Los deseos y las realidades (II)

Hablábamos en la entrega anterior de la increíble inverosimilitud de las teorías conspiracionistas sobre el 11-M, en la medida que requieren el concurso activo de decenas o cientos de personas y el silencio cómplice o la mentira de otros muchos, tal vez miles. En elaborar laboriosamente esa lista de persona estábamos cuando me entero que hoy por la mañana y en La Mañana, Don Federico Jiménez Losantos ha declarado sospechoso de complicidad con el 11-M a la totalidad del Cuerpo Nacional de Policía, de Díaz-Pintado hacia abajo. Como dicen que decía Pancho Villa: Mátalos, después viriguas. Es un fenómeno que muchos habíamos predicho: enfrentado a la empecinada realidad, el conspiracionista sólo tiene la alternativa de reconocer su error, cosa que pocos logran, o emprender una loca huida hacia adelante, hacia una realidad paralela en la que ningún hecho es lo que parece y todos son malos menos él y unos pocos iluminados. Eso tiene un nombre que seguramente nuestros psiquiatras de cabecera acertarán a pronunciar.

Y es que las cosas pintan mal para el conspiracionismo. Los conspiradores omniscientes en la planificación y omnipotentes en la ejecución, aunque a la vez y paradójicamente chapuceros que se dejan por todos lados pistas tan obvias que un grupo de ciudadanos sin especial formación logra detectar cientos de ellas, de pronto han vuelto a su absoluta e invulnerable infalibilidad: han logrado que prácticamente todos los testigos que pasan por el juicio mientan.

–Hombre, eso no tiene mérito –me dirá alguno–; mentir es fácil.

Pero no es así. El truco está en mentir consistentemente. Esto es muy difícil. Tan difícil que una táctica policial y judicial bastante común estriba en cotejar las declaraciones de diferentes testigos en busca de inconsistencias significativas. Pero he aquí que en las semanas que llevamos de juicio, ni los dos abogados de las acusaciones conspiracionistas ni las defensas con las que comparten común proyecto han logrado detectar una sola inconsistencia importante. Hablando coloquialmente, todos los testigos se les han ido vivos.

A la vez, decenas de afirmaciones conspiracionistas han sido rebatidas durante la vista oral, sin que los autores y defensores de tales afirmaciones se hayan retractado o hayan propuesto contraargumentos. Siguiendo un viejo hábito, los defensores de las teorías conspirativas simplemente ignoran aquello que les es incómodo.

No sólo eso; la actitud del Presidente del Tribunal, Javier Gómez Bermúdez, es clarísima en cuanto a la inadmisibilidad de algunos de los argumentos conspiracionistas favoritos. En particular, el conspiracionismo se refugia con frecuencia en afirmaciones categóricas universales –aristotélicos que son– del estilo de “Todos los terroristas islamistas son suicidas” o “Los GEO siempre graban sus intervenciones” o “Las organizaciones terroristas siempre terminan por colaborar”. Son dogmas cómodos, indemostrables (y con frecuencia refutables con un simple contraejemplo), que no tienen en cuenta la forma como funciona la realidad. En efecto, en la realidad no caben tales normas de comportamiento humano universal. Ya hemos desmontado la existencia de un “Manual del perfecto terrorista islamista”, cualquier infracción del cual hace al conspiracionista enunciar la contundente conclusión de que el atentado X no puede ser islamista porque el terrorista no siguió la norma Y.

En particular, que todos los atentados islamistas sean suicidas está refutado por decenas de ejemplos, el más claro de los cuales es el del World Trade Center en 1993. Y que los islamistas no se suicidan simplemente por estar rodeados por la Policía ha quedado dramáticamente desmentido por los tres suicidas de Casablanca de hace un par de días.

Pero el punto importante es que Gómez Bermúdez insiste una y otra vez, ante la insistencia de los letrados conspiracionistas, que las afirmaciones categóricas universales “no conducen al esclarecimiento de la verdad” (sus palabras literales). En efecto, en un juicio interesa la evidencia particular, específica al asunto que se juzga. Poco importa si los estranguladores tiendan a usar cuerdas de guitarra, para poner un ejemplo hipotético. Si hay evidencia de que el que estamos juzgando usó un cordón de zapato, la supuesta regla general no tiene primacía sobre dicha evidencia. En otras palabras, los tribunales son empiristas, no escolásticos (afortunadamente).

Tampoco ha permitido Gómez Bermúdez la irrupción de supuestas noticias publicadas en los diarios, afirmando claramente que éstos no son fuente de prueba. Finalmente, aunque algunas personas le ven demasiado permisivo con preguntas conspiracionistas, él mismo ha sido muy claro en que permite preguntas impertinentes para preservar el derecho de defensa, sin medro de que las que son clarísimamente improcedentes, como la célebre de Abascal –el abogado de Zougham y Ghalyoun– sobre la relación de ETA con los atentados contra el WTC en 93, sean inmediatamente atajadas.

Otra de las intervenciones importantes de Gómez Bermúdez es centrar el juicio, cortando preguntas sobre, por ejemplo, la conveniencia de la actuación de los GEO. Finalmente, el presidente acertadamente impide a los letrados hacer decir a los testigos cosas que éstos no han dicho, algo que se ha convertido en costumbre inveterada de algunos para llevar agua al molino conspiracionista.

Pero tal vez lo más interesante es ver cómo se van desmoronando los mitos del conspiracionismo. Hagamos una breve relación, comenzando por los sucesos de Leganés. En artículos posteriores iremos complementando la misma.

Los suicidas de Leganés ya estaban muertos cuando ocurrió la explosión.

La fuente de esta afirmación es Luis del Pino, en su Enigma 18. Ha sido refutada por las declaraciones de los GEO que ya han declarado en la vista oral, y que estaban en el rellano de la puerta del piso (por ejemplo, el jefe, carné 14.702, y también el 28.400 y el 63.583). También lo ha refutado uno de los policías que llegó primero (74.693). Todos ellos escucharon a varias personas dentro del piso, algunos hasta segundos antes de la explosión. Todos ellos escucharon tiros. Y sus compañeros que faltan por testificar sin duda lo confirmarán, reiterándose en lo que afirmaron en su declaración judicial. Pero no sólo eso. Jesús de la Morena, Comisario General de Información y Pedro Díaz-Pintado, Director General Operativo del CNP, confirman los gritos y cánticos que Luis del Pino decía que no existían. ¿Mienten todos? Pues a denunciar el delito, señor Del Pino, que se trata de falso testimonio y no denunciarlo puede ser encubrimiento. Si quiere le acompaño personalmente al juzgado.

No se encontraron cinturones de explosivos, por lo que nadie se suicidó

Esta afirmación está contenida en el libro “11-M: Golpe de Régimen”, de Luis del Pino, pag. 79:

8. De hecho, en aquel piso no se suicidó nadie. Analizando las actas de levantamiento de cadáveres y de registro del piso de Leganés (que quedó reducido a escombros), se comprueba que allí no apareció ningún cinturón explosivo, ni tampoco ningún resto de ese tipo de cinturones

Es totalmente incorrecta. En la vista oral el testigo 28.296, Inspector Jefe de Tedax que participó en el desescombro del piso de Leganés, según la transcripción no literal de Datadiar:

Se localizaron dos cinturones adheridos a dos cuerpos con bolsas de plástico y “cebados” (con explosivo y detonador).

Si lo anterior fuera una revelación sería explicable el error… Pero ¡esto se sabe al menos desde que se publicó el auto de procesamiento (pag. 191)! ¿Cómo es posible que Del Pino no haya hecho una simple búsqueda en Acrobat para encontrarse lo que transcribo a continuación?

Una vez vaciada la piscina…. bajo uno de los colchones que se encontraban en el fondo, la mitad longitudinal de un torso humano y, en íntimo contacto, un artefacto explosivo del que se observaba la masa de explosivo…

Los GEO siempre graban sus intervenciones

Esta afirmación de Luis del Pino, que intenta arrojar una sombra de falta de transparencia a la actuación de los GEO en Leganés, ha sido refutada una y otra vez durante el juicio. Nuevamente, el jefe de los GEO, carné 14.702, declara taxativamente en la vista oral que las intervenciones no se graban nunca. Esto lo confirma también el 28.400, y el propio Díaz-Pintado, que es el jefe operativo de los GEO, y que afirma que sólo la UIP (Unidad de Intervención Policial) ocasionalmente realiza grabaciones, sobre todo en manifestaciones, para identificar a quienes les agreden. Desde luego, esperaremos el retracto de Del Pino… cómodamente sentados.

La activación de inhibidores de móviles en Leganés hacía imposible que las llamadas de despedida de los suicidas se hubieran realizado

Nuevamente, afirmación de Del Pino. Pero sucede que el GEO no usa inhibidores (declaración del agente 28.400). Peor aún, Díaz de Mera testificó que a él se le ocurrió, después de cortar agua, luz y teléfono, usar los inhibidores de su propio coche, teniéndolo que retirar con posterioridad porque interfería las propias comunicaciones de la Policía. Jesús de la Morena recuerda en su declaración que esto ocurrió después de que él llegara a Leganés… y aquí está el quid del asunto. A De la Morena le informaron que se habían realizado las llamadas de despedida en su coche, cuando iba camino de Leganés. No es difícil de deducir la explicación más probable: que las llamadas ocurrieron antes de que se colocara ningún tipo de inhibidor.

Por si fuera poco Díaz Pintado declara que los inhibidores se colocaron sobre las 20:15 o las 20:30, cuarenta y cinco minutos o media hora antes de la intervención de los GEO. Pero sucede que no hay registro de ninguna llamada desde el piso de Leganés posterior a las 20:01 (pag. 598 del Auto de Procesamiento): la conclusión se reafirma.

No resisto, a estas alturas, poner el mito demolido número uno del señor Del Pino:

Nadie ha logrado refutar nuestras afirmaciones

Sobran comentarios.

Continuaremos en una próxima entrega con los mitos demolidos. Y continuaremos esperando –sentados– que los conspiracionistas nos contesten.

N.B. Este artículo se ha beneficiado de las contribuciones de nuestros foristas, y en particular de Er Opi, que comenzó el esfuerzo de sistematizar afirmaciones, Flashman, que lo continuó, y de Quinta Enmienda, Amles y Morenohijazo. Espero no haberme dejado a nadie, pero si lo he hecho, hay derecho a pataleo.

Comments

217 Responses to “Los deseos y las realidades (II)”

  1. Tuppence dice:

    Cielos!!! no, no. Se nota que eres un tío y no has entendido la sustancia de mi negación. Si acaso las mujeres conspiramos contínuamente contra otras mujeres. ¿Contra los hombres? ¿contínuamente? Ni de coña. ¿Para qué? Si acaso de forma muy puntual. Como la excepción que confirma la regla: hoy conspiro contra la vecina, mañana contra mi madre, pasado contra mi mejor amiga y el domingo contra mi jefa. El sábado si tal ya conspiro un poco contra mi marido, que no me deja ver el salsa rosa, pero no todos los sábados, sólo si el del polígrafo me interesa.

    Es que las mujeres somos más malas…y el fútbol es taaaaaan aburrido.
    Pá ser un conspiranoico progre es usted pelín trasnochao, eh?
    Anda qué…

  2. lejianeutra dice:

    Al final que, Lejía ¿tiene poder explosivo el agua a presión? ¿O nó?

    Ja.

  3. Tuppence dice:

    contra la kriptonia se ve que sí. Vaya mierda de explosivo misterioso, que le das un manguerazo y te cargas meses de conspiración.

    Se me ha ocurrido otra cosa (ahora que ya he dejado de conspirar un rato, hay que descansar). Señor Pepe, si usted supiera la cantidad de coincidencias que se han tenido que dar para que aconteciera su venida a este mundo como animal pensante…incluídas aquellas que llevan a ceses de conspiraciones mujeriles por tiempos estándar de 15 minutos, cosa según usted del todo imposible…en fin.

    Me he reído, no os creais. :D

  4. lejianeutra dice:

    …para que aconteciera su venida a este mundo como animal pensante

    Supongo que te refieres al pensamiento mágico y no a otro.

  5. Tuppence dice:

    Lo iba a poner entrecomillado, pero me dio tremendo ataque de autocensura…jojojo. Si es que en el fondo soy una buenaza. No es posible. ¿Seré un tío? ¡¡¡Qué horror!!! Juas.

  6. Enrique dice:

    Pepe 199

    Me parece que no me ha señalado ninguna incongruencia o imposibilidad de mi proposición excepto quizá lo de las bombas simultáneas o no que ya lo he explicado en otro mensaje. Solo me ha dicho que es lo que no he dicho (quienes son los responsables, ni a los fontaneros), no lo que he dicho mal. La razón de que no diga quienes son los responsables es que no se quienes son.

    ¿Y le parece poca inconsistencia montarse toda una teoría explicativa de la autoría de los atentados que ni siquiera puede decir quiénes son los autores?

    No, ese guión es muy malo. Ni en Bollywood se lo comprarían, con tanto “agujero negro”.

    Creo que en ningún momento he hablado de magos ni nada por el estilo.

    Si que lo ha hecho, cuando reclama a participantes sigilosos que no dejen ninguna prueba tras de si. Eso, se ponga como se ponga, es pensamiento mágico.

    Cada cual piensa lo que quiere. Yo le digo lo que pienso y efectívamente no tengo mas pruebas o argumentos. No insista, no le puedo dar lo que no tengo. Sencillamente no me crea usted.

    Por supuesto. Pero no me venga con monsergas de teorías y pruebas. Si usted renuncia desde el principio al contraste con le realidad está haciendo ficción, ya se le he dicho, nunca he afirmado lo contrario. Se muy bien que todo lo que usted escribe es irreal, una novela. Las novelas ni se desmienten ni se discuten como reales. Pertenecen al mundo de las hadas.

    Me parece estupendo que no le guste mi método.

    Es que usted no tiene método (para investigar la realidad) usted tiene tan sólo verborrea.

    Y por todo lo que sigue, una muy limitada capacidad para entender un argumento. Parece que para usted aprovecharse y tomar ventaja de un hecho acaecido es prueba evidente de la autoría deliberada del tal hecho sucedido. Si no distingue entre “provocar” y “aprovecharse de” creo que no merece mucho la mena insistir.

    A usted lo de Tucídides le suena pero no acaba de saber dónde.

    creo que es normal que gran parte de la actividad de la humanidad es secreta, furtiva, invisible, etc. Yo sin ir más lejos, si consigo dejar de pagar un impuesto con una pequeña trampa, no suelo decierselo a nadie. No digamos las canas al aire.

    Confunde usted “privado” o “secreto” con conspiración.
    ¿Cuando deja de pagar un impuesto, lo hace para su lucro personal o para favorecer el éxito de un plan prediseñado para alcanzar el control mundial? Esos polvos “extra” ¿buscan satisfacer algún fin relacionado con el cambio de las relaciones de poder en el mundo? No le imaginaba a usted taaaan pervertido. :D

  7. lejianeutra dice:

    Buenas noches, voy a dedicarme a algo más serio y más complicado que rebatir a Pepe, por ejemplo, me voy a hacer un sandwich, que me ha dado hambre.

    Buenas noches a ti también, Pepe.

  8. Enrique dice:

    No me había fijado en esto
    Pepe 156

    si no te gusta la explicación me parece muy bien, pero dartela te la he dado.

    Ahhh. Claro. vamos a ver. Sea un hecho ocasional: la caída de un rayo. Tenemos varias “explicaciones”, podemos decir

    a) “Las corrientes de convección dentro de una nube determinan la polarización de gotículas y la separación de cargas eléctricas en la nube según su capacitancia. Cuando el campo eléctrico supera en intensidad la resistencia dieléctrica del aire se produce una descarga disruptiva entre nubes de polaridad inversa o con tierra”
    Esta hipótesis hecha mano de fenómenos contrastables y verificables experimentalmente, es falsable.

    Claro que también se puede enunciar otra “explicación”
    b) “Cuando los actos de los hombres irritan a Zeus su ira descarga en tierra en forma de rayo”

    Es mucho más simple y más concisa. También puede ser ampliada para incluir otros hechos (adicionando otros dioses, si es menester). Pero no es verificable experimentalmente ni falsable: Zeus se encarga de no dejar huellas de su actuación si no quiere que se le detecte.

    Para usted parece que ambas “explicaciones” son igualmente válidas como formas alternativas de entender el mundo. Ambas respetables. Otros consideramos que sólo una es respetable, lo otro es magia irracional. Degenerado que es uno.

  9. Pepe dice:

    Resumiendo

    Que efectívamente Tuppence es una mujer. Y ejerce de tal. Y claro, eso incluye maqullarse y disimular. Y Pepe es un hombre, y lo mismo. Ejerce de lo suyo.

    Que un chorro de agua provocó la explosióin de las mochilas que no explotaron solas y de ahí se puede derivar, ségún Lejía 202, que já (si tiene la bondad de decirme si habla en arameo o en copto podré saber si ja quiere decir sí o no). Sobre la Kriptonita no se puede conlcuir nada partiendo de esas mochilas, que ya ha dicho Pepe que, en el guión de su disparatada novela, lo que debían llevar es la dinamita de los moritos y no la Kriptonita de Tuppence, a quién le gustarán las películas de Superman, digo yo. A mí no se me hubiera ocurrido ese nombre. De explosivos sofísticados no paso del C4 y el RDX.

    Que Lejía sigue sin comprender, y concluye que és que yo Pepe no se lo ha explicado, como se consigue a la vez reducir riesgos y lograr el objetivo final de poner una bomba y echarle la culpa a otro. Pepe no tiene problema con eso.

    Que salvo la salvedad inmediatemente anterior, la sugerencia de Pepe es incongruente solo porque es obviamente imposible que un gobierno occidental mate a ciudanos occidentales. Esta regla se aplica también misteriosamente a los individuos que sin ser el el gobierno tienen cierto poder para hacer cosas, porque ya se sabe que los paises se componen de gobierno y ciudadanos. Punto. El resto de los componentes de la explicación alternativa a la VO están todavía en pié.

    La VO, que no tiene incongruencias, es en cambio perféctamente creible porque los gobiernos o individuos, o grupos de individuos de paises no occidentales, en especial los islámistas, sí que son capaces de matar ciudadanos occidentales para conseguir sus objetivos geoestratégicos como es recuperar Al Ándalus, que echan mucho de menos dormir en la Alhambra y rezar en la Mezquita de Córdoba. Eso lo explica Enrique maravillósamente. Esta diferente percepción de la realidad está apoyada a favor de los occidentalistas por la historia reciente. Sin duda. Bueno, sí, en occidente, en oriente piensan lo contrario, pero no se me salga del plato, somos occidentales, y consecuentemente pensamos como occidentales. No vamos a pensar como islamistas, como ese Adhmedineyad o como se llame. Que por cierto se como a los niños crudos, que lo sabemos porque lo dice la tele.

    Pepe utiliza pensamiento mágico.

    Pepe es izquierdista, o izquierdoso. El se rie porque dice que eso es obviamente una conjetura, que él lo sabe muy bien porque se conoce a sí mismo, pero como piensa mágicamente pues eso, que no importa lo que piense. Es de izquiedas y punto. Tuppence, sin embargo, con esa intuición de género que la naturaleza, lógicamente, le ha dado, ya se ha dado cuenta que huele a carca fachoso. En breve hará una ingeniosísima asociación de idéas entre su mote y las iniciales del partido petrolero.

    La cuadrilla de fogosos foreros abandonaron la diatriba diciendo que no les interesa lo que dice Pepe precísamente porque lo que hace es pensar mágicamente, pero se da la sospechosa circunstancia de que sucedió a en esas horas de la noche, cuando nuestro cuerpo mortal impone su dictadura enviándonos a la cama, para lo uno o para lo otro. Mediante un emparedado con o sin nombre inglés en algún caso. Se nota cierta expectación en el ambiente para ver si en la mañana del Domingo mantienen su palabra y dejan de replicar a Pepe que no es más que un fabulador que se inventa las cosas, y además mal,

    En particular hay cierta expectación por ver si el Maestro, el insigne Arean fundador de este espacio virtual (cierto, especulo, no estoy seguro) sale del callejón, coge la muleta, aparta a la cuadrilla, y remata la faena contestando por fin a Pepe la pregunta con la salió de los toriles ¿ha manejado o controlado la CIA a Osama, el del 11S, o no? Dicen por el tendido de sol que si el problema es que no es cuestión de blanco y negro, que se aceptan grises, pero que entre a matar ya, joé.

  10. lejianeutra dice:

    No, Pepe, eres tú el que no entiende.

    Aquí el menda ha abandonado el debate porque eres capaz de ponerte a discutir y defender CHORRADAS como que el agua a presión tiene propiedades explosivas, y dado que éso es algo que obviamente ni tú mismo te crees, uno concluye que simplemente eres un TOCAPELOTAS.

    Una cosa es que cuentes chistes para explicar tus opiniones, cosa que aquí hacemos todos y se agradece, y otra muy distinta que tus opiniones sean un chiste en sí, que es lo que nos haces ver.

  11. Jorge dice:

    Pepe, ¿por qué pide la respuesta de Areán? Estar por encima de mí es fácil pues, por desgracia, mis conocimientos son cortos (soy un mero lector). Pero: ¿No le sirven alguna de las contestaciones de las personas que aquí le han respondido? O ¿usted se siente por encima de todos ellos?

    Quizás ni siquiera Areán le valga: ¿espera que Zeus le explique por qué lanza sus rayos?.

  12. esceptico dice:

    Que efectívamente Tuppence es una mujer. Y ejerce de tal. Y claro, eso incluye maqullarse y disimular. Y Pepe es un hombre, y lo mismo. Ejerce de lo suyo.

    ¿¿¿¿¿?????

  13. Pepe dice:

    A ver, Lejía, amigo mío, no te pongas así hombre, que no vale la pena. Yo os aguanto mucho más, y ya ves. Deja de discutir cuando quieras, no te pienso perseguir. Si quieres lo dejamos pero déjame que te explique lo del agua.

    Si no me equivoco fuiste tú el que después de que yo inistiera en que los TEDAX explosionaron las dos mochilas que no explotaron solas dijiste (190) que habías pensado contestarme:

    “Pero claro, no contaban con las propiedades explosivas del agua a presión, por éso cuando la Policía disuelve manifestaciones con chorros de agua la gente explota.”

    Hasta ese momento nadie había hablado de agua a presión. Desde entonces lo único que yo he querido decir, medio siguiendo con la broma de la ocurrencia, es que fue efectívamente, como tú mismo dices, un chorro de agua el que provocó la explosión. Como diciendo que tu comentario no conduce a nada. Es gracioso, pero no dice nada, o al menos yo no lo cojo. Es lo único que he querido decir. Así que una vez aclarado esto, y que no tengo ni idea de porqué utilizaron ese método para desactivar unos explosivos y tampoco por qué explotaron las bombas por ello, si es que vamos a seguir discutiendo, dime por favor porqué dijiste lo de los poderes explosivos del agua. Si no, pues nada. Yo no tengo problemas.

    Jorge 211

    Se lo pregunto a Areán porque él hizo una afirmación en sentido contrario, y simplemente le emplazaba a que lo repitiera. Por si le había patinado el cerebelo. E insisto en la pregunta porque la afirmación la hizo en uno de sus artículos de cabecera, o sea, en una pieza de más categoría que estos intercambios menores. No tengo ningún problema en que me conteste cualquier otro y ya que me hablas del tema, te invito a que lo hagas tú. Otra cosa es que siempre querré saber lo si Areán mantiene su afirmación.

    Y me encantaría que Zeus me explicara lo de los rayos (Espero que usted no se ofenda por que se lo diga)

  14. Jose dice:

    Yo creo que no se debe insultar ni descalificar con palabras tales como “conspiranoico” o “conspiracionista”.
    Ya de paso podríamos mencionar que, al principio, antes de las elecciones, el gobierno era del PP. Y la versión oficial es que el atentado era de ETA. Y los “chiflados”, los “conspiranoicos”, etc… eran los que proponían la versión alternativa, los que decían que era Al Qaeda.
    O sea, en vez de insultar mejor examinar las pruebas.

  15. lior dice:

    ¿Y qué dicen las pruebas José?

  16. Daniel dice:

    Hay una cuestión sospechosa.
    Lo de la cinta en árabe con partes del Corán en la furgoneta. ¿Es que los terroristas islámicos buscan dejar rastros a propósito?

  17. Castigador dice:

    Ah, Daniel, entonces suponemos que todos los asesinos, violadores, estafadores, ladrones, y en general todos los delincuentes del mundo atrapados, o son todos idiotas, o todos inocentes, porque…, ¿como iban a dejar pruebas a proposito?.

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