TITADYN, EL ETERNO RETORNO (XV) por Rasmo

Titadyn, el eterno retorno (XV)

Continúo ahora mi exposición, que había detenido justo en el momento en que Luis del Pino publicaba su artículo “Dinamitas y dinamitas”, el 29 de junio de 2006. En él, se recogía y elaboraba la aguda observación de uno de los participantes en su blog (las negritas y las cursivas aparecen en el original; el subrayado es mío):

[…] Como recordarán los lectores del hilo anterior, Sánchez Manzano declaró en la Comisión del 11-M que en los focos de explosión de los trenes se había encontrado nitroglicerina. […] Hay otra cosa de gran importancia que […] podemos deducir (y que muy certeramente detectó el bloguero belga197): la aparición de nitroglicerina indica que en los trenes no pudo utilizarse Goma-2 ECO pura, porque la Goma-2 ECO no incluye nitroglicerina en su composición.

Por tanto, es absolutamente imposible que las bombas de los trenes fueran como la de Vallecas. Si fueran como la de Vallecas (es decir, Goma-2 ECO pura), no podrían nunca haber quedado restos de nitroglicerina. En los trenes estalló otra cosa: Titadine, RDX con nitroglicerina, algún explosivo casero con nitroglicerina o Goma-2 mezclada con alguna otra cosa que lleve nitroglicerina. Pero Goma-2 ECO pura, nunca.

[…]

Negras dan jaque. Tic, tac, …

De paso, me he permitido subrayar otra de esas observaciones evidentes que más tarde se perdieron por el camino (en cuanto estorbaban a la algarabía mediática). En efecto, aun suponiendo que fuera cierto el hallazgo de la nitroglicerina en los focos (y no un simple error, como reiteradamente afirmó un lego Sánchez Manzano cuyas palabras en la comisión, recordemos, “no pueden ser tenidas en cuenta literalmente”), aun así, digo, Luis del Pino admite la obviedad lógica de que ello no excluye la Goma-2, puesto que en los trenes podría haber estallado “Goma-2 mezclada con alguna otra cosa que lleve nitroglicerina”. Elemental. Pero éste es el mismo caballero que unos años más tarde sostenía que no, que estallara lo que estallara, no podía ser Goma 2 ECO, ni mezclada ni sin mezclar, siguiendo el credo inamovible del conspiracionismo habitual y la misma senda “lógica” que luego transitaría el Sr. Iglesias [recuérdese: “el sentido común, y esto ya no es química, pues hace… me repugna la idea de que haya dos explosivos: hay uno o hay otro” (A. Iglesias en La Tarde con Cristina, COPE, 2.7.2009)]. Todo con la coherencia característica.

En fin, el caso es que, una vez expuesto el asunto de la nitroglicerina por el amo del blog, Lupa abandonaba sus anteriores dudas y se dejaba convencer:

belga197 #33. Otra cosa que aprendo, aunque me ha costado. Tu lo habías puesto antes y no había caído. Yo pensaba que todos los derivados de la dinamita contienen nitroglicerina, ahora he aprendido que no es así. Así que Goma2Eco no contiene nitroglicerina. Si se encuentra nitroglicerina en los focos de explosión significa que ahí exploto otra cosa diferente a Goma2Eco. Adiós bolsa de Vallecas. Adiós explosivo de la Kangoo.

Pero, dada la trascendencia de la noticia, algunos participantes seguían mostrando sus reservas y temiendo que todo fuera demasiado bonito para ser cierto. Así, Peterpan urgía a la prudencia:

Al hilo del hilo wink Se ha asegurado bien, pero bien bien, LdP de que en la formulación de la goma 2 no aparece la nitroglicerina? No quiero ser aguafiestas, pero yo juraría que es uno de sus elementos básicos, junto con el nitrato amónico y la nitrocelulosa. Por favor, alguien que tenga contacto directo con Luis, podría decirle que se asegure bien de este dato? […] Un saludo y espero que no me tomeis por troll por el hecho de querer asegurarme de un dato tan importante como el de este hilo.

Al igual que Trico:

[…] a) Tenemos que confirmar la información del auto del juez. Sé que es triste, pero como es tan chapucero, habría que comprobar la composición de la Goma-2 ECO que nos da él mismo. b) Si se confirma que no lleva nitroglicerina, no hay caso.

Por partida doble:

[…] a) NO está probado que en los trenes apareciera nitroglicerina. Nos basamos en las declaraciones de Sánchez Manzano, pero sería un error DEMASIADO grave por su parte […]. b) Según el auto de Del Olmo la Goma-2 ECO no lleva nitroglicerina, pero hay algunos testimonios que dicen que sí la lleva. Conviene aclarar eso. Slds.

Pero uno de los peones más reticentes es Barbarel, que pasa por ser entre sus contertulios persona con conocimientos de explosivos y que, dos días más tarde, el 1 de julio de 2006, sigue sin aceptar la primicia:

La dinamita sin nitroglicerina es como un jardín sin flores: Si dejamos sólo al nitroglicol la mezcla explosiva sería tan insensible que no podría iniciarse con la potencia de un detonador industrial y por lo tanto sería inservible para la mayoría de usos en minería subterránea. La GOMA-2ECO: Sí contiene NG, como no puede ser de otro modo.

E insiste, con una referencia erudita al fabricante de la propia Goma 2 ECO:

En el librito «Manual de empleo de explosivos» de la UEE de Enero de 2.001 pág 34 habla sobre las dinamitas y pone:
Dinamitas gomas.

Este tipo de explosivos, reciben su nombre por su consistencia gelatinosa y se obtiene al mezclar nitroglicerina con nitrocelulosa. Esta mezcla es aún más energética que la propia nitroglicerina. Además lleva en su composición, como elemento predominante el nitrato amónico… (a continuación ponen una tabla con las características de la Goma 1-ED y la Goma-2ECO).

A mí esto me parece suficiente para concluir que la Goma-2ECO sí lleva NG. (En esto LdP no ha hecho nada más que exponer datos del sumario, el no tiene la culpa de todo lo que sale de Del Olmo tenga mas fallos que una escopeta de feria) […] Tanto el Titadyne como la Goma son explosivos de la misma familia, tienen características muy similares, y por esto es muy difícil saber si en los trenes explosionó una o la otra (si es que lo que se usó fue dinamita, que yo tampoco lo tengo claro). […]

Para terminar afirmando que “una dinamita sin nitroglicerina es como una tortilla sin huevo.”

Creo que podemos concluir aquí nuestra revisión histórica, para señalar algunas de las conclusiones más relevantes que cabe extraer de ella.

1) Para empezar, queda patente sin lugar a dudas que el error cometido por Sánchez Manzano, es decir, la convicción de que todas las dinamitas llevan nitroglicerina entre sus componentes, era una creencia casi universal, incluso entre personas a las que se supone un interés superior a la media. Efectivamente, no me parece descabellado partir de la asunción de que los peones negros constituyen un público en principio más proclive a recabar y examinar información relativa a los explosivos empleados en la masacre que cualquier ciudadano medio. Máxime cuando, como hemos visto, las definiciones aportadas a la sazón por wikipedia y aún hoy por el diccionario de la RAE incurren en la misma inexactitud. En estas circunstancias, ¿sigue sin ser verosímil que el ex jefe de los Tedax cometiera el mismo error? No deja de ser curioso, en este sentido, que el propio descubridor de la incoherencia, el peón Belga197, señalara que las declaraciones de Sánchez Manzano en la Comisión de Investigación no podían «ser tenidas en cuenta literalmente«. Lástima que las evoluciones conspirativas no siguieran por esa línea y optaran por el ruido y los aspavientos.

2) Visto lo anterior, comprobado el nivel de discusión entre los propios peones negros y que, incluso días después del artículo de Luis del Pino, había quien ponía en duda que la Goma 2 ECO no tuviera nitroglicerina… ¿realmente podemos considerar, no ya probable, sino meramente imaginable, que la simple mención el mismo día 11 de marzo de 2004 de ese componente (la nitroglicerina) y, si se quiere, el DNT, junto con el nitroglicol y el nitrato amónico, hubiera llevado a los votantes a dar el triunfo al PP en las elecciones? Como bien señaló el mismo Sánchez Manzano en el juicio ante la Audiencia Nacional (según se indicó en una anterior entrega), la palabra nitroglicerina apareció publicada en la prensa al día siguiente de su intervención en la comisión del 11-M (concretamente, en El Mundo, el día 8 de julio de 2004), y nadie dijo nada durante dos años. No, obviamente, nos hallamos ante un caso flagrante de sesgo retrospectivo. Los conspiracionistas pretenden que el dato de la nitroglicerina y el DNT (suponiendo sólo a efectos argumentales que sea cierto), de haberse conocido inmediatamente después de los atentados, habría cambiado el resultado de las elecciones y, en consecuencia, la historia política de España. Pero, al argumentar así, hacen trampa, pues retrotraen y asumen en el electorado un conocimiento que tardó más de dos años en adquirirse y se basa en consideraciones cuya relevancia sólo se suscitó a posteriori.

3) ¿Y qué decir de CGA y su “Garganta Profunda”? Ya sea por mendacidad o por incompetencia (sin descartar una mezcla de ambas), las alternativas me parecen igualmente poco halagüeñas. En efecto, podría ser que El Mundo no tuviera el menor reparo en mentir y apropiarse, con aditamentos novelescos, del trabajo de terceros. No sería algo excepcional. Parece una práctica en la que este diario cuenta con notorios antecedentes. En este sentido, Juan Carlos Escudier, que fue el primer jefe de investigación de El Mundo y trabajó en dicho diario durante doce años desde su fundación, cuenta un incidente que, de ser cierto (lógicamente, no estoy en condiciones de pronunciarme al respecto), resulta ilustrativo (“El Talonario de Pedro J.”, 16.9.2006):

El ‘caso GAL’ encierra varias lecciones de ética de [Pedro J.] Ramírez. Una de ellas tiene que ver con la sentencia del Tribunal Supremo, adelantada en su día por El País. El apóstol de la libertad de expresión y de la ética no se arredró ante la exclusiva y la fusiló convenientemente en la edición de Madrid como si ambos periódicos hubieran tenido acceso a la sentencia. “A mi no me priva nadie de apuntarme este tanto” bramó con nocturnidad. La apropiación indebida de la noticia fue objeto de debate en el consejo de redacción del periódico –cuando existía– con el resultado esperado: ninguno.

En un caso más reciente, El Mundo trató de arrogarse el crédito por la noticia sobre la cacería compartida por Baltasar Garzón y el entonces Ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, información que había sido publicada previamente por los medios del grupo Intereconomía. La disputa sobre la primicia llevó finalmente al director de El Mundo a admitir a regañadientes lo que era una evidencia: ellos no habían sido los primeros (PJ, EM, 1.3.2009, in fine).

Otro episodio semejante se produjo a raíz de la publicidad que de sí mismo hizo el periódico de Unidad Editorial también en fechas recientes, alegando que España habría sido diferente sin El Mundo. En uno de sus anuncios, el diario dirigido por Pedro J. Ramírez se adjudicaba como propia la investigación que realizó el ya desaparecido Diario 16 sobre el caso Roldán. Ello provocó la reacción de dos de los periodistas que destaparon la trama:

Promocionar su diario en una campaña publicitaria con el trabajo ajeno, en este caso con nuestra investigación en Diario 16, no es ético ni elegante y atenta a la deontología profesional más elemental.

Otro de los autores originales ofreció al respecto una reflexión que parece hecha a medida de la actividad informativa en torno al 11-M:

[…] El Mundo difunde un mensaje implícito muy veraz para la gente realmente documentada y con memoria: la de que El Mundo es un periódico capaz de faltar a la verdad a sabiendas y a lo grande en beneficio propio […].

De modo que, si lo que ha hecho CGA en el Prólogo de “Titadyn” es colgarse una medalla ajena, no parece que tal comportamiento sea desconocido en la casa.

Pero la posibilidad de que el vicedirector de El Mundo estuviera diciendo la verdad sería casi más patética. Entonces cabría preguntarse en qué manos ha estado la investigación periodística del mayor atentado de nuestra historia. Porque, en efecto, si el folletín detectivesco que narra en “Titadyn” es cierto, el Sr. García Abadillo parece realmente un inútil: alguien que, pese a ser calificado como un “experto” en el 11-M (EM, 9.6.2006) y tener un libro sobre el asunto a sus espaldas (“11-M. La venganza”), todavía necesita que se le sople una noticia que lleva casi dos semanas dando vueltas y causando furor en la red, concretamente, en el blog de un estrecho colaborador de su periódico. Como bien dice Manel Gozalbo (“Titadynante es poco”, 6.6.2009):

[L]a verdad, el problema […] es otro bien distinto y puede que hasta preocupante: todo lo que CGA dice que le sopló el Tedax de Incógnito era de dominio público antes del soplo. Ridículo, sencillamente, pero tal cual. Ya no fabrican gargantas profundas como antes.

Sea como fuere, que varios años después siga sin reconocer en absoluto la aportación previa de Luis del Pino no deja de ser llamativo. A menos que la situación no se preste a una simple dicotomía: latrocinio fantasioso frente a honestidad estúpida. Tal vez la cuestión es algo más compleja. Aquí me permitiré ofrecer una conjetura que nunca haré pasar por verdad demostrada e irrefutable, pero que argumentaré en la medida de lo posible y razonable.

Aunque mi opinión sobre él no sea muy positiva, no creo que, en este caso, CGA sea un idiota despistado. Y creo que tampoco se ha limitado a sablear sin escrúpulos el trabajo ajeno. En efecto, pienso que Luis del Pino no es una simple víctima de la conocida voracidad autocomplaciente de algunos medios, sino que se ha prestado a ser un “fusilado consentidor”. Para mí, la clave está en la franca admisión de Luis del Pino: “los peones negros, por mucho fenómeno social que seamos, seguimos siendo una cagarruta en mitad del desierto” (blog, 29.11.2006). A mi juicio, lo que hizo Del Pino fue simplemente plegarse a los intereses y a la vanidad del pez grande, a cambio de una mayor proyección mediática de la causa y de su causa. Si no es por la dócil anuencia de este periodista sobrevenido no se explican ciertas cosas.

Recordemos que la gran noticia aparece publicada en El Mundo el martes 11 de julio de 2006. Pues bien, dicha “exclusiva” estuvo inmediatamente precedida y seguida por sendos artículos de Luis del Pino en ese mismo periódico. En efecto, el lunes 10 de julio, víspera de la revelación, el Sr. del Pino firmaba un texto en el que sólo se permite alguna tímida referencia: “no se ha demostrado qué material se usó en las bombas que estallaron en los trenes” y “no se han adjuntado al sumario los informes analíticos efectuados a las muestras de los trenes, que contradicen el hecho de que se empleara Goma-2 ECO en las bombas”. Para cualquiera que conozca los detalles, se trata de inconfundibles alusiones a la información que aparecería el día siguiente, pero de manera suficientemente discreta como para no arrebatar la gloria al amo, aquel que puede hacer que uno deje de ser una simple “cagarruta”. Y es que Luis del Pino vive una semana grande, pues el mismo día posterior a la portada incendiaria, vuelve a publicar otra columna en El Mundo (12.6.2006), donde no duda en referirse a “la información publicada ayer por EL MUNDO” y a “las revelaciones de EL MUNDO”, omitiendo por completo toda mención de su propia aportación y la de sus colaboradores.

De hecho, Libertad Digital, que normalmente repercute y reproduce en portada todas las novedades significativas del 11-M publicadas por su hermano mayor, no aborda el asunto directamente en su información del día 11 de julio ni en la del 12 de julio. En materia de 11-M, lo que recoge la portada del día 11 de julio es la presentación de una batería de 200 preguntas al Gobierno por parte del PP. [Por cierto, supongo que a nadie se le escapará la aparente coordinación de esfuerzos en el frente mediático y político]. La noticia alude a las manifestaciones del portavoz del PP en aquel momento, Eduardo Zaplana, en rueda de prensa. Sólo entonces se indica de manera tangencial: “[Zaplana] hizo especial hincapié en la información que publica este martes El Mundo y que fue adelantada por Luis del Pino en su blog en Libertad Digital en la que se pone en cuestión que el explosivo utilizado en la masacre fuera el que se encontró en los escenarios utilizados por los terroristas islamistas.” La otra excepción, hasta donde mi conocimiento alcanza, es una escueta y recóndita referencia de Libertad Digital a lo evidente en su sección “Revista de Prensa” del mismo día 11, tal como señalan algunos peones, que no dudan de qué va todo. En este sentido, en efecto, la intervención más clarificadora me parece la de Gilead en el blog de Don Luis, con una inconfundible alusión a determinadas servidumbres mediáticas (comentario 25):

Gilead, día 11 de Julio de 2006 a las 13:42

[…] Lo primero ENHORABUENA a los peones, en particular a Belga197 […]. [E]n cuanto a que LD no publique la noticia del día… realmente ya la publicó, mucho antes que EM. De hecho en Revista de Prensa de LD podemos ver la siguiente entrada:

[«]Este martes, El Mundo nos trae un nuevo dato sobre la investigación de la masacre del 11-M, que sin embargo ya había sido revelado en Libertad Digital el pasado 29 de junio a través del blog «Los enigmas del 11M» de Luis del Pino.[»]

Porque a nosotros todo esto no nos pilla de nuevas ¿no? Podemos presumir porque vamos por delante, pero coincido con vosotros en que lo importante no es que lo sepamos nosotros, sino hacerlo llegar al resto, en eso necesitamos a la prensa escrita.

Aunque no falta quien encuentra objetable la “apropiación” (comentario 436):

lcsila, día 11 de Julio de 2006 a las 22:11

Hola. Quiero felicitaros a todos por vuestro trabajo, lo de esta mañana en El Mundo ha sido todo un golpe, lo único que he echado de menos (por lo menos yo no lo he visto) es un reconocimiento en el artículo de Casimiro a vuestro trabajo. Pedrito, Pedrito que sólo quieres ser tú… […]

El héroe del día, como no podía ser menos, también hace su aparición en el mismo foro (comentario 375):

belga197, día 11 de Julio de 2006 a las 21:11

Buenas,

Al que vuelva a nombrarme para felicitarme o cualquier otra cosa le corto los h…. o lo que gaga falta. 🙂

El mérito es de todos y la verdad lo único que he hecho es ponerme un poco cabezón. Lo que por otra parte no me cuesta nada. Citar a todos los que nos hemos pegado con el tema del explosivo es imposible: Barbarel, Lupa….es imposible no me acuerdo. […] Pero en lo que respecta a mi cerremos el tema.[…]

Incluso se comenta la invitación que se le hace a participar en un programa radiofónico de CityFM esa misma noche (comentario 425; comentario 434; comentarios 438 a 440; comentario 451, etc).

Pero todo ello es algo más bien de alcance limitado, que no osa brotar con la fanfarria esperable a la superficie de los medios implicados. Sin demasiado riesgo, por tanto, de mácula alguna al autoatribuido galón de El Mundo. Así, las entradas del blog de LdP de los días 11 y 12 de julio, siguen sin molestar a los dueños del balón. La primera, porque nada tiene que ver con el asunto de los explosivos (recuerda el asesinato de Miguel Ángel Blanco); la segunda, porque se limita a indicar que en el sumario faltan muchas cosas y sólo incluye vagas menciones colaterales a la cuestión del momento.

Tanta humildad se ve recompensada y el día 13 de julio Jiménez Losantos dedica su columna en El Mundo a cantar las maravillas de Luis del Pino y sus Peones Negros, “fenómeno que, si la historia de Internet en España no la escribe Polanco, habrá que contar algún día”. Pero, curiosamente, sin mencionar, en casa de Don Pedro, el motivo inmediato de tanto halago.

Y, sin embargo, aquí no puede haber desconocimiento de las acciones y posturas ajenas por ninguna de las partes implicadas. En realidad, la sospechada componenda se hace más evidente si cabe en el propio programa radiofónico de Jiménez Losantos del mismo día 11 de julio, recordemos, fecha de la excitante portada de El Mundo. La estrella de la Cope no deja lugar a dudas  y pone claramente de manifiesto el alcance de la situación, tanto en lo que respecta a autoría como a consideraciones estratégicas (Federico a las 7, 11.7.2006):

[2:05] Bien, vamos con una noticia que trae hoy el diario El Mundo como exclusiva y que, como tal noticia, no es exclusiva, o, mejor dicho, es noticia exclusiva en la prensa de papel. Pero que en el blog de Luis del Pino, hace diez días, once días, ya había aparecido como algo detectado por uno de los blogueros, saben, esos que llevan el peón negro, que identifica a los que siguen el blog de Luis del Pino, como una masonería buena, una cosa sorprendente… el fenómeno del blog de Luis del Pino, más de mil entradas diarias, es una cosa llamativa.

[4:25] Lo que pone hoy de manifiesto El Mundo, con la potencia de fuego que tiene además un medio como El Mundo, que además sabe vender las noticias como nadie.

[8:58] En el blog de Luis del Pino, el día 29 de junio, un bloguero que firma con el pseudónimo de Belga, había detectado ya esta contradicción. […] [10:08] Esto aparece hoy en el diario El Mundo y, claro, pues cuando aparece en un blog, aunque sea en Libertad Digital, que lo sigue millón medio de usuarios únicos al mes, […] pero bueno, ya es una minoría, una minoría normalmente joven, que es la que sigue Internet. Claro, aparece ya hoy a toda página en portada, con editorial, en El Mundo, y, aun siendo en lo sustancial lo mismo, la contradicción total, brutal, que hay sobre el arma del crimen, pues… pues, claro, esto impresiona. La gente normal que se acerca al kiosco, que normalmente no se informa por Internet, dice: ‘ahí va, entonces todo lo que nos contaron era mentira.’ Pues sí. Sí, sí. Pero todo lo que nos contaron los socialistas. Lo que dijo Acebes era verdad.

[21:05] Seguimos contándoles uno de los asuntos que, aunque ya había aparecido en el blog que Luis del Pino, en Libertad Digital, hoy El Mundo lleva con todos los honores a portada, con editorial, etc. […] [23:33] [E]sta noticia, que, insisto, apareció ya en el blog de Luis del Pino, en Libertad Digital, pero que hoy aparece explicada y llevada a todas sus consecuencias, tanto judiciales como políticas, en el diario El Mundo.

Cristalino, ¿verdad? Pero lo mejor de todo, lo realmente definitivo es que, ese mismo día, Don Federico recibía en su Tertulia nada menos que a los dos principales interesados: Pedro J. Ramírez y Luis del Pino. Y Jiménez Losantos, delante de ellos, aborda la cuestión directamente y sin adornos, disparando a bocajarro:

[2:15] Vamos a tratar de explicarlo, si te parece, Luis [del Pino], porque empezó primero un participante de tu blog, del blog en Libertad Digital, un tal Belga, empezó hablando de esa contradicción de que había nitroglicerina según el propio Tedax Sánchez Manzano, el amigo, por cierto, de Carmencita Toro, creo recordar que tenía su teléfono, pequeño detalle… eh, había nitroglicerina en los trenes, es decir, en los restos del explosivo que mató a doscientas personas, y en cambio no la había en las piezas, en las muestras que aparecen después tanto en la mochila de Vallecas como luego en la Renault Kangoo o en el piso de los presuntos suicidas o suicidados de Leganés. […] Y luego Pedro nos aclara lo que Casimiro detalla hoy en una doble página en El Mundo, aparte del editorial, etc.

No hay escapatoria posible, no hay espacio para las alegaciones de inocente ignorancia. Sin embargo, ninguno de los dos interpelados menciona la cuestión que se les plantea explícitamente. Una evasiva que resulta flagrante. Luis del Pino se limita a comentar, con absoluta normalidad, la contradicción basada en las declaraciones de Sánchez Manzano y sus consecuencias. El director de El Mundo, por su parte, también va a lo suyo:

[5:19] Bueno, no estamos ante una entrega más de los misterios, de los agujeros, de los enigmas del 11-M. Yo creo que hoy, con este relato que publica Casimiro, el vicedirector de El Mundo, pues hemos llegado a un punto absolutamente crítico. Porque esto que habéis resumido muy bien tanto Luis como tú, pues es que queda acreditado en el minucioso trabajo que ha realizado Casimiro, porque se reproduce verbatim, es decir, literalmente, las dos referencias, se reproducen las dos referencias del comisario Sánchez Manzano el día 7 de julio de 2004, ante la Comisión de Investigación parlamentaria, en la que de manera reiterada dice que en ocho de los diez focos de las explosiones se encontraron restos de nitroglicerina…

Obsérvese, por cierto, que el director de El Mundo incurre en la misma manipulación de las palabras de Sánchez Manzano que ya se destacó en la entrega XIII de esta serie. Y continúa:

[9:35] Yo, que he seguido esta investigación y este trabajo de Casimiro con mucho detalle, porque, bueno, para el periódico esto es muy importante, Luis, que ha tenido alguna reunión con nosotros… por cierto, magnífico el análisis, ha sido muy comentado por los lectores, que publicábamos el domingo [sic; en realidad, fue el lunes] respecto al chapucero auto de conclusión del juez Del Olmo, Luis sabe cómo trabajamos. […] Y no se publica algo hasta que no tenemos el convencimiento de que todos los hilos están bien amarrados.

Y todos contentos. Pedro J., porque “para el periódico este trabajo de Casimiro es muy importante”, y Del Pino, que “sabe cómo trabajamos” y es un “magnífico” analista.
El domingo día 16 de julio, la carta del director en El Mundo contiene más dosis de jabón, con elogiosas y efusivas alusiones al “peón de ajedrez negro, símbolo de un espontáneo movimiento ciudadano que tiene como referencia el blog que nuestro colaborador Luis del Pino mantiene en Libertad Digital”. Pero esta vez, como parece que la superchería no podía mantenerse por más tiempo, Pedro J. Ramírez incluye una ya ineludible referencia a la cuestión del origen de la información en una especie de término medio, “ni pa ti, ni pa mí”, de lo más curioso:

Las especulaciones se dispararon en el momento en que las revistas de prensa de las emisoras de radio anunciaron «portada embargada» cuando llegó el turno de hablar de la de EL MUNDO. Era la confirmación de que incluía alguna nueva revelación exclusiva […]. No pocos internautas pasaron unas cuantas horas en blanco, presos de la curiosidad; y cuando finalmente trascendió que lo que publicábamos era la flagrante contradicción entre lo declarado por el jefe de los Tedax en la Comisión del 11-M y la composición química de la Goma 2 ECO […], varios de ellos recordaron de inmediato que a esa misma conclusión había llegado días antes uno de los asiduos a sus chats, apodado El Belga. […] Nunca llegaremos a saber si el informante que puso a Casimiro García-Abadillo sobre la pista de la nitroglicerina y ese bloguero enmascarado bebieron o no de las mismas fuentes, sin duda policiales.

Después del pormenorizado recorrido por la secuencia de los acontecimientos tal como se desarrollaron, yo diría que esto no se lo cree ni él. Pero da igual. Insisto en lo que ya comenté: la única forma de que Don Casimiro (y, de paso, su jefe) no sea un cuentista profesional, consiste en presentarlo como un inepto: alguien que necesita que un misterioso informante le ponga sobre la pista de algo que lleva días circulando por Internet y que además se niega, años más tarde, a referir siquiera el auténtico origen primero de una información que no es ni “nueva” ni “exclusiva”, ni mucho menos una “revelación”.

Cabría preguntarse qué importancia puede tener que El Mundo trate de apropiarse de méritos ajenos y que Luis del Pino pueda haberse dejado avasallar a cambio de un par de caricias en el lomo, o que una determinada noticia se “venda” con técnicas de telenovela. Lo importante, se me diría, es el fondo de la cuestión, no la forma en que un medio bien conocido por su “potencia de fuego” y su jactancia habitual decida revestirlo.

Mi respuesta es bien sencilla. Sin perjuicio, en efecto, de un minucioso análisis en cuanto al fondo, que abordaré seguidamente, mi experiencia suele decirme que, normalmente, quien no duda en retorcer y falsear la realidad “ornamental” al servicio de una espuria finalidad mercantilista, difícilmente podrá acreditar una honesta fidelidad a los hechos de base. Estos periodistas, no lo olvidemos, son quienes han realizado profusa y hasta insultante ostentación de sus abnegados esfuerzos sin otro interés que “la verdad” y el servicio a “las víctimas”. Para mí, y esto es sólo una opinión personal, comportarse como el publicista de John Grisham casa mal con esa imagen de periodismo heroico. Por principio. Y si, como tendremos ocasión de comprobar, no sólo la forma apesta, sino que el fondo está corrompido… mal asunto.

(Continuará)

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2 Responses to “TITADYN, EL ETERNO RETORNO (XV) por Rasmo”

  1. […] Y así pasan dos días, hasta que, el 29 de junio de 2006, Luis del Pino, aprovechando la revelación aportada por su lector aventajado, escribe el artículo que oficializa el hallazgo entre sus filas, “Dinamitas y dinamitas”, cuyo examen continuaré en la próxima entrega. […]

  2. […] publicar, el 11 de julio de 2006, la “exclusiva” que venimos comentando sobre las declaraciones de Sánchez Manzano y la nitroglicerina, El Mundo inició una campaña de […]

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