pero tal vez otra persona defienda otros argumentos que le parezcan correctos aunque a usted y a mi no.

  19. Flashman dice:

    No jorobes.

    Lo del reloj de pulsera que se convierte en manos de Abadillo en reloj despertador no admite matices. No se puede negar que a las 12 de la mañana es de día, por muy buena argumentación que traiga alguien “demostrando” que es de noche. Dos y dos son cuatro, y lo demás son evasivas.

  20. escéptico dice:

    Lo de “transmutar” un reloj de pulsera en un despertador, me recuerda a la jugadita de Acebes con los explosivos.
    Los utilizados en los trenes eran de Goma2 Eco si mal no recuerdo. Este es un explosivo poco utilizado por ETA, si es que alguna vez lo han utilizado. Pero todo el mundo recuerda que ETA en los 80 usaba goma2. Eso está grabado a fuego en nuestras memorias. Y Acebes en sus intervenciones dejó caer que la Goma2 ECO es una versión nueva de la Goma2 que usaba ETA. No decía nada que fuera falso, pero relacionaba habilmente a ETA con el explosivo del 11M. Es tan hábil que no creo que fuera casual.

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